Situación de Discapacidad del espectro autista en la Diversidad (Práctica Pedagógica)

Cabe señalar que históricamente los estudiantes que presentan una situación relacionada al Espectro Autista, han cargado con innumerables muestras de discriminación, debido a la falta de herramientas en general que se poseen a nivel de sistema educativo.
Por otra parte, la gran dificultad que existe en relación a generar un diagnóstico oportuno hace que mucho de estos estudiantes en general transiten entre diversos especialistas.
A continuación, se enuncian recomendaciones que van en directa relación de favorecer la inclusión en los

contextos educativos.
Es importante conocer cuáles son las reales necesidades educativas especiales derivadas de su diagnóstico, muchas veces una similar condición diagnóstica no necesariamente garantiza un despliegue igual respecto a las formas de comunicación y comportamiento. Por otra parte, cada estudiante que presenta Trastornos del Espectro Autista, tiende a tener un desempeño diferente tanto en las áreas educativas, así como a lo largo del tiempo; sin embargo, caben ciertas consideraciones generales.

COMPONENTES DEL CURRÍCULO
Con el fin de facilitar su inclusión es importante avanzar en función de visualizar clases que incorporen los nuevos sistemas de Comunicación Aumentativa o Alternativa, es decir el uso de pictogramas resulta relevante a la hora de poder entregar la anticipación suficiente antes de cada actividad, lo que permite que el estudiante con TEA, pueda tener un tiempo adecuado para poder responder apropiadamente a las demandas del medio. Por otra parte, la comunicación total, incorporando algunas señas o gestos naturales también resulta de utilidad.
Haciendo uso de este sistema de comunicación pictográfico también podemos fomentar la interacción entre iguales, el trabajo colaborativo. Siempre haciendo respetar el espacio y ritmo de cada niño/a con TEA o sin TEA.
Para conseguir la participación e interacción de los estudiantes con TEA tenemos que respetar sus patrones de conducta respecto al tiempo, ritmos y hábitos dado que, como hemos mencionado anteriormente, suelen ser muy metódicos en cómo y en qué orden hacen las cosas. El hecho de respetar esa forma de hacer puede facilitar su acercamiento e interacción. Acercamiento actualmente más accesible gracias a las tecnologías y a la integración de los sistemas de comunicación aumentativa o alternativa en ellas.
Se sugiere mantener siempre una rutina y para el caso que la clase requiera de mayor flexibilidad, es importante anticipar al estudiante sobre los cambios que se generan sobre la marcha. Las personas con autismo son más exitosas en un ambiente estructurado y rutinario. Este tipo de ambiente le permite actuar con mayor seguridad; además se requiere el uso de transiciones, esto ayudará a mantener las estructuras para los estudiantes con autismo a los que no les guste el cambio.
Como recursos se sugiere el uso de Sistema de Pictogramas, Calendarios, Agendas, instalar un sistema de comunicación, uso de alarmas para anticipar los cambios, por ejemplo, el recreo. Es importante poder brindar espacios para que el estudiante se autorregule, si desea salir de la sala, permanecer más tranquilo, se debe generar un plan conocido por la comunidad educativa para tener la apropiada reacción cuando se requiera.

INTERACCIÓN SOCIAL
Una de las necesidades que presentan los estudiantes dicen relación con su extrema sensibilidad a los estímulos del ambiente, los que por una parte son registrados a través de una hiporreacción o una hiperreacción, por lo que muchas veces los comportamientos que observamos en ellos, dicen relación con su necesidad de regulación frente a aquellos estímulos.
Sabemos que los estudiantes con algún tipo de espectro autista presentan alteradas las habilidades sociales, tienen mayor sensibilidad a los ruidos o saturaciones sociales y eso les produce una especie de ansiedad que intentan reducir extrayéndose mediante estereotipias (movimientos repetitivos). Esta introversión les hace ser metódicos y en ocasiones resulta difícil que respondan a los estímulos externos.
Sin embargo, el aprendizaje del estudiante que presenta autismo no debe ser en solitario, sino que se debe propiciar un clima inclusivo, entendiendo y descubriendo la comunicación de cada uno de los estudiantes, facilitando en todo momento la mayor cantidad y calidad de interacciones. En estos casos es necesaria una gran dosis de empatía, para entender y aceptar tal como es cada estudiante; muchas veces para la comunidad educativa resulta complejo su acogida, por las conductas que presentan o su particular forma de comunicarse, sin embargo, la eliminación de barreras actitudinales en primera instancia abre una gama de posibilidades para poder interactuar de manera más fluida.

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