Teoría del Lenguaje de Chomsky (apunte)

La teoría de Chomsky se inicia a finales de la década de los años cincuenta, llamada “teoría predeterminista”, la cual hace referencia al lenguaje diciendo que todos los seres humanos poseen una predisposición biológica en la capacidad lingüística de forma innata para adquirir el lenguaje.
En 1953, apareció su primer trabajo, el cual fue un intento de formalización de la teoría lingüística, empeño que preside su obra capital que permaneció inédita, “The Logical Structure of Linguistic Theory (1955), de la cual el primer libro publicado por Chomsky “Syntactic Structures (1957), es sólo un breve resumen.
Se le conoce como lingüista, profesor y activista político. Se le consideró fundador de la gramática generativa transformacional.

La Teoría de Chomsky sobre la adquisición del lenguaje también llamada Teoría del dispositivo de adquisición del lenguaje propone la existencia de una “caja negra” la cual es un dispositivo innato de los individuos para la adquisición del lenguaje, esta caja negra es capaz de recibir el input lingüístico y, a partir de él, generar las reglas gramaticales universales. Arduin, J., et al (1998) se refieren a este input diciendo que es muy imperfecto, pero que sin embargo, el niño es capaz de generar de él una gramática que genera oraciones bien estructuradas y que determina cual es la forma en que se deben usar y así comprender éstas. La naturaleza de este dispositivo no es conocida, pero es bastante aceptada la idea de que el hombre tiene una tendencia innata para aprender el lenguaje.
Noam Chomsky (1972) citado por Papalia et al (1993) propone que:

“El cerebro humano está específicamente construido para
aprender el lenguaje mediante una habilidad llamada
dispositivo de adquisición del lenguaje (DAL). El DAL permite
a los niños analizar la lengua que escuchan y extraer las
reglas gramaticales que les permiten crear oraciones
absolutamente nuevas… El DAL programa al cerebro para
extraer estas reglas; todo lo que se necesita son las
experiencias básicas para activarlas”. (pp.227).
El punto de vista de Chomsky de referirse a la capacidad innata del ser humano para adquirir el lenguaje y aprender a hablarlo de forma tan natural como lo es el aprender a caminar.
Según Fowler, R., (1978) cuando hablamos de personas adultas decimos que ellos aprenden una lengua, pero cuando nos referimos a los niños decimos que adquieren una lengua, haciendo énfasis que esta distinción terminológica señala que los niños
llegan a poseer el conocimiento lingüístico sin una instrucción formal y, sin el esfuerzo
consciente de adiestramiento, memorización y ejercicios que van asociados con el aprendizaje de una segunda lengua. La exposición a la lengua que se utiliza en su
entorno es el único prerrequisito que pone en movimiento el dispositivo innato de adquisición del lenguaje al cual hace referencia Chomsky, que lo lleva casi universalmente a la fluidez en un lapso muy breve.
La propuesta de Chomsky sobre los universales lingüísticos dice que un niño no se compara con una “tabla rasa”, que viene al mundo sin ninguna predisposición para analizar datos de su entono. Si no que, la razón por la que el niño adquiere la primera lengua sin ningún esfuerzo es debido a que los principios abstractos básicos de la
gramática generativa y transformativa son innatos, siendo una disposición innata del niño desde su nacimiento, de forma que el niño no tiene que aprenderlos. En donde el niño logra inferir las reglas gramaticales del habla que escucha a su alrededor y, que luego las utiliza en la construcción de locuciones que nunca antes había escuchado.
Greene, J., (1980) dice que la teoría de Chomsky hizo explícita una definición de lenguaje que entra en contradicción con la teoría de la información y la del aprendizaje.
Chomsky y sus defensores manifiesta que ésta teoría del aprendizaje en principio es incapaz de explicar la capacidad que tiene el hablante de emplear el lenguaje,
segundo, que la adquisición de probabilidades estímulo-respuesta constituye una
explicación pobre de cómo se aprende el lenguaje.
Chomsky (1959) citado por Greene (1980) comenta su oposición a la Teoría de Skinner
diciendo que la capacidad de producir oraciones nuevas no se da en función de la generalización de clases de palabras y marcos de oración.
Para Skinner la adquisición del lenguaje es un acto pasivo, en donde el
condicionamiento y reforzamiento del ambiente son los que desencadenan los
procesos primarios. Skinner considera la estructura interna del ser humano como básica, en donde el lenguaje es prendido a través de la imitación de un modelo.
Mientras que Chomsky, por su parte formula una serie de reglas por medio de las cuales el ser humano es capaz de interpretar y producir enunciados lingüísticos, y que, tanto el niño como el adulto poseen un proceso lingüístico en común.
Chomsky también difiere de la concepción de Piaget, él cual dice que el lenguaje no posee un grado de especifidad y privilegio, sino, que se trata de un aspecto más de función semiótica, dependiente ésta misma de las estructuras cognitivas más generales.
Para Kandel, Jessel y Schuartz (1996) las investigaciones de “la localización anatómica del lenguaje y del desarrollo del lenguaje en niños indican que gran parte del proceso de innato” (pp.681).
Esta afirmación la fundamentan con cinco razones importantes, como lo son: las funciones del lenguaje natural o signos se encuentra localizada en el hemisferio cerebral izquierdo, la localización del lenguaje en el hemisferio izquierdo parece tener una relación anatómica con el hemisferio derecho, esta simetría anatómica en el plano temporal aparece pronto en el desarrollo de forma innata, en el momento del nacimiento los niños poseen una gran sensibilidad para distinguir una amplia gama de sonidos y una capacidad de suma importancia para adquirir un lenguaje específico, y por último existen reglas universales en la adquisición del lenguaje, ya que los niños avanzan desde el balbuceo hasta el habla.
Kandel et al (1996) cita las palabras de Chomsky diciendo que:
“…el lenguaje es un proceso creativo, cada vez que hablamos
organizamos activamente los pensamientos en palabras, más que
repetir frases hechas” (pp.682).
Lo cual nos dice que el lenguaje es un proceso infinitamente creativo, en donde la facultad del lenguaje participa de manera crucial en todos los aspectos de la vida, el pensamiento y la interacción humana.
Al respecto Chomsky concuerda con Vigotsky al manifestar ambos que existe un conjunto genéticamente predeterminado de circuitos neuronales o de núcleos fijos en los procesos de pensamiento y lenguaje innatos en el ser humano, lo cual reafirma la posición de Kandel et al (1996).
Torres, S., et al (2001) menciona que para Chomsky la facultad humana del lenguaje parece ser una verdadera propiedad de la especie, con pequeñas variaciones entre los seres humanos y sin comparación significativa en ninguna otra parte.

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