Sugerencias de Estimulación del área Cognitiva (13 a 36 meses)

Recordar que los ejercicios están graduados de acuerdo a la edad de desarrollo evolutivo del niño, y cada uno de estos tiene sus pasos o secuencias las que deben ser divididas en el programa individual semanal.

De 13 a 18 meses :
1. Después del baño o mientras lo muda aproveche para realizar una rutina diariamente, nombrando cada una de las partes gruesas del cuerpo (cabeza, brazos, manos, guatita, piernas, pies) poco a poco relacione las partes del cuerpo con las prendas de vestir que corresponde, por ejemplo: pies – zapatos.

  1. Trabaje frente a un espejo o coloque al niño o a la niña frente a usted y nombre cada segmento grueso de la cara (ojos, nariz, boca) que le vaya tocando, tome la mano de él o ella y guíelo/a para que las toque en su rostro a medida que realiza algunas acciones con ellas como por ejemplo, con los ojos: abrir y cerrar.
  2. Juegue a tocar y reconocer una parte gruesa de la cara y/o del cuerpo del mismo hasta que la aprenda, por ejemplo la cabeza.

  3. Puede además cantarle canciones que mencionen las distintas partes del cuerpo, por ejemplo: “si me miro en un espejo, fácil yo me puedo ver, arriba la cabeza y abajo están los pies, a un lado tengo un brazo y al otro lado también, y si no tuviera tronco se me podría caer” a medida que va nombrando cada parte del cuerpo va realizando movimientos con ella.

  4. Siente al niño o a la niña en su silla de comer o en el coche, cuelgue en ellos mediante cintas de colores llamativos, objetos livianos. Enséñele a tirar de las cintas hasta alcanzar los juguetes. Si lo logra felicítelo y entréguele el objeto para que juegue con el.

  5. Cuando el niño o la niña pueda gatear o caminar, juegue con el o ella a las escondidas. Mientras el niño o la niña mire, alguien se esconde en un lugar de la habitación. Anímelo/a a que busque, proporcionando ayuda verbal o física si es necesario. A medida que el niño o la niña comprende la idea del juego, varíe los lugares en que se esconda y enséñele también a él o a ella a esconderse.

  6. Es conveniente que el niño o la niña sepa dónde están algunos objetos familiares. Cambie de lugar un objeto que, normalmente, ha estado en un determinado lugar de la casa durante unos días. Procure que sea algo muy llamativo con el fin que intente buscarlo con interés. Ayúdele a buscar por varios sitios, pero deje que él o ella tome la iniciativa y actúe espontáneamente.

  7. Proponga al niño o a la niña y a los demás miembros de la familia un juego de magia. En la mesa o en el suelo, disponga de dos o tres objetos que sirvan para esconder un juguete (paño, caja, pote). Ofrezca algún objeto pequeño, atractivo y escóndalo en la mano; luego deje el juguete debajo de cualquiera de los dos o tres objetos, diga las palabras mágicas y pregúntele ¿dónde esta el o la………?. Repita el juego cambiando el lugar donde esconde el juguete y preguntándole a los diferentes miembros de la familia dónde está.

  8. Ofrezca al niño o a la niña objetos diferentes entre sí que resulten atractivos. Ayúdelo/a a explorarlos manualmente. Procure que la manipulación de alguno de estos objetos tenga un efecto inmediato: por ejemplo, déjele el control remoto a distancia de la televisión, y hágale ver como apretando un determinado botón se cambia la imagen. Déjele también otros objetos como una linterna, para que los explore y trate de ver su funcionamiento.

  9. Pásele objetos que sirvan al niño o a la niña para comprender mejor la relación causa – efecto: un juguete a cuerda, juguetes que funcionan a pilas apretando un botón, etc. Procure que el niño o la niña observe lo que hacen los diferentes objetos y el mecanismo de activación, antes de tomarlos. Si es necesario ayúdelo/a a activar el juguete y ver el efecto que produce con su acción.

  10. Si el niño o la niña cuenta con el recurso de una radio, enséñele el mecanismo de activación para poner en marcha o detener el cassette, o como bajar y subir el volumen.

  11. Ponga objetos atractivos para el niño o la niña dentro de recipientes con cierres diversos. Anímelo/a a recuperarlos, haciendo demostraciones al principio. Puede usar cosas como cajas de fósforos grandes, tarros con tapa rosca, etc.

  12. Cuando el niño o la niña esté muy entretenido con algo que le guste, póngalo fuera de su alcance en distintos sitios: debajo de un mueble en el que el niño no pueda meterse, encima de una mesa, etc. Espere la reacción del niño o la niña; ofrézcale un objeto que le sirva de medio para recuperar el objeto (por ejemplo, un palo). Haga alguna demostración si observa que el niño o la niña no es capaz de coger el objeto sirviéndose de ese medio.

