Primera infancia y situación de discapacidad marco normativo

Una sólida base que sustenta la protección de la Infancia en situación de discapacidad, es la Convención de las Naciones Unidas donde

el 28 de agosto del 2008 el Estado chileno asume en el compromiso de garantizar el logro de la plena Inclusión de las personas en situación de discapacidad. Esta Convención además logra que se refleje el cambio de paradigma al considerar la discapacidad como un tema relevante de Derechos Humanos y además hace que se visualice que la discapacidad no se centra en la persona sino en el entorno y sus barreras.
La Convención Internacional de Derechos de las Personas con discapacidad es otro instrumento fundamental del marco normativo, ésta tiene como propósito promover, proteger y asegurar las condiciones de igualdad. Establece que los Estados deberán ejecutar acciones que permitan potenciar las diferentes etapas del desarrollo humano, asegurando que todos los niños y niñas con discapacidad gocen plenamente de sus derechos humanos y libertades fundamentales en equidad de condiciones. Exponemos a continuación algunos artículos que específicamente involucran a la infancia:

El Artículo 3 Principios Generales, establece el respeto a la evolución de las facultades de los niños y niñas en situación de discapacidad y el derecho que tienen a preservar su identidad.

En el artículo 7, Niños y Niñas con Discapacidad, se habla del derecho al goce pleno, igualdad de condiciones y la libre expresión de opinión que tienen los niños y niñas sobre las cuestiones que les afectan. Se resalta, además, que el interés superior del niño y niña debe ser protegido de manera primordial en situación de discapacidad.

En su artículo 8, letra b, la Convención señala la importancia de “Fomentar en todos los niveles del sistema educativo, incluso entre todos los niños y las niñas desde una edad temprana, una actitud de respeto de los derechos de las personas con discapacidad”.

En su artículo 16 se menciona también la situación de discapacidad dentro de los temas de protección contra la explotación, violencia y abuso.

El artículo 24 Educación, asegura que la situación de discapacidad no será motivo para ningún tipo de exclusión en educación y el acceso en igualdad de condiciones a educación inclusiva de calidad y gratuita. Garantiza también que la educación de personas y en especial de niños y niñas ciegos, sordos, sordo ciego se imparta en los lenguajes y medios más apropiados y en entornos que favorezca su máximo desarrollo social y académico.

En el artículo 26, se señala la importancia de organizar, intensificar y ampliar servicios y programas generales de habilitación y rehabilitación, en particular en los ámbitos de la salud, la educación y los servicios sociales; de forma que esos servicios y programas comiencen en una etapa inicial y se basen en una evaluación transdisciplinaria de las necesidades y capacidades de la persona. Para poder alcanzar estos objetivos, la Convención establece que será necesario que los Estados Parte tomen medidas para trabajar prioritariamente en la prevención de todas las formas de discapacidad posibles de prevenir; en la detección temprana e intervención, tratamiento, rehabilitación, educación, formación ocupacional y el suministro de servicios globales para asegurar un nivel óptimo de independencia y de calidad de vida para las personas con discapacidad.

Artículo 30 Participación de la vida cultural, las actividades recreativas, el esparcimiento y el deporte, Asegura el acceso en igualdad de condiciones de niños y niñas en situación de discapacidad en actividades lúdicas, recreativas, de esparcimiento y deportivas incluidas las que se realicen dentro del sistema escolar.

A nivel nacional, en el artículo 19 de la Ley que Establece Normas sobre la Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social de Personas con Discapacidad Nº 20.422, se señala la importancia de la prevención de la discapacidad, definiéndola como “toda acción o medida, pública o privada, que tenga por finalidad impedir o evitar que una persona experimente alguna deficiencia que restrinja su participación o limite su capacidad de ejercer una o más actividades esenciales de la vida diaria, así como impedir que ésta llegue a ser permanente”. Lo anterior tiene especial relevancia en la primera infancia, donde la acción a tiempo en niños y niñas que presenten discapacidad o rezago del desarrollo tiene implicancias determinantes en su calidad de vida presente y futura.
En definitiva, resulta muy importante fomentar acciones relacionadas con la equiparación de oportunidades e inclusión social desde la Primera Infancia con discapacidad o rezago del desarrollo, procurando que todos los niños y niñas gocen de todos los derechos que garantiza la Constitución y las leyes reconocen, como así también con la toma de conciencia por parte de la sociedad en su conjunto. Para el cumplimiento de estos principios el Estado Chileno se comprometió a:
Impulsar la coordinación de redes entre los Ministerios de Educación, Desarrollo Social, Salud y Justicia, con la finalidad de ejecutar acciones que posibiliten el desarrollo integral de niños y niñas con discapacidad, rezago del desarrollo o factor de riesgo asociado entre 0 y 6 años, bajo la premisa de la Atención Temprana y el modelo biopsicosocial.
En Chile, la Red Nacional de Atención Temprana y Primera Infancia formada el año 2011 al alero del Servicio Nacional de Discapacidad SENADIS, ha desarrollado iniciativas para contribuir a la inclusión real de todos los niños y niñas en situación de discapacidad aunando el trabajo de diversas instituciones. Desde el segundo semestre 2014 esta red se ha ampliado a distintas áreas, se han sumado instituciones y ha elaborado documentos para una nueva Política Pública en conjunto con la instancia asesora presidencial Consejo Nacional de Infancia y Adolescencia creado en Marzo 2014, Consejo que tiene como finalidad generar una nueva Ley de Garantía Universal de los Derechos de la Niñez, que será el marco legal que guíe al Estado de Chile para dar cumplimiento a la Convención sobre los Derechos del Niño.
La Red Intersectorial de Atención Temprana y Primera Infancia en situación de Discapacidad se inició el año 2011 por iniciativa de las instituciones JUNJI y Fundación INTEGRA que buscaron apoyo en SENADIS para mejorar las respuestas a la inclusión educativa de niños y niñas en situación de discapacidad de salas cuna y jardines infantiles del país, de los cuales entre el 2012 y 2015 se beneficiaron 450 de ellos a través de proyectos financiados por SENADIS. Las estrategias que se han implementado son: Coordinación intersectorial, formación a equipos educativos, itinerancia de profesionales de áreas kinesiología, fonoaudiología, terapia ocupacional, educación diferencial, atención directa en aula (Diseño Universal de Aprendizaje DUA), fortalecimiento de competencias parentales, identificación de barreras del sistema educativo. Actualmente la red tiene un Programa de Atención Temprana y está conformada por instituciones y Ministerios que se han ido sumando para mejorar el trabajo intersectorial.

Estimadas y estimados visitantes te invitamos a dejarnos un comentario

A %d blogueros les gusta esto: