Maduración de Órganos Sexuales Masculinos (apunte)

Los órganos sexuales se pueden clasificar en externos e internos. En el caso del hombre, son los siguientes:

Órganos sexuales internos:

· Vesículas seminales

· Próstata

· Glándulas de Cowper

· Conductos deferentes

Órganos sexuales externos:

· Testículos

· Epidídimo

· Pene

· Escroto

· Prepucio

· Uretra

Durante la adolescencia ocurre una serie de cambios importantes en los órganos sexuales, tales como: el acelerado desarrollo de los testículos y del escroto ( bolsa que contiene los testículos), comenzando con un rápido crecimiento en torno a los 11 años y medio hasta los 13 y medio, el cual luego disminuye. Hay casos en que este proceso se inicia alrededor de los 9 años y medio y en la mayoría de los casos, finaliza promediando los 17 años. Si comparamos el cambio ocurrido en las dimensiones de los testículos entre la etapa previa y durante la adolescencia, podemos decir que éstos aumentan 2,5 veces su tamaño y unas 8 veces su peso, cuando han alcanzado el estado maduro. Otro cambio similar en proporción, pero de efecto contrario es el que ocurre a nivel del epidídimo (sistema de conductos que corren desde los testículos hacia los conductos deferente, en donde el esperma madura y es almacenado), antes de la pubertad, el epidídimo es relativamente grande, en comparación con los testículos, tras la maduración, es sólo una novena parte de los testículos.

· Espermatogénesis
El cambio más importante en los testículos, es la aparición de células espermáticas maduras. El proceso completo desde que la espermatogonia se convierte en espermatozoide maduro, dura unos 10 días. Siguiendo la espermatogénesis, es la espermátida migra por la contracción de los conductos seminíferos para alcanzar el epidídimo, donde pueden permanecer hasta 6 semanas. Entonces son trasladados por medio de la acción ciliar desde el epidídimo donde se almacena en los conductos deferentes. Desde ahí son conducidos hasta la vesícula seminal y la glándula prostática.
Aquí los espermatozoides se hacen más móviles por la adición del fluido seminal, pasando a través de la uretra y fuera del pene en cada eyaculación. El fluido seminal altamente alcalino y lechoso, proviene principalmente de las vesículas seminales, (en menor proporción participa la producción de la próstata), y mantiene el esperma vivo, sano

· Desarrollo del pene
El desarrollo del pene tiene su cambio más rápido durante la adolescencia, alrededor de los 14 y 16 años, tomándose para esto generalmente 3 años, aunque en algunos hombres puede durar entre 1,8 y 4,7 años el lograr el estado maduro. Cuando esto ocurre el pene logra ciertas características, en un adulto varón, el pene fláccido tiene una longitud entre 6 y 9 cm. y cerca de 2 cm. de diámetro, mientras que el pene erecto, en promedio, mide entre 14 y 18 cm. con un diámetro de 3 a 4 cm. Cabe mencionar que los tamaños varían enormemente de un hombre a otro. Ésta es una de las razones por las cuales los adolescentes a menudo se preocupan, debido a que al tamaño del pene se le atribuyen erróneamente, conceptos como masculinidad y capacidad sexual. En realidad el tamaño del pene fláccido tiene poca relación con el pene erecto, ya que el pene pequeño se agranda mucho más (2 a 2,5 veces) en proporción al pene grande (0,5 a 1). Por otra parte, el tamaño del pene erecto, tiene poco que ver con la capacidad sexual dado que el velo interior de la vagina se ajusta al tamaño del pene, tiene pocas terminaciones nerviosas, y la excitación en la mujer proviene fundamentalmente de la estimulación de los genitales externos. Por lo cual se desprende que el grado de placer experimentado tanto por el hombre como por la mujer, no tiene relación con el tamaño del órgano masculino.
La cabeza del pene (glande), está anatómicamente conformada de tejido eréctil y cubierta por un pliegue de piel suelta, el prepucio, el cual es eliminado quirúrgicamente (circunscisión) por razones religiosas, y en algunas ocasiones por higiene. Es preciso bajar siempre el prepucio hasta bien atrás al momento de lavarse, pues en la base del glande hay glándulas que segregan una sustancia lubricante que, de no retirarse, produce irritaciones, atrae hongos y mal olor.
La erección del pene es posible desde la infancia por estimulación manual, necesidad de orinar, irritación local o ropa estrecha. Sigmund Freud dio a conocer su teoría de que los niños de ambos sexos inician sus juegos masturbatorios desde muy pequeños, cuando juegan a frotarse con las piernas de los padres al jugar al caballito o cualquier otro tipo de montura, llegando en ocasiones al orgasmo seco. (La eyaculación de semen no ocurre antes de la maduración sexual).

