Tipos de Evaluación (parte 2 apunte)

Clasificación de la Evaluación según el Momento en que se evalúa el Proceso Enseñanza-Aprendizaje

De acuerdo a la clasificación de la evaluación según «el momento» en que se realiza la evaluación, ésta puede cumplir tres diferentes funciones, las que no son en absoluto excluyentes, sino complementarias cumpliendo cada una de ellas una función específica en el proceso de enseñanza-aprendizaje
Los tres tipos de evaluación según el momento en que se aplican son:

· Evaluación diagnóstica o inicial: Se realiza al iniciarse cada una de las fases de aprendizaje, y tiene la finalidad de proporcionar información sobre los conocimientos previos de los alumnos para decidir el nivel en que hay que desarrollar los nuevos contenidos de enseñanza y las relaciones que deben establecerse entre ellos. También puede tener una función motivadora, en la medida en que ayuda a conocer las posibilidades que ofrecen los nuevos aprendizajes.

· Evaluación formativa: Se aplica para saber cómo van aprendiendo los niños y qué deberían ya haber logrado o por qué no lo han hecho. Recoge información durante el proceso. Su finalidad es mejorar y perfeccionar el proceso de enseñanza-aprendizaje..

· Evaluación sumativa: Es un corte longitudinal que se hace en el proceso, su objeto es conocer y valorar los resultados conseguidos por el alumno al finalizar el proceso de enseñanza-aprendizaje de una unidad, semestre o año. Así considerada, recibe también el nombre de evaluación final. Sirve de base para decidir sobre certificación, promoción, repetición y selección.

a) Evaluación Diagnóstica: La evaluación diagnóstica debe ser aplicada al grupo de alumnos antes de iniciar cualquier planificación, su finalidad es conocer «las conductas de entrada», que poseen los estudiantes; a través de éstas, se pretende descubrir las características, necesidades e intereses que presentan.
Es importante que el docente, no sólo evalúe objetivos de aprendizaje, sino que también el contexto general y la realidad de sus alumnos, ya que la familia, el nivel social-cultural, costumbres, salud, etc., son elementos que intervienen de forma directa en el proceso de enseñanza- aprendizaje que el alumno deberá desarrollar. Otro aspecto relevante es evaluar la motivación e interés que los estudiantes manifiestan frente a las actividades escolares. Todo lo anterior, con el propósito de diseñar las estrategias adecuadas para cada realidad.
Siempre es necesario poner en marcha algún tipo de estrategia que permita reconstruir el estado inicial-real del grupo, con el que se comenzará un nuevo proceso educativo. Cuando hablamos de reconstruir este estado inicial, no estamos hablando necesariamente de pruebas escritas o cuestionarios, una charla informal con el grupo puede ser suficiente para tener una idea del estado de los conocimientos y competencias de los estudiantes. Es probable que el punto de partida no corresponda a la realidad. Reconstruir los estados iniciales consiste también en detectar los intereses particulares y fijar las reglas de juego de las interacciones.
En resumen, la prueba de evaluación diagnóstica debe contemplar la siguiente estructura:

· Análisis del grupo estudiantil y de sus características.

· Verificar el interés hacia los objetivos propuestos.

· Constatar la presencia de los requisitos.

· Verificar los conocimientos o habilidades poseídas, respecto a las tareas por realizar.

Aplicada la prueba de diagnóstico, se clasifican y analizan los resultados obtenidos por los estudiantes, según las siguientes situaciones:

  • Los estudiantes no satisfacen los requisitos, se debe elegir un nuevo objetivo correspondiente a los conocimientos presentados.
  • Los estudiantes poseen algunos requisitos, se puede realizar un reforzamiento de los conocimientos.

  • Poseen los conocimientos necesarios, se revisa lo planificado.

  • Poseen conocimientos amplios acerca de los objetivos de aprendizaje, se opta por el desarrollo de los objetivos, en forma más sin tética.

  • Poseen todos los conocimientos, se deben planificar objetivos más avanzados.

