Niveles que se dan en el trastorno de la Audición

Los niveles de los trastornos de la audición se clasifican en leves, ligeros, moderados, graves y profundos, según la pérdida de nivel auditivo en decibelios, en las frecuencias más importantes para la comprensión del

lenguaje (entre 500 y 2.000 Hz).
No es posible hacer predicciones sobre la comunicación eficaz ni la ejecución escolar consultando tan sólo los resultados de los exámenes . Los niños oyen los sonidos con diferentes grados de claridad, incluso la capacidad auditiva del mismo niño puede variar de un día a otro.
Por ejemplo, los audífonos pueden ser útiles para que algunos niños con niveles muy bajos de audición aprendan a hablar; por el contrario, algunos niños que tienen una menor pérdida de la audición no pueden usar el canal auditivo para aprender a hablar, y deben emplear la vista como herramienta principal para comunicarse.
Los grados de disminución auditiva se pueden clasificar de la siguiente manera:

  1. Pérdida ligera: un niño con pérdida ligera puede entender las conversaciones cara a cara con poca dificultad, pero no percibe gran parte de lo que se dice en la sala de clases, especialmente si varios niños hablan a la vez o si no puede ver claramente a la persona que habla.

  2. Pérdida moderada: en este caso un niño sólo puede oír las conversaciones mantenidas en voz alta y clara. Las voces masculinas le resultan más fáciles de oír que las femeninas porque tiene una pérdida más pronunciada de las bajas frecuencias. El profesor puede ubicarle donde oye mejor, pero aún a sí le es imposible seguir la mayor parte de la información que se proporciona en clase.

  3. La pérdida grave: en este caso el que un niño utilice audífono, no garantiza que le sea útil, ya que es probable que logre escuchar la mayo ría de las vocales, pero sólo algunas consonantes. Puede escuchar el ruido de una aspiradora y el de un avión que sobrevuela su casa. Los niños que presentan este grado de disminución siempre deben mirar fijamente a la persona con quien habla para lograr captar sus mensajes.

  4. La pérdida profunda: un niño con un trastorno profundo de la audición que es incapaz de oír a los demás, pero puede escuchar algunos sonidos altos, como las alarmas de incendio o el redoble de un tambor, con la ayuda de un audífono. Los niños que padece una sordera profunda desde el nacimiento nunca logran desarrollar un lenguaje comprensible. Generalmente los niños que padecen este tipo de pérdida auditiva estudian en un colegio para sordos donde aprenden a comunicarse por medio del lenguaje de signos.

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