Orientación para el desarrollo Profesional (apunte)

Esta orientación estudia los conocimientos, teorías y principios que facilitan los procesos de aprendizaje vocacional.
Tres factores van a ser determinantes de la estabilidad del individuo: Consistencia – Homogeneidad – Congruencia.

Cuanto mayor sea el grado en que éstos se den, mayor será la estabilidad del sujeto en el ambiente ocupacional elegido y mayor será la satisfacción que sienta en su trabajo o profesión. Dicho de otro modo, las personas vocacionalmente maduras son aquellas que manifiestan un alto grado de consistencia, homogeneidad y congruencia en su elección vocacional, aquellas que han elegido trabajos o profesiones que se adecúan a su personalidad.
La intervención tiene un carácter técnico y profesional. Se requiere que sean especialistas los que proporcionen asesoramiento, faciliten las condiciones, diseñen y ejecuten planes de actuación que ayuden al alumnado a clarificar su proyecto de vida. La intervención, además ha de tener un carácter experiencial y estar integrada en el proceso educativo:

1.-Función de información y formación:
•Proporcionar información de estudios, profesiones y ocupaciones.
•Proporcionar información sobre las características personales.
•Conocer los recursos que la escuela y la sociedad ponen a disposición del sujeto.
•Utilizar los medios tecnológicos como elementos de información y de consulta.
•Aproximar al sujeto al mundo del trabajo.
•Planificar los itinerarios de inserción.

2.- Función de ayuda para la toma de decisiones:
•Ayudar al sujeto a desarrollar estrategias y procedimientos para afrontar el proceso de toma de decisiones.
•Organizar y sistematizar el concepto de sí mismo y del mundo laboral y así poder planificar estrategias para conseguir sus objetivos.

3.- Función de consejo:
•Ayudar al sujeto a planificar sus objetivos vocacionales.
•Ayudar a los sujetos inmaduros a afrontar el proceso de toma de decisiones.
•Ayudar a las personas excepcionales y a sus familias a elegir aquello que mejor se adecúe a su situación.
•Ayudar al sujeto a afrontar cualquier problemática vocacional.
•Prestar especial atención a los problemas personales y de relación.
•Ayudar y asesorar en los momentos de admisión, promoción, cambio de ocupación y planificación del retiro.

Programas de educación para la carrera:
• Son programas comunitarios de amplio alcance. Es decir, se dirigen a amplios grupos de sujetos, presentando objetivos amplios y multidimensionales.
• Prestan una atención especial a la dimensión evolutiva. Por tanto, conciben la decisión vocacional como un proceso más que como un acto aislado.
• Utilizan una amplia gama de técnicas, actividades y medios, combinándolos en función de los objetivos y la etapa madurativa del sujeto. Es frecuente la colaboración de todos los actores del proceso educativo.

Atención a la Diversidad:
«Aceptar la diversidad como un hecho natural y necesario, posibilitar el desarrollo y la participación democrática en el desenvolvimiento social de todas las personas sean cuales sean sus diferencias, aprovechar todas las energías, perspectivas y aportaciones del conjunto de los seres humanos desde el respeto de su realidad y su estilo de vida será la mejor garantía de progreso y desarrollo social. Ser diverso es un valor» (Porras, 1998: 23-24).
Esta diversidad puede surgir de la interacción entre distintas dimensiones. Cela y otros (1997) señalan que puede venir determinada, concretamente, por:
la social, la personal y la referida a los aspectos psicológicos relacionados con los procesos de enseñanza-aprendizaje:

Intervención del orientador en los procesos de desarrollo profesional: Sanchiz 2007
Necesariamente, cuando se habla de diversidad, hay que tener en cuenta al alumnado que presenta necesidades educativas especiales, temporales o permanentes, bien sea por su historia personal o escolar, bien por discapacidades físicas, psíquicas, sensoriales, o plurideficiencia, bien por altas capacidades intelectuales o por trastornos graves de conducta o personalidad.
En la etapa de Educación Infantil, las medidas adoptadas pasan por una adaptación a los diferentes ritmos de aprendizaje y en este contexto cobran especial relevancia los factores organizativos del aula. El desarrollo de proyectos de trabajo, la organización de rincones y talleres son metodologías y tipos de agrupamientos muy usuales y apropiados para esta etapa desde los que se trabajan pequeñas investigaciones, los centros de interés y las rutinas y hábitos.
Estas estrategias permiten una mayor adaptación a los ritmos individuales de los alumnos.
En la etapa de la Educación Primaria se proponen las medidas de concreción curricular: tutoría y orientación, refuerzo educativo y adaptaciones curriculares; y en la etapa de Educación Secundaria, además de las mencionadas, se introduce la opcionalidad y se permite realizar adaptaciones curriculares en grupo y programas de diversificación curricular.

(Extraído de “Modelos de orientación e intervención psicopedagógica” Ma Luisa Sanchiz Ruiz; 2008-2009)

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