Roles de los Individuos en una Familia (apunte)

Antes de que el enfoque sistémico influyera el trabajo con familias, el precursor de la terapia familiar, Nathan Ackerman. Pensaba que el concepto de rol podría servir de vínculo entre los individuos en el contexto de la dinámica familiar.
Y esto es interesante, pues es un concepto que aludiendo al papel de un integrante de la familia, es a la vez transaccional. Es decir el rol que como persona ejerce en un determinado sistema es siembre en relación con los otros. Se es padre porque hay hijos, se es esposa porque hay esposo y se es tío porque hay sobrinos.

Lo que hemos visto hasta ahora del enfoque sistémico y de los procesos de comunicación y de reglas aluden a totalidades en interacción. El concepto de rol recupera al individuo en el contexto de esa totalidad.
Kantor y Lehr (1978) se plantean preguntas acerca de esta situación. ¿Dónde está el individuo en esta interacción compleja? ¿Cuál es su papel? ¿Cuál es su función? ¿Cuál es la parte que le corresponde en la complejidad de la interacción familiar?
El concepto de rol lo posesiona en su calidad de actor y alude a cómo su actoría influencia el sistema familiar. Creemos que cada individuo indaga, busca y negocia su lugar en el sistema familiar de manera tal que su personalidad pueda ser confirmada por la familia, compatible con sus necesidades y en forma óptima con el afianzamiento familiar. En este sentido el individuo desarrolla estrategias orientadas a proveerle un lugar en la familia, por el cual pueda hacer uso del espacio, el tiempo y la energía disponible para lograr la intimidad, afecto, competencia e identidad que busca. Como actor, lo que interesa son sus acciones como un jugador de papeles en la familia. Sus actos sociales es decir cómo son sus intercambios cara a cara y como éstos se combinan con los de los demás miembros de la familia.
Virginia Satir (1978) dedica un capítulo de su libro Relaciones Humanas en el Núcleo Familiar al tema de los roles en la familia, tanto los propiamente familiares como padre, madre, hermana… etc.; como los otros roles que las personas desempeñan en la vida, y lo que significa combinar los diferentes desempeños de rol. Entre sus conclusiones señala, por un lado, las dificultades en compatibilizar múltiples roles y, por otra parte, destaca que las personas que desempeñan diferentes roles y que pueden equilibrarlos con relativa armonía. Son más completas en cuanto a su desarrollo.
Hartman y Laird clasifican los roles en la familia de dos maneras: los roles formales y los roles informales. Los roles formales son todos aquellos que todas las culturas reconocen como típicamente familiares: padre, madre, hijo. Abuelo, nieto, tía, sobrina… ETC., los cuales juegan un papel importante en la evaluación e intervención con familias. Disponemos de ideas compartidas acerca de lo que es ser un padre, una madre y una abuela. Y de hecho ese acuerdo compartido en la cultura puede ser útil a la hora de enfrentar los desempeños de roles según cada familia. De ahí que sea relevante saber cuán congruentes son las expectativas y la idea que tiene de sí mismo el que lo ejerce y la claridad o ambigüedad que existe en la prescripción de un determinado rol.
¿Cuales son los roles del padrastro en la nueva familia? ¿Cuales los de una madre sola con sus hijos? ¿Hay competencia o incompetencia para el ejercicio de los roles? ¿Existe flexibilidad para modificar su desempeño cuando la realidad familiar así lo requiere?
En relación con los roles informales Hartman y Laird señalan que “por debajo de la estructura de roles señalada, las familias también se caracterizan por una estructura de roles informales”. Estos corresponden a esos comportamientos que aluden al papel que una persona asume en su familia y que contribuyen al desarrollo y algunas veces a la sobre vivencia de la familia. Estos, al igual que los roles formales, pueden ser reconocidos en cuanto a su claridad, congruencia. Flexibilidad o complementariedad. Roles tales como. “la responsable”, “el pre¬ocupado”, “el dejado”, “el chistoso”, “el aventurero”, “la independiente”, “el organizador”… etc., son algunos ejemplos de los papeles que los individuos desempeñan en sus familias. Cualquier familia puede identificar los diferentes roles que sus miembros desempeñan. Muchas veces éstos se caracterizan por su rigidez, que hace prácticamente imposible al portador del rol tener comportamientos diferentes al asignado, pudiendo esto constituirse en una pesada cama.

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