  13. Realice con el niño o la niña juegos simbólicos, en el que deba imitar acciones de la vida diaria, como por ejemplo: lavar, planchar, cocinar. Puede utilizar elementos de plásticos como una plancha de juguete, un bol, un recipiente con agua, una prenda chica y un jabón para que lave.

  14. Fomente el juego simbólico mediante objetos que recuerden situaciones familiares que el niño o la niña ve habitualmente: autos, muñecos, camas, sillas, platos, cucharas, vasos, animales, etc. Además de que el niño o la niña utilice estos objetos en acciones con consigo mismo/a, también es conveniente que haga estas acciones sobre otros (personas u objetos): dar de comer a la muñeca, acostarla, darle a usted agua, etc. aproveche de trabajar el lenguaje comprensivo, dando órdenes simples o semi complejas a través de estos juegos.

18 a 24 meses :
1. Enséñele el lugar donde se guarda cada cosa y ayúdelo/a para que los guarde donde corresponde, vaya creando en el niño o la niña el hábito de guardar por ejemplo sus juguetes en la caja después que los haya usado, pásele los calcetines y pídale que los guarde donde corresponde, etc.

  1. Pídale al niño o a la niña, que en usted le muestre diferentes partes de la cara, o el cuerpo que usted vaya nombrando. Si necesita ayuda toque usted la parte que nombro en el niño nombrándola lentamente y luego pídale que la señale en usted.
  • A medida que el niño o la niña ha sido capaz de señalar en sí mismo y el otros diferentes partes gruesas de la cara o el cuerpo, pásele una muñeca grande y pídale que toque el pelo, la nariz, si lo hace puede seguir con las demás partes de la cara.

  • 4.Cuando el niño reconozca en la muñeca diferentes partes de la cara y después del cuerpo, aproveche este recurso para trabajar el lenguaje comprensivo, dándole la orden verbal de: suénale la nariz, péinala, píntale la boca, sácale los zapatos, etc.

    1. Si está jugando y deja un juguete por ejemplo la pelota, en algún lugar de la casa pregúntele: ¿Dónde está la pelota? Para ver si recuerda dónde la dejó. Si no lo hace ayúdelo/a a buscarla y muéstresela nuevamente. Vuelva entonces al lugar inicial y hágale la misma pregunta.
  • Tome una figura grande y simple, por ejemplo el dibujo de una muñeca. Muéstresela y frente a la vista de él o ella corte la figura por la mitad y muestre cómo usted la arma. Pásele luego ambas partes al niño o a la niña para que haga lo mismo.

  • 25 a 36 meses :
    1. Pregúntele al niño o a la niña con qué parte del cuerpo realiza las acciones más comunes de: mirar, comer, escuchar, patear, etc. Acompañe esta actividad de una canción y movimientos alusivos con el propósito que sea más fácil de recordar.

    1. Utilice varios objetos familiares de dos a tres categorías: alimentos, varias pelotas, autos, etc. pida al niño o a la niña que los agrupe en montones diferentes ayudándole al principio proponiéndole el modelo a seguir y respetando luego el turno del niño o de la niña.

    2. Juegue con el niño o la niña en la mesa o en el suelo proporcionándole objetos familiares pequeños como: auto, teléfono, muñeca, cuchara, etc. y fotos de esos objetos. Anímele a que ponga cada objeto con la imagen que lo representa. Ayúdele y, sobre todo, procure que el niño o la niña mire el objeto, mire la imagen y le mire a usted, combinando su atención para hacer su actividad correctamente, evitando que lo haga impulsivamente sin fijarse en lo que hace.

    3. Juegue con objetos que permitan trabajar el concepto de tamaño por oposición, es decir, grande – chico. Colóquelas en una caja e invite al niño o a la niña a buscar los juguetes grandes, luego agrupe las grandes en un lugar y las chicas en otras. Puede variar esta actividad jugando a Simón manda buscar un auto chico, etc.

    4. Ponga una silla pequeña cerca del niño o de la niña, y de la orden de colocarse arriba o abajo de la silla.

    5. Coloque entre dos sillas una escoba. Enséñele a pasar por arriba y por debajo de la misma. De esta manera adquirirá dichas nociones.

    6. Pare al niño o a la niña frente a una caja grande de cartón o algo similar, pídale que se ponga dentro de la caja y luego que se siente fuera de la caja; puede variar la actividad con una casita, adentro de la casa o afuera de la casa, de esta manera irá incorporando las nociones de adentro y afuera.

    7. Varíe las actividades anteriores jugando a “Simón manda” dando diferentes órdenes espaciales: Arriba – abajo; adentro – afuera; adelante- atrás, situándose primero él o ella y después objetos.
      Coloque sobre la mesa dos objetos conocidos por el niño o la niña, pero cuya funcionalidad sea muy diferentes, por ejemplo: una cuchara y una pelota. Dígale que le pase el objeto que sirve para comer, si el niño no lo hace tome la cuchara manipúlela y muéstrele como se come con ella verbalizando además la acción, luego vuelva a preguntarle. Repita esta actividad, pero colocando más objetos y variándole los mismos.

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