Necesidades educativas Múltiples, definición

“Un niño con Necesidades Educativas Múltiples (NEM) es aquel que debido a la intensidad de sus problemas físicos, mentales o emocionales, o a la combinación de todos ellos, necesita servicios educativos sociales, psicológicos y médicos más allá de aquellos que ofrecen los programas tradicionales regulares y especiales, con el fin de maximizar su potencial total para su adaptación y participación en sus contextos personales y sociales”

Estos niños pueden presentar dos o más necesidades educativas especiales:

 Retraso mental en grados variables.
 Trastornos de la comunicación (espectro autista en distintos grados).
 Trastorno motor en diversos grados.
 Ceguera, baja visión.
 Sordera o hipoacusia.
 Trastornos emocionales severos.

Necesidades Educativas Especiales

1. Comunicación
 Retrasos severos del lenguaje
 Trastornos de la comunicación en grado variable (falta de intencionalidad comunicativa, ensimismamiento, presencia de rituales, entre otros)

2. Percepción
 Conglomerado de dificultades relacionadas con la agudeza campo visual y habilidades perceptivas visuales
 El reconocimiento, discriminación, recuerdo, memoria, entre otros de los estímulos auditivos
 Dificultades en la integración sensorial

3. Desarrollo cognitivo
 Desarrollo del pensamiento en niveles muy variables (frecuentemente RM, sin embargo, existen niños con potenciales cognitivos normales o más cercanos a la norma)
 Falta de acceso a operaciones mentales
 Importante incidencia de funciones cognitivas deficientes

4. Adaptación familiar y social
 Presencia de conductas disruptivas en intensidad frecuencia variable

5. Desarrollo afectivo
 Dificultad en la imitación y expresión de los afectos.

6. Movimiento
 Limitaciones motoras de leves a severas

7. Desarrollo de la autonomía

Objetivos de la intervención

Habitualmente se presenta una gran dificultad, en definir al grupo de personas con necesidades educativas múltiples. Por tanto, la propuesta es:
 Centrarnos en la persona y no en las discapacidades
 Describir sus necesidades educativas especiales en los distintos ámbitos de la vida
 Reconocer y valorar sus fortalezas
 Otorgar valor a la etapa del ciclo vital en que se encuentra
 Reconocer y valorar su contexto natural: el hogar y la comunidad

De esta manera, la intervención se dirigiría hacia la implementación de aquellas habilidades y conductas que permitan a las personas con necesidades educativas múltiples enfrentarse a las demandas planteadas por el grupo social de pertenencia de tal forma que estén capacitados en la medida de lo posible para llevar a cabo una vida plena e independiente como la que tienen los sujetos normalizados. Esto abarcaría:

 Calidad de vida

 Participación activa de la familia

 Trabajo interdisciplinario

 Programas funcionales: Áreas de autonomía personal, comunicación, cognitiva, manejo del dinero, interacción social, ocio y tiempo libre, ocupacional, conductas básicas relacionadas con aspectos sensoriales y motrices, habilidades académicas funcionales

 Programas individualizados que potencian la participación en comunidad.

 Orientación ecológica

La evaluación de los niños con necesidades educativas múltiples
Generalmente, para evaluar estas áreas, se han utilizado escalas de comportamiento adaptativo, y los métodos de obtención de información más utilizados por ellas, han sido:
 La entrevista estructurada realizada a una o varias personas allegadas al sujeto de la evaluación (padres, profesores, cuidadores, especialistas, etc.).
 Cuestionarios, inventarios y escalas.
 Observación directa de la conducta.

La forma más sencilla de entender las necesidades educativas múltiples sería como una adición de deficiencias específicas, pero la mayoría de los autores piensan que se produce una interacción particular en cada individuo entre sus diferentes discapacidades, por lo que la evaluación ha de ser necesariamente ideográfica. Y para ello es necesario contar con instrumentos de evaluación apropiados a esta población con sus especiales características.

A las dificultades de evaluación de niños con ceguera, sordera, parálisis cerebral hay que añadir otras propias de los niños con necesidades educativas múltiples, como:

 Si en las deficiencias se ha comentado la dificultad de determinar el nivel etiológico de las limitaciones para realizar conductas de la vida cotidiana, en los niños con retos múltiples esto se agrava dado el desconocimiento y la multicausalidad comentada por varios autores, sobre las causas de determinadas discapacidades, intelectuales, sensoriales y físicas y la probable asociación de causas (prenatales, perinatales, postnatales, etc.), deberemos unir las muchas interacciones que se dan entre factores como el aprendizaje, las experiencias tempranas, edad en la que aparece la deficiencia, gravedad de la misma, amplitud de las zonas del cerebro que han sido dañadas, etc., que pueden influir en el desarrollo, mantenimiento y pronóstico de dichas discapacidades. Y añadir que estos efectos de las interacciones se agudizan en el caso de las necesidades educativas especiales.

 En segundo lugar, otra dificultad es la extrema heterogeneidad de la población a la que se hace referencia, no sólo en cuanto a su nivel de capacitación, sino también en cuanto a las diferentes combinaciones de las deficiencias que se pueden dar.

Todo lo cual nos da una ligera idea de la complejidad del campo de las necesidades educativas múltiples.

En cualquier caso la evaluación e intervención estarán regidas por los mismos principios de normalización, adaptación e integración consideradas en otras problemáticas, y, por lo tanto, vendrían a pertenecer al mismo ámbito, el del comportamiento adaptativo. (Zaldívar y Rubio 1993)

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