Necesidades Literarias en la Diversidad

Este documento fue traducido de la Revista Teaching Exceptional Children, Vol. 33, No.5, pp. 46-51.

La narración de cuentos es una forma de acortar las aparentes “diferencias culturales” al estimularse las distintas interpretaciones del núcleo central del cuento que narra el maestro.
Asimismo, ayuda a los niños a conectar conocimientos y experiencias previas con el mundo del texto.
Estimula la comprensión lectora de tal manera que favorece la capacidad de todos los niños para acceder al éxito académico.

Mejora nuestra propia habilidad para narrar cuentos. Este artículo puede ayudar.
Los maestros interesados en incluir la narración de cuentos en su enseñanza necesitan primero reconocer la diversidad lingüística existente en sus escuelas.
La enseñanza inclusiva de hoy en día, con clases cultural y lingüísticamente diversa, requiere que los maestros comprendan que hay muchas formas de narrar “buenos cuentos” aparte de la forma tradicional, formato de secuencia “cuento escolar” (ver recuadro: ¿Qué dice la literatura?). Al tener oportunidad de explorar todas las formas narrativas, mientras se aprenden los roles asociados a cada forma, se permite a los niños con diferentes vivencias narrar cuentos apoyándose unos a otros en la literatura.
Este abordaje de enseñanza favorece una visión de la diversidad como un recurso que estimula a los niños a hacer elecciones de la forma narrativa de acuerdo a la audiencia más que reduciendo todas las experiencias al formato de cuento escolar que los educadores usan a menudo. Los niños con un amplio rango de habilidades orales y escritas pueden participar en la narración de cuentos para acercar sus diversas experiencias literarias.
Estimulando a los niños a contar sus propias historias provee una excelente oportunidad para expresarse. La narración de cuentos relaciona causas complejas y resultados, a un nivel usualmente cercano a su habilidad para escribir acerca de ellas.
“Ayuda a los niños a desarrollar ideas interesantes. El discurso oral estimula a los niños a explicar sus ideas de una manera coherente por lo que pueden mantener la atención de su audiencia”..
Escuchando las reacciones de quienes receptan el cuento ayuda a los niños a clarificar lo que están tratando de decir.

Beneficios de la narración de cuentos.
La narración de cuentos es una poderosa herramienta para enseñar a leer y a escribir ( Honeyghan, 2000; Strickland & Morrow, 1989).Una amplia fuente literaria enfatiza el valor de la narración de cuentos como medio para ayudar a los niños a comprender el discurso del aula y el sentido de la historia. ( Greene, 1996; Peck,1989; Trousdale, 1990; Williams,1991). .Las historias orales ayudan a los niños a adquirir el contexto de la literatura. Los niños comienzan a tomar conciencia del significado de las palabras no dichas en la historia observando la postura corporal, tensión y tono de voz en el narrador.

Alumnos con problemas de lenguaje y de aprendizaje.
Muchos estudios sugieren que los niños con problemas de lenguaje y aprendizaje tienen dificultades para interpretar las reglas del discurso áulico. Aquellos que involucran responder a preguntas narrativas de inferencia o requieren relaciones causa- efecto son particularmente muy difíciles (Crais & Chapman, 1987; Merritt & Culata, 1998; Merritt & Liles, 1987).
El discurso áulico se refiere a las reglas tales como tomar turno y condiciones comunicativas que surgen en el ambiente áulico. Los maestros estructuran la historia escolar de acuerdo a estas reglas de discurso. Dado que los cuentos son “ uno de los fundamentales medios para darle significado a todos los aspectos del lenguaje” (Wells, 1986, p. 194), los maestros necesitan poder reconocer las diferencias en la estructura de la historia y ayudar a sus alumnos a ser hábiles en las “ narraciones descontextualizadas de la escuela” (Merritt & Culata, 1998, p. 280 ).
Los alumnos con problemas de lenguaje a menudo crean historias que tienen menos contenido, escasos episodios completos , oraciones cortas, débil cohesión y un gran número de comunicaciones que las historias de su pares típicos (Liles, Duffy, Merritt & Purcell, 1995; McPadden & Gillam, 1996; Merritt & Culata, 1998).
El desafío para los maestros especiales es desarrollar estrategias colaborativas para usar con los maestros de aula para cubrir las necesidades de estos alumnos ( ver cuadro: “Estrategias Colaborativas” ).
La enseñanza directa sobre el discurso áulico y elaboración de historias es un componente critico para usar durante estos esfuerzos colaborativos (Merritt, & Culata, 1998; Norris & Hoffman, 1993).

Alumnos con limitada eficiencia en el uso de la lengua.
Los estudiantes con limitada eficiencia en el uso de la lengua pueden también tener problemas para lograr congruencia entre el tipo de discurso usado en la escuela y el estilo narrativo de su propia familia (Kamhi, Pollock, & Harris, 1996). Sus narraciones de cuento a menudo se caracterizan por “asociación de tópicos” más que estar centrados en una idea principal. Este estilo a menudo hace que la transición al texto escrito sea más difícil (Kamhi et al; Weestby, 1985). .Como resultado, los maestros algunas veces de manera errónea derivan estos niños a la educación especial por una variedad de problemas de lenguaje y lectura, los cuales no están relacionados a la discapacidad sino a las características de diferentes experiencias literarias. (Kamhi et al.). Es incumbencia de todos los educadores, particularmente educadores especiales de reconocer el abordaje cultural para el aprendizaje como opuesto a identificar el abordaje cultural como una discapacidad en el lenguaje.

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