Los «HIJOS DE COWPER»
Detrás de las frases populares se esconden importantes verdades. Cuando se habla de «la puntita nomás», se está haciendo referencia a la promesa del varón de sacar su pene antes de llegar a la eyaculación, de modo que su pareja pierda el temor a quedar embarazada. Pero, para sorpresa de ambos, en muchas ocasiones se produce la gestación, quedando la sensación en la mujer de que su pareja faltó a su promesa. Y, en la mayoría de los casos, no es así. ¿Quién es el responsable, entonces?
Las glándulas de Cowper, ubicadas cerca de la próstata, en la base interior del pene, también maduran durante la adolescencia y son las encargadas de secretar un fluido alcalino, destinado a neutralizar la acidez dentro de la uretra (producto del paso de la orina) para que el semen pase de forma fácil y segura. Este fluido llega hasta la salida del glande, escasos segundos antes de la eyaculación y, eventualmente, contiene espermatozoides, arrastrados por su proximidad con los conductos deferentes. La concepción, entonces, es posible sin que medie una eyaculación.

LOS SUEÑOS HÚMEDOS
Los varones adolescentes se preguntan y se preocupan por los sueños húmedos, científicamente conocidos como poluciones nocturnas. Casi el 100% de los hombres tiene sueños eróticos y cerca del 85% de ellos llega al orgasmo. Estos sueños, que se mantienen presentes durante la edad adulta y casada de manera intermitente, son bastante frecuentes entre los trece y los veintitrés años de edad.
Las primeras eyaculaciones producidas en el sueño pueden ser para algunos jóvenes una experiencia perturbadora, especialmente si no han tenido juegos masturbatorios. Despertarse con los muslos bañados en semen crea ansiedad, por lo que es conveniente advertirles que tales experiencias son normales, que no provocan ningún daño y que son parte del proceso dela sexualidad del varón.

· El pene y el cerebro
Se afirma que la relación de un hombre con su pene puede llegar a ser la más importante de su vida pues, el pene erecto ha sido en el imaginario masculino, el símbolo del poder y del dominio por excelencia al grado de que para algunos hombres, adolescentes y adultos, en el colmo del absurdo, el carácter y el valor masculino se miden por el tamaño de los genitales. Sin embargo, y a pesar de vivir este falocentrismo, muchos hombres conocen mejor la ingeniería de sus autos que la de sus penes; saben cómo alimentar la batería de sus vehículos y por qué a veces les falla el embrague, pero ignoran cómo es que se produce una erección o por qué, muchas veces sus relaciones sexuales no son satisfactorias. De ahí la importancia de conocer sobre fisiología eréctil tanto como de mecánica automotriz.
No hay parte de la anatomía masculina tan llena de cargas emocionales, leyendas, mitos y falacias como el pene. Basta con revisar la cantidad de nombres que el habla popular le asigna, para darnos cuenta de su importancia en la valoración masculina. Curiosamente, pocos le llamamos por su nombre, ya que si bien se encuentra omnipresente hasta en los chistes y bromas, siempre se le denomina con otros nombres, pues el poder que simboliza un pene en erección, por lo regular se lo asocia a objetos con los que se puede ejercer un dominio.
Los varones suelen valorar sus penes como el centro del acto sexual, opinión que no comparten muchas mujeres. Lo cierto es que los hombres piensan mucho más en los propios penes de lo que confiesan, los miden, los comparan con los demás en las duchas o camarines, e inclusive llegan al extremo de valorar la hombría de acuerdo al tamaño del miembro viril. Un pene pequeño puede originar traumas severos y uno grande ser motivo de un orgullo absurdo. En opinión de muchas mujeres, lo que cuenta no es el tamaño sino la habilidad para usarlo. Además, la ventaja de un pene pequeño es que su portador tiende a recurrir a otras partes de su cuerpo y a su imaginación para satisfacer a su pareja, y tal vez se vuelva un experto en otras prácticas sexuales más allá de la penetración.
Una de las razones por la cual los varones confieren cualidades casi mágicas a sus miembros viriles es la aparente independencia que éstos tienen ya que pueden erguirse con o sin su voluntad o bien permanecer en reposo, a pesar de denodados esfuerzos por lograr una erección. No sólo la excitación es el origen de una erección, también el miedo o la ansiedad en determinadas circunstancias puede provocarla. De ahí la carga cultural que ha pesado sobre los penes a lo largo de la historia, por ejemplo la función de fertilizar la tierra, (como en algunos rituales africanos); o bien, la cantidad de objetos fálicos creados por los hombres como símbolos de poder (los cetros de los reyes, los bastones de mando en muchas culturas indígenas, los obeliscos romanos, las columnas imperiales, etcétera).

· Cerebro y pene no funcionan a la vez
La excitación es la mayor causante de las erecciones y su origen se debe a distintos factores, unos se originan en nuestro interior (los recuerdos, sueños o fantasías) y otros dependen de un estímulo externo (la visión de una imagen, la manipulación del miembro, el roce entre epidermis, palabras e incluso el olor). Cualquiera de estas dos causas (exógenas o endógenas), que además pueden ser complementarias, responden exactamente a los mismos procesos fisiológicos que producen una erección. Hoy sabemos que los estímulos sexuales (caricias, fantasías, interacción de los cinco sentidos) activan algunas regiones del cerebro, particularmente un área del hipotálamo, donde se emiten ciertos mensajes químicos que recorren la médula espinal y, al llegar a los nervios de la pelvis, producen la concentración de sangre en los cuerpos cavernosos. Esto origina que el pene se ponga rígido y aumente de volumen.
El olor corporal proviene de los feromonas, éstas son producidas por glándulas sebáceas modificadas ubicadas en el área los genitales. Uno de los principales es la trimetilamina que se eleva considerablemente durante la ovulación provocando una fuerte atracción en el hombre. Mediante ciertos estudios se ha comprobado que esta feromona aumenta el nivel de testosterona contenido en la saliva de los hombres lo que explicaría una fuerte sensación de atracción.
Dado el carácter crucial del cerebro en la función eréctil del pene, una distracción, un susto o preocupación puede impedir o interrumpir el proceso de erección. El hecho de no lograr una erección duradera o la total ausencia de la misma, provoca en los varones fuertes estados depresivos y sentimientos de minusvalía. En general, todos los hombres alguna vez han pasado por algún episodio de falta de erección. Cuando estas situaciones se repiten continuamente, se trata de una disfunción eréctil y vale la pena buscar las causas, que pueden deberse a trastornos psicológicos tales como la ansiedad, la depresión o algún severo trauma. El uso de ciertos medicamentos como los antidepresivos y otros contra la gastritis pueden provocar disminución del deseo sexual y dificultar la erección.
Un varón que ha padecido un episodio de ausencia de erección suele ser presa de ansiedad en su siguiente relación sexual, la autobservación provocada por esta ansiedad es la mejor garantía de que el episodio vuelva a repetirse. Liberarse de pensamientos innecesarios y dejarse fluir con las sensaciones puede ayudarnos a lograr el ansiado fenómeno eréctil.

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