Qué Hacer con los Niños que no se Ajustan al Sistema Escolar (apunte)

Identificación de Factores de Riesgo en Niños:
Hay niños que, pese a los esfuerzos del profesor

por ayudarlos en lo académico y/o en lo afectivo social, no presentan avances. A estos niños los podríamos llamar de alto riesgo psicosocial.

Indicadores de niños de alto riesgo:

  • Niños vagos o de la calle; o el niño que ha perdido todo contacto con progenitores y queda liberado a su suerte, viéndose en la necesidad de sobrevivir en las condiciones más adversas.
  • Niños de hogares de menores, por las condiciones de vida que los llevaron ahí; y por la condición propia de vivir en un hogar de este tipo.

  • Niños sometidos a maltrato: niños golpeados, niños abusados sexualmente, niños obligados a pedir limosnas, entre otros.

  • Niños hijos de padres detenidos,exiliados y desaparecidos.

  • Niños desertores del sistema escolar.

  • Niños que no viven con uno de sus padres.

  • Niños en los que se detecta desnutrición o retraso del desarrollo psicomotor, antes de los seis años.

  • Familias en la que existe un miembro con enfermedad mental o psicológica.

  • Familias que no participan habitualmente en actividades de la red social local.

Sugerencias Prácticas de Manejo:
Cuando usted se encuentre con niños que presentan problemas, debe realizar una(s) de las siguientes intervenciones, discriminando para cada situación el paso a seguir :

  • Ponerse en contacto con los padres o responsables del menor, para conversar de la situación e indicar vías de apoyo.
  • Derivar al niño a especialista en el nivel secundario o terciario, según exista; consultorio; programa de reforzamiento al menor de 6 años, programa de apoyo psicosocial; centro de salud familiar, centro de adolescentes, etc.

  • Informar y coordinarse con la asistente social de la escuela, o de la municipalidad y/o consultorio, para que realice las conecciones y visitas a terreno necesarias, e inserte a la familia con grupos y redes de apoyo en la comunidad.

  • Realizar algunas intervenciones individuales o grupales de consejería y de apoyo.

  • Crear las condiciones necesarias para posibilitar relaciones positivas, entre usted y su alumno.

  • Cuidar y fomentar el respeto mutuo.

  • Darse tiempo para pasarlo bien.

  • Reconocer, apoyar e incentivar los aciertos del niño, minimizando los errores que comete.

  • Permitirse expresar el cariño; focalizando la atención en las habilidades del niño, con lo cual fortaleceremos la confianza en sí mismo, formando una autoestima sólida y elevada.

  • Aceptar a los niños tal cual son; no como quisiéramos que fueran.

  • «TE QUIERO POR LO QUE ERES Y NO POR LO HACES»
    ¿Cómo hacerlo?
    Es muy importante aceptar al niño, y tanto o más lo es, demostrar esa aceptación.
    Veamos algunos ejemplos: al niño no lo aceptamos cuando:

    • Lo criticamos constantemente.
  • Lo rechazamos si no hace las cosas que nosotros queremos.

  • ACEPTAR significa hacerle saber, al niño que ellos son valorizados como personas, independientemente como les vaya.

  • Revisemos algunas actitudes importantes a desarrollar, para ser más efectivos en las aceptación del niño:

    • Es importante dejar claro que, en lo posible, deben ignorarse los errores y conductas negativas, lo que debe ir acompañado de poner atención a las conductas positivas.
    • Evitar hacer comentarios negativos acerca del niño, en su reemplazo se debe usar el escuchar.
  • No interferir cuando el niño esté tratando de resolver un problema, aunque parezca que está equivocado.

  • No fomentar la dependencia, haciendo las cosas por ellos o infundiéndoles temor.

  • Promover situaciones en que el niño pueda sentirse útil y hacerle sentir que su cooperación es importante y valiosa.

  • Reconocer los esfuerzos de los progresos y no solamente premiar el resultado final exitoso.

  • Alentar, más que premia«La alabanza es un tipo de recompensa. Se basa en la competitividad y es otorgada por el hecho de ganar y ser el mejor».

  • La alabanza es una forma de motivar a los niños con premios «externos».
    Alentar al niño, en cambio, es destacar su esfuerzo o progreso, aunque sea pequeño.
    Se centra en los aciertos y fortaleza del niño.

    • El adulto que alienta, se preocupa de que el niño se acepte a sí mismo y desarrolle la capacidad de enfrentar las tareas difíciles. Alentar al niño o estimularlo, tiene el propósito de ayudarle a sentirse valioso. A diferencia del premio, la estimulación del niño puede darse en momentos en que él está desalentado, cuando siente que no lo ha hecho bien o cuando está enfrentado el fracaso. El estimular o incentivar, se centra en la evaluación interna que el niño hace. De esta forma, se trata de que el niño aprenda ha afrontar sus propias inadecuaciones, a tener confianza en sí mismo y sentirse útil a través de las contribuciones que aporta.

    En resumen, incentivar consiste en :

    • Valorar y aceptar a los niños tal cual son (sin poner condiciones para aceptarlos).

    • Destacar los aspectos positivos de su comportamiento.

    • Demostrar fe en los niños, de manera que puedan llegar a tener confianza en ellos mismos.

    • Reconocer el esfuerzo y los progresos más que exigir logros.

    • Mostrar satisfacción por las contribuciones que hacen.

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