Situación de Discapacidad Intelectual en la diversidad (práctica pedagógica)

Se debe comenzar por la premisa de que la diversidad de los estudiantes no se trata específicamente de discapacidad, aunque ésta la incluye, sino más bien a cómo responde el sistema educativo a la diversidad de los estudiantes en función de lo que se enseña.
Dentro de este contexto, podemos decir que la inteligencia se define como la capacidad que permite razonar, planificar, solucionar problemas, pensar de manera abstracta, comprender ideas complejas, tener habilidades creativas, aprender con rapidez, de este modo esta función permite comprender el entorno de manera amplia y profunda y va más allá del rendimiento académico o las respuestas que se den a los test psicométricos.
La

conducta adaptativa se refiere al conjunto de habilidades conceptuales, sociales y prácticas aprendidas por las personas para desenvolverse adecuadamente en la vida cotidiana y engloba aspectos personales, escolares, laborales, comunitarios, de ocio y espirituales, entre otros.

Sugerencias para atender la Diversidad en el Aula
Siempre que se pueda, se deben escoger capacidades prácticas, útiles, funcionales, aplicables inmediatamente o al menos aplicables lo más pronto posible, a su realidad y secuenciarlas en orden creciente de dificultad. En todo caso, esa selección de capacidades se debe basar en los siguientes criterios:

• Las más importantes y necesarias para el momento actual de la vida del estudiante, las que le sirven aquí y ahora.
• Las que tienen una mayor aplicación práctica en la vida social y las que se puedan aplicar a un mayor número de situaciones.
• Las que sirven de base para futuras adquisiciones.
• Las que favorezcan el desarrollo de su atención, percepción, memoria, comprensión, expresión, autonomía y socialización.
• Establecer objetivos a largo, a mediano y a corto plazo y priorizarlos.

Considerando lo anteriormente expuesto, se debe facilitar la adquisición de las siguientes habilidades:

Comunicación: desarrollar habilidades comunicativas en todo tipo de situaciones, priorizando la superación de los problemas de articulación y el favorecer el aumento progresivo de vocabulario; fomentar la producción frecuente y espontánea de conductas comunicativas y valorar la importancia de que las emisiones lingüísticas estén relacionadas significativamente y que cualquier intento comunicativo que realice el estudiante debe ser estimulado y reforzado.
empáticos que hagan posible el interactuar con los demás de manera correcta y adecuada. Esta habilidad permite afirmar el conocimiento de sí mismo, crear la identidad propia para producir cambios en el entorno; fomentar la cooperación a través de las ayudas mutuas; valorar los aportes propios y ajenos, respetar los principios democráticos, promover las interacciones recíprocas, conociendo las peculiaridades de los demás, sus gustos y preferencias.

Adquisición de hábitos básicos: considerar los hábitos desde los más personales como el orden, el autocontrol, autorregulación, el uso del tiempo libre, el cuidado de los objetos, el respeto de las normas y la autonomía en el sentido más amplio, hasta lograr una independencia personal, que incluyan el desplazamiento y la orientación para la utilización de los servicios de la comunidad.

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