Una herramienta interesante y muy útil para la evaluación de los estados iniciales, la constituye la elaboración y explicación de organizadores de la información, tipo mapas conceptuales.
Resulta importante este tipo de estrategias dado que permite tener una idea sobre el nivel de manejo de los diferentes conceptos y de las relaciones existentes entre los mismos. Por otra parte, estas estrategias permiten visualizar la manera como los estudiantes jerarquizan la información. Con la información recogida en la evaluación de los estados preliminares, se reconstruye el contexto dentro del cual se da inicio al proceso educativo.

b) Evaluación Formativa o de Proceso: También se evalúa durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, con la finalidad de retroalimentar y readecuar el quehacer pedagógico, sobre todo en aquellos casos en que no se estén logrando los aprendizajes esperados. Es fundamental implementar en forma permanente y asociada a las experiencias de aprendizaje, la evaluación formativa, la cual debe incluir la participación de los alumnos, para que de esta forma vayan tomando conciencia de sus logros y establezcan sus propias metas. En este momento, es importante el uso de la autoevaluación y la evaluación por sus pares o coevaluación.
La evaluación ofrece insumos, que permiten al profesor regular su acción pedagógica; y a los alumnos orientar sus esfuerzos de aprendizaje, haciéndolos tomar conciencia de sus logros y necesidades. La evaluación durante el aprendizaje, modifica la relación del alumno con el saber y con su propia formación, haciéndolo más autónomo y comprometido. La autoevaluación y coevaluación contribuyen a este propósito.
En síntesis, se readecúan los procesos en aquellos casos en que no se estén logrando los aprendizajes esperados, por lo que es fundamental la participación de los alumnos en esta etapa, de modo de contribuir a formar metas propias.
Esta evaluación, se entiende en su conjunto como un proceso formativo, no sólo por las características de la etapa (por ejemplo, su no obligatoriedad), sino porque es útil para conseguir implicar progresivamente a los educadores en la práctica de este tipo de evaluación.

Objetivos y características de la Evaluación Formativa
La evaluación formativa busca los siguientes objetivos (Hernández, 2000):

  • Analizar el modo en que el alumno organiza un conocimiento determinado a medida que va progresando en su construcción.
  • Analizar las exploraciones y oscilaciones que realizan los alumnos durante la adquisición y construcción del conocimiento.

  • Las características que definen la Evaluación Formativa son:

    • Su carácter regulador del proceso educativo median te la constatación del nivel de logro de los objetivos, el análisis de las dificultades específicas en la adquisición de los conocimientos y el reajuste del quehacer pedagógico.
  • Su carácter integral o multidimensional, en el sentido que contempla la evaluación de las actitudes, el desarrollo físico, los intereses, el ajuste individual, la capacidad creativa, etc., además de la adquisición de conocimientos.

  • Su carácter de continua, en el sentido que ha de ser entendida como parte de un proceso. No se trata de multiplicar innecesariamente el número de exámenes o el de evaluadores, sino que esencialmente se caracteriza por procurar ampliar los momentos informativos-evaluadores, mediante las oportunas técnicas de registro (anecdotarios, registro de actividades en el patio, sociogramas, etc.) y procurar integrar al alumno en el proceso evaluador.

  • Constituyen técnicas de evaluación, cualquier instrumento, situación, recurso o procedimiento que se utilice para obtener información sobre la marcha del proceso de enseñanza-aprendizaje, siendo la observación, la que mejor se adapta a las características de la evaluación formativa. Dentro de este marco, la escuela debe (Hernández, 2000):

    • Elaborar técnicas nuevas y creativas capaces de responder más plenamente a la complejidad del acto didáctico, a fin de ganar mayo r flexibilidad en el proceso. En definitiva, crear instrumentos que permitan captar aspectos que los instrumentos tradicionales no captan.
  • Dejar espacio a la experiencia que tienen los docentes sobre ciertos problemas, de modo que puedan generar sus propios procedimientos de evaluación.

