Psicogénesis del Lenguaje (artículo)

a continuación, comparto con ustedes un enfoque referente al lenguaje y que tiene que ver con la sicogénesis.
Este enfoque teórico, se ha visto enriquecido en los últimos años con el diseño de una didáctica específica la que ha sido aplicada con éxito y asumida a nivel nacional en países como Argentina, México y Brasil. El enfoque de la Psicogénesis del Lenguaje, plantea una nueva forma de entender el

proceso a través del cual el niño se apropia del sistema de escritura y de la lengua escrita, a partir de su desarrollo cognitivo y de la interacción con el mundo de los textos. A partir de este enfoque constructivista del proceso de alfabetización, se ha generado una didáctica centrada en la ejecución de proyectos insertos en situaciones reales de comunicación en los que los alumnos participan como lectores y productores de textos, aún antes de manejar el sistema de escritura en forma convencional.
Emilia Ferreiro y Ana Teberosky (1979) se dedicaron a investigar el pensamiento infantil acerca de la lectura y de la escritura. Para ello se situaron en una perspectiva genética, evolutiva, considerando, además, lo que se sabe sobre el pensamiento infantil, la sicología de la educación, la lingüística y la psicolingüística.
En su investigación, descubrieron el proceso a través del cual, los niños construyen su propio sistema de escritura y de lectura. Y ese proceso es universal en lo que se refiere a escrituras alfabéticas como las nuestras, con independencia de los métodos escolares que se usen o, incluso, antes de la enseñanza escolar. La clave de la investigación es el descubrimiento de que los niños tienen desde edad muy temprana, diferentes hipótesis sobre qué es y cómo se hace la escritura y que dichas hipótesis se presentan en forma secuenciada y sistemática en todos los niños. El paso de una hipótesis a la siguiente se produce a partir de los conflictos que se le producen al pequeño entre su forma de entender el fenómeno y nuevas informaciones que recibe de sus compañeros, de los textos reales con los que interactúa y del propio docente.

La didáctica asociada a este enfoque se basa en la realización de proyectos que implican la lectura y escritura de textos reales con destinatarios reales. Se estimula a los alumnos para que escriban según sus propias hipótesis, se estimulan los conflictos cognitivos y se apoyan los procesos de construcción de aquellas que permitan resolverlos. A continuación haremos una breve descripción de las hipótesis en la secuencia en que se presentan durante el desarrollo del niño.

Escribir no es lo mismo que dibujar
El mundo que rodea al niño es, también, un mundo gráfico. Ven objetos reales y, además, representaciones y signos diversos. La primera diferenciación que establecerán se refiere a distinguir entre los dibujos, por una parte, y otros signos como letras, números, grafías diversas, etc.

Grafismo primitivos
Los primeros intentos infantiles al escribir producen unos signos que ya no son dibujos, pero tampoco letras convencionales. Son graf’as que intentan parecerse a las letras, con mayor o menor fortuna. El niño advertirá que para escribir se requieren unos signos determinados, que no son dibujos ