Los Problemas Escolares en los Estudiantes

Se caracterizan por no ser graves, por no manifestar variables personales del estudiante afectado y por no prolongarse en el tiempo, ya que suelen remitir en el

curso regular del proceso educativo sin que sea precisa una intervención especializada más allá del seguimiento tutorizado (mediado). Ejemplos de este tipo de problemas son los alumnos que muestran un rendimiento académico bajo o medio-bajo, a pesar de que sus capacidades indican que podría obtener mejores resultados; bajo rendimiento que suele ser especialmente significativo en alguna materia o parte de una materia en concreto (por ejemplo, en cálculo, resolución de problemas matemáticos o en ortografía); estudian poco y frecuentemente con malos hábitos; se expresan
“pobremente” por escrito, aunque leen bien, si bien no siempre comprenden lo que leen; no conocen sus posibilidades reales, ni muestran expectativas acordes con ellas.

• Definición: “Problemas Escolares es un término general que se refiere a un grupo de alteraciones en los procesos de enseñanza y aprendizaje, que se manifiestan con frecuencia de modo inespecífico como dificultades en los aprendizajes y adaptación escolar (problemas en determinados contenidos o áreas, lagunas de aprendizaje, inadaptación escolar, entre otras). Los Problemas Escolares pueden aparecer a lo largo de toda la vida escolar, mayoritariamente se presentan antes y durante la adolescencia, y en los procesos de enseñanza y aprendizaje, formales y escolares, en los que interfieren el logro del aprendizaje que es el objetivo fundamental de dichos procesos. El origen de estos problemas es generalmente extrínseco al alumno, es decir, debidos a factores socio-educativos y/o instruccionales (como inadecuación de pautas educativas familiares, prácticas instruccionales inapropiadas, absentismo escolar, déficit de motivación de logro, desinterés, etc.) que interfirieren la necesaria adaptación del alumno a las exigencias de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Los Problemas Escolares pueden ocurrir conjuntamente con otros trastornos intrínsecos (por ejemplo deficiencia sensorial, retraso mental, trastornos emocionales graves, trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, dificultades específicas de aprendizaje, bajo rendimiento escolar) o con influencias extrínsecas (como por ejemplo privación social y cultural), aunque no son el resultado de estas condiciones o influencias

• Características: Las Dificultades en el Aprendizaje provocadas por los Problemas Escolares se manifiestan como:

o Dificultades en el Aprendizaje de carácter inespecífico, limitadas en el tiempo y en las áreas y contenidos afectados, que pueden presentarse durante todo el transcurso escolar pero preferentemente lo hacen en los últimos cursos de la Educación Primaria.
o Se trata, por tanto, de problemas considerados como leves, que no afectan de forma dominante al alumno y de carácter reversible. Los alumnos con Problemas Escolares suelen presentar dificultades de aprendizaje inespecíficas, es decir, que aparecen vinculadas a contenidos y materias concretas, que pueden variar de unos alumnos a otros, y no a todos los aprendizajes escolares; y que presentan un carácter difuso y ambiguo, en cuanto que no aparece ninguna razón específica que explique la aparición del problema.
o Los alumnos con Problemas Escolares presentan un desarrollo intelectual y un historial académico normalizados, sólo de manera puntual en un tiempo, en relación a una materia o contenidos concretos y/o en circunstancias escolares determinadas (en relación al grupo de iguales, o a características del profesor y sus prácticas de enseñanza). Un ejemplo muy frecuente, lo constituyen alumnos que tienen problemas para aprender sólo determinados contenidos de matemáticas o de lengua, o que manifiestan un rechazo generalizado hacia las mismas (porque “no les gustan” o porque dicen que ellos “no sirven” para aprenderlas), sin que, por ello, tengan ningún otro tipo de problema. Otro ejemplo, también muy extendido, lo integran los alumnos que no “comprenden parcialmente lo que leen” y que son “casi incapaces de desarrollar adecuadamente un texto escrito”, es decir, que presentan déficit en comprensión lectora y en composición escrita. En ocasiones las deficiencias de aprendizaje que se encuentran en la base de los Problemas Escolares pueden deberse a ausencias prolongadas del alumno por enfermedad o a las influencias negativas de determinados amigos o compañeros.
o Los alumnos con Problemas Escolares no se caracterizan por presentar alteraciones o déficit en procesos y/o procedimientos psicológicos básicos; no tienen un CI bajo, ni ninguna otra deficiencia de capacidad, y sólo de forma ocasional y en relación con tareas, contenidos y situaciones de aprendizaje determinados, pueden mostrar deficiencias vinculadas al uso, no a la falta de capacidad en estrategias de aprendizaje y metacognición (autorregulación). Presentan por lo general falta de motivación de logro, expectativas negativas acerca de su capacidad y de su futuro académico con respecto a tareas y contenidos concretos, atribuciones inadecuadas y, a veces, inadaptación escolar (falta de disciplina, desinterés).
o Los Problemas Escolares afectan de modo leve y puntual al aprendizaje de conocimientos, de procedimientos (como, por ejemplo, estrategias de comprensión lectora, de composición escrita, de solución de problemas o de algoritmos) y también a la rapidez con que se llevan a cabo dichos aprendizaje (por ejemplo, deficiencias en la automatización de procesos de descodificación, en la organización y distribución del tiempo en relación a las tareas).
o Lo que diferencia a los Problemas Escolares del resto de las Dificultades en el Aprendizaje es que remiten con facilidad, a veces incluso de forma espontánea (basta, por ejemplo, con que pase la situación familiar en que se encontraba el alumno, o con el cambio de profesor, o a veces simplemente con el paso del tiempo y con él el logro de una mayor madurez), en cualquier caso estas dificultades no precisan de una intervención psicoeducativa específica, sino de un proceso de acción tutorial, mediante el cual el tutor se interese por las circunstancias que está atravesando el alumno y, si es preciso, que oriente al alumno y a sus profesores. Por lo tanto, desde el punto de vista psicopedagógico, los Problemas Escolares tienen la consideración de leves, y sus consecuencias pueden ser fácilmente previstas y subsanadas, si son detectados y atendidos a tiempo.
o La consecuencia escolar de estos problemas es que los alumnos rinden por debajo de su capacidad y que, si son ignorados y no remiten, las consecuencias para el alumno, y para el sistema educativo, pueden ser muy importantes. Estudios vienen poniendo de manifiesto de forma periódica que un numeroso grupo de alumnos (que, según la edad, puede superar el 50% de la población escolar) comete errores importantes en la comprensión de textos sencillos, en la composición escrita, en la realización de fáciles cálculos matemáticos; y que un 12,4% como promedio, tienen problemas para seguir el ritmo normal de la clase, a pesar de que no presentan ningún tipo de déficit.

• Causa de los problemas escolares: Las Dificultades en el Aprendizaje provocadas por Problemas Escolares son debidas a la combinación de factores externos al alumno, de índole familiar y/o social y, en ocasiones, también escolar, como resultado de prácticas de enseñanza inadecuadas. En la explicación de la aparición de los Problemas Escolares rara vez es factible determinar una causa concreta, de ahí la mención a su inespecificidad, ya que suelen ser el resultado de diferentes motivos, todos ellos de una importancia muy relativa, que se dan conjuntamente y que recíprocamente se alimentan. Son factores que afectan de modo coyuntural y que remiten con facilidad, sin que en la mayoría de los casos sea precisa una intervención psicoeducativa específica, salvo, la mediación y el seguimiento tutorial. No obstante, es posible señalar dos fuentes causales predominantes:

o Pautas educativas familiares inadecuadas: excesiva permisividad que condiciona la falta de hábitos y disciplina de trabajo; insuficiente interés por el desarrollo escolar del hijo (en ocasiones se deriva la responsabilidad hacia la escuela y hacia profesores extraescolares de apoyo); primacía de valores y objetivos en contradicción con los que se sustentan y enseñan en el colegio (la importancia del aprendizaje, de los conocimientos y de la cultura para el desarrollo individual y social, y el valor del esfuerzo personal); sistema de creencias y actitudes que al tiempo que “mitologiza” determinados conocimientos (por ejemplo, hay que ser más inteligente para aprender matemáticas que para aprender otras materias), desvirtúa las aptitudes y posibilidades reales del alumno y lo exonera de las consecuencias personales de sus bajos rendimientos.
o Métodos y prácticas de enseñar escolar inapropiados: insuficientes conocimientos acerca del alumno y sus circunstancias (por ejemplo, sobre la falta de motivación, o sobre la existencia de problemas personales o familiares); insuficientes recursos humanos, metodológicos y/o materiales para afrontar los problemas (por ejemplo, la falta de orientaciones eficaces al profesorado); inadecuación curricular a las características y conocimientos del alumno (por ejemplo, un mal diseño de los procesos de enseñanza y aprendizaje en las materias y contenidos en los cuales el alumno presentan dificultades, que se concreta en objetivos, métodos y prácticas de enseñanza inadecuadas); inadecuación de las expectativas y actitudes del profesor (por ejemplo, falta de competencia para comprender y afrontar con solvencia profesional los problemas de los alumnos, expectativas negativas acerca de las posibilidades de solución y del futuro escolar de los alumnos). Los Problemas Escolares, no son consecuencia de otros trastornos, como deficiencia sensorial, retraso mental, trastornos emocionales graves, trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, dificultades específicas de aprendizaje, bajo rendimiento escolar; o de influencias extrínsecas, como, por ejemplo, privación social y cultural. Aunque puedan darse conjuntamente con ellos, ya que entre las diferentes consecuencias que acarrean dichos trastornos pueden encontrarse dificultades similares a las descritas como problemas escolares.

• Factores de riesgo: El carácter leve, desde la perspectiva psicoeducativa, de los Problemas Escolares, unido al hecho de que suelen aparecer de modo progresivo y en cualquier etapa escolar, si bien es en los cursos de transición dónde con más frecuencia se presentan, dificulta la selección de indicadores de riesgo y, en consecuencia, la labor de detección que deben realizar profesores y tutores. No obstante es posible señalar algunos factores cuya presencia puede ser un buen indicio de que pueden desarrollarse (si es que no lo han empezado a hacer ya):

o Dificultades en el aprendizaje de carácter leve. o Baja motivación de logro escolar.
o Frecuentes faltas de asistencia.
o Pocos hábitos lectores y escritores (que suelen cursar con deficiencias en la comprensión lectora y en la composición escrita).
o Inmadurez emocional y/o social. o Indisciplina.
o Malas compañías.
o Pautas educativas familiares inadecuadas.
o Historial de métodos y prácticas de enseñanza insuficientes e inapropiadas.

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