  • Evaluación Formativa e Intervención Didáctica
    Desde un punto de vista constructivista, la evaluación formativa debe dar a conocer el nivel de organización en el que se encuentra el alumno y aplicar los procedimientos didácticos precisos para conseguir movilizar la actividad del sujeto hasta niveles de organización más elaborados.
    La evaluación formativa se interesa prioritariamente por los estados transitorios del conocimiento y no por las diferencias individuales o el establecimiento de los criterios exigibles para determinar la suficiencia o insuficiencia de un nivel de competencia. Dentro de una perspectiva de enseñanza que trate de reducir las desigualdades en la adquisición de conocimientos, la evaluación formativa ha de tener en cuenta el proceso de construcción de las nociones de los niños y niñas he interacción con las actividades específicas que les son propuestas a través de las diferentes situaciones de aprendizaje (Hernández, 2000).
    De la misma forma, una educación que tomar en consideración una variedad de tareas didácticas que permita a todos los alumnos, ejercer una verdadera actividad constructiva en el contexto escolar.

    A modo de resumen:
    Relación entre las preguntas/clave y Evaluación Formativa
    -Conocer y valorar el desarrollo del proceso de aprendizaje y el grado en que los alumnos van logrando los objetivos previstos -Reorientar y mejorar la acción docente de los profesores y el proceso de aprendizaje de los alumnos.

    Valora los progresos, dificultades, bloqueos, etc. que dificultan el proceso de aprendizaje.

    Se lleva a cabo durante el proceso de enseñanza-aprendizaje.

    Se realiza mediante la observación sistemática del proceso de aprendizaje, a partir del registro de las observaciones en hojas de seguimiento y de la interpretación de las mismas.

    C) Evaluación Sumativa o Verificación del Logro de los Objetivos: Al final de un proceso, se busca verificar el logro de los objetivos de aprendizaje, pero más que eso, la evaluación acumulativa es una buena oportunidad para que los alumnos logren realizar una síntesis que les permita integrar lo aprendido, otorgándole significado.
    En definitiva, la evaluación debe estar presente en todo momento, debe convertirse en una práctica habitual. No obstante, la evaluación que acompaña al proceso de aprendizaje cumple con la función de entregar sistemáticamente información respecto del estado de avance de los alumnos; en ocasiones, es necesario complementar esta evaluación, con procedimientos orientados a proveer oportunidades para que los niños y niñas integren el conocimiento; esto contribuye a que desarrollen conciencia de totalidad, puedan asignar mayor significado a lo que están aprendiendo y consecuentemente puedan apropiarse del conocimiento. Esta evaluación puede realizarse, cuando en el proceso de aprendizaje se ha cubierto el tratamiento de una o varias unidades o al finalizar el período escolar.
    Para Coll, las intenciones educativas originan la intervención pedagógica. En este sentido Coll dice: «Habida cuenta de que las intenciones educativas conciernen al aprendizaje de los alumnos, la evaluación sumativa consiste en medir los resultadas de dicho aprendizaje para cerciorarse de que alcanzan el nivel exigido.
    Nótese, no obstante, que la finalidad última de la evaluación sumativa no es -o mejor dicho, no debería ser- pronunciarse sobre el grado de éxito o fracaso de los alumnos en la realización de los aprendizajes que estipulan las intenciones educativas, sino más bien pronunciarse sobre el grado de éxito o fracaso del proceso educativo en el cumplimiento de las intenciones que están en su plan. En este sentido, puede decirse que la evaluación sumativa es también un instrumento de control del proceso educativo: el éxito o fracaso en los resultados del aprendizaje de los alumnos, es un indicador del éxito o fracaso del propio proceso educativo para conseguir sus fines»
    Si bien la evaluación sumativa puede servir para certificar que los alumnos han aprendido lo necesario al final de un periodo, conduciendo a una acreditación, es un error considerar que éste es su único fin.
    Las evaluaciones sumativas deben tener en cuenta los diferentes tipos de contenido que incluye el Diseño Curricular (hechos, conceptos, principios, procedimientos, valores, normas y actitudes) y los diferentes tipos y grados de aprendizaje que fijan los objetivos (terminales de ciclo, de nivel o didácticos).

    Tus comentarios son muy importantes para nosotros ¡escríbenos!

    A %d blogueros les gusta esto: