Otras Aproximaciones a los problemas de Aprendizaje (apunte)

Ana Miranda Casas (1994), citando a Wong, B. (1979)3, nos plantea una

interesante clasificación de las teorías sobre dificultades del aprendizaje, que aunque puede tener puntos en común con la ya presentada ti ene el mérito de acumular información sobre la teoría actualmente disponible aportándonos una perspectiva actual desde el punto de vista bibliográfico.
Las perspectivas que nos ofrece esta autora, se pueden clasificar en 4 grupos teóricos, que igual que en la clasificación ya citada, pueden ubicarse en un continuo persona-ambiente. En uno de los extremos de este continuo encontramos las teorías centradas en el sujeto. Estas teorías tienen el denominador común de considerar al sujeto como intrínseca y espontáneamente activo, va lorando al organismo como la fuente de los actos y no como una acumulación de actos desencadenados desde el exterior (Reese y Overton, 1970, citados por Miranda, A. (Op. Cit.)4. Las teorías centradas en el sujeto se basan en un modelo de desarrollo organicista.
En el otro extremo del continuo se encontraran dos teorías, la teoría centrada en la tarea y la teoría ambientalista, que se basan en modelos mecanicistas de desarrollo. En este modelo se considera que los sujetos están c ontrolados por los estímulos externos y que los fenómenos cognitivos pueden analizarse y descomponerse en sus componentes más simples.
En el centro del continuo persona/ambiente, se ubicarían las teorías interaccionistas que plantean, en relación a la concepción de las dificultades del aprendizaje, una asociación entre sujeto activo/pasivo y entorno activo/pasivo. Su modelo de desarrollo tiende a basarse en una concepción dialéctica.
Las cuatro teorías a las que hacemos referencia son:

Teorías Centradas en el Sujeto:
Las teorías centradas en el sujeto, como su nombre lo indica, atribuyen el origen de los problemas del aprendizaje a una serie de condiciones presentes en el propio sujeto. Según la etiología de las deficiencias espe cíficas, éstas pueden clasificarse en:

i. Teorías Neurofisiológicas
Este tipo de teorías ha encaminado el fuerte de sus investigaciones, a encontrar relaciones entre las alteraciones del aprendizaje y disfunciones o lesiones del S.N.C.
Históricamente, éstas fueron las primeras teorías que intentaron explicar las alteraciones del aprendizaje. Hinsheelwood (1917) y Orton (1925), por ejemplo, propusieron como etiología de las dificultades de aprendizaje, especialmente de la lectura, las deficiencias cerebrales estructurales y funcionales respectivamente.
Después de la Segunda Guerra Mundial, las investigaciones de Strauss y Lethinen (1947), basadas en los trabajos del médico alemán Kurt Goldstein, extrapolaron la tesis de «daño cerebral» para diagnosticar a ciertos niños que presentaban sintomatologías parecidas a ciertos soldados lesionados cerebralmente.
Cruickshank (1967, 1977, 1987) y Myklebust (1967) plantearon que las alteraciones del aprendizaje se debían a deficiencias en el procesamiento perceptivo, que se originaba por una disfunción neuropsicológica diagnosticada o inferida y como resultado de alteraciones del funcionamiento cerebral, respectivamente.
Estas posiciones se observan más atenuadas respect o del polo extremo de este grupo de teorías, ya que plantean la idea de una probable «disfunción cerebral» (no de una lesión o daño). Este cuadro es una presunción de que existe una lesión tisular o una pérdida neuronal que no puede constatarse, y que se ha derivado de datos clínicos.
Doman y colaboradores (1960 y 1967) plantearon que la etiología más probable para explicar las deficiencias del aprendizaje, sería una evolución anormal debido a la mala organización de su sistema nervioso.
Las hipótesis de disfunción cerebral ligadas a la lateralización cerebral (hemisferio dominante) han sido levantadas, entre otros, por Touwen (1981), Goldberg y Costa (1981), Rourke (1982), Bakker (1983), quienes han explicado, preferencialmente, las dificultades para aprender a leer y la categoría diagnóstica de Dislexia.
Las actuales investigaciones desde la perspectiva neuropsicológica, están tomando como fundamento la propuesta de Luria (1970), quien plantea que «cada tipo de actividad mental tiene una estructura psicológica distinta y se realiza a partir de una actividad conjunta de áreas corticales discretas».
Por último, la autora de esta versión que sintetizamos, propone una conceptualización de Gaddes, W.H. (1980), quien sitúa muy claramente el rumbo teórico de las investigaciones desde la teoría neuropsicológica, cuando señala: «La Neuropsicología es una ciencia perfectamente establecida y con un cuerpo de conocimientos amplio, verificado experimentalmente. Estos datos son esenciales para la comprensión y el tratamiento del niño con lesión cerebral y del niño con dificultades de aprendizaje con una deficiencia perceptiva, cognoscitiva o motora. Los niños con un rendimiento bajo, pero cuyo sistema nervioso funciona normalmente, pueden tratarse con medios puramente comportamentales o motivacionales».
En esta misma línea, Ross (1976) plantea que la capacidad de atención selectiva, constituye una variable crucial que diferencia el nivel de ejecución entre niños normales y niños con dificultades de aprendizaje. Los niños con dificultades muestran un retraso evolutivo en cuanto a la atención selectiva, lo que dificulta las funciones de rememorización y organización de la información. Y, aunque estos niños maduren con el tiempo, siguen fracasando porque no han consolidado las adquisiciones más simples de las que depende el paso de una etapa de aprendizaje con un nivel inferior, a otra etapa con un nivel superior.

II. Teorías Genéticas
Dado que no se ha encontrado ni demostrado la existencia de patologías cerebrales que puedan explicar, convincentemente, algunas de las alteraciones del aprendizaje (como la Dislexia que es el cuadro más estudiado), Critehley (1970) ha propuesto que la herencia podría ser la etiología más plausible.
Finucci et al, (1976); De Fries y Decker, (1982); Ingram, Mason y Blackburn, (1970) y Owen, (1978), han sugerido que puede existir un factor poligénico que, junto a influencias ambientales, predispone a algunos sujetos a las dificultades de aprendizaje. Esta relación genética se ha caracterizado como «dominante», lo que significa que el “trastorno” aparece en dos o más generaciones subsiguientes, «monohíbrido», sólo define las características y «autosómica» que significa que en esta forma de transmisión interviene un cromosoma no sexual.

III. Teorías de Lagunas en el Desarrollo
Estas teorías se basan en las concepciones del desarrollo postuladas por Piaget y asumen que las alteraciones del aprendizaje obedecen a un cierto retraso en determinadas habilidades y destrezas de tipo cognitivo.
Los aportes más importantes en esta perspectiva ha n sido planteados por Satz y Van Nonstrand (1973), quienes han sostenido que las alteraciones del aprendizaje surgen como consecuencia de un retraso evolutivo en el desarrollo de aquellas habilidades relacionadas temporalmente con el aprendizaje. Este retraso se debería a una maduración insuficiente del hemisferio cerebral izquierdo.
Esta propuesta, a pesar de que centra en el sujeto la alteración, dificultad o problema del aprendizaje, no aparece tan radical como las teorías neurofisológicas. Algunas investigaciones (Ames, 1968), postulan que este ritmo diferencial en la maduración puede ser influido por el profesor.

IV.- Teorías de los Déficits Perceptivos:
Estas teorías plantean que, en la base de los problemas del aprendizaje, existen deficiencias perceptivo-motoras. Las ideas sustentables de estas propuestas se encontrarían en ciertas lecturas de las concepciones de Piaget, quien ha planteado que el desarrollo perceptivo-motor antecede al desarrollo intelectual y cognitivo. Partiendo de esta premisa sugieren que el desarrollo cognitivo y funcionamiento académico mejoraría sólo cuando se recuperan las dificultades perceptivo-motoras que un niño presenta.
Los más fuertes partidarios de estas teorías han s ido N. Kephart (1967), quien ha puesto su énfasis en los problemas de la percepción del espacio y la coordinación motora; Getman (1961) sugiere que las dificultades se explicarían por una disfunción o falta de coordinación de los músculos oculares, de tal modo que el desarrollo cognitivo se vincula fuertemente con el desarrollo de la visión; M. Frostig y colaboradores (1964) sostienen que el conocimiento se adquiere fundamentalmente por medio del canal visual y si el desarrollo de esta capacidad, que sucede entre los cuatro y ocho años, sufre alguna alteración, aparecerán ciertas deficiencias cognoscitivas. Barsch, R. (1965), ha fundamentado sus aportes en la «Teoría de la Movigenia», definida como «el estudio, origen y desarrollo de los patrones de movimiento que permiten la eficacia en el aprendizaje».
En este enfoque, movimiento y comunicación, se consideran como una relación de antecedente y consecuente, es decir, que la comunicación depende de la capacidad para procesar la información que proviene de las diversas áreas del sistema perceptivo-cognoscitivo; capacidad que, a su vez, depende de que los patrones de movimiento sean eficientes.

V. Teorías basadas en el Procesamiento de la Información:
La característica central de esta teoría postula que los problemas del aprendizaje se deben a deficiencias en las funciones de procesamiento psicológico. Aunque su base se vincula a la perspectiva de las deficiencias, sus concepciones atienden a situaciones más amplias o de insuficiencia relativa a los procesos mediante los cuales el impulso sensorial es transformado, reducido, elaborado, almacenado, recobrado o utilizado. Uno de los autores más representativos de esta corriente es S. Kirk, quien junto a sus colaboradores (1968) trabajó sobre el procesamiento psicolingüístico, y elaborando el I.T.P.A (Test de Illinois de capacidad Psicolingüística), para evaluar las dificultades específicas en esta á rea.
Senf (1972), en esta perspectiva, intenta explicar cómo el organismo humano organiza e integra la información selectivamente para utilizarla luego en las diferentes manifestaciones de su comportamiento. En este planteamiento, las dificultades del aprendizaje son consideradas como irregularidades funcionales en el sistema de procesamiento de la información, agregándose como v ariables concomitantes, el contenido no relevante de la tarea y la ansiedad. Senf, señala cuatro categorías de dificultades del aprendizaje:

Dificultades que surgen como consecuencia de un fracaso en la recepción de la información.

Dificultades que se producen por un fracaso en producir información ordenada.
Dificultades que resultan de la falta de implicación de la actividad neural en el sistema imaginativo.
Dificultades resultantes del contenido irrelevante de la tarea, lo cual desordena la información.

Al mismo tiempo, este autor señala que los problemas de atención, serían un problema secundario a las alteraciones en el procesamiento de la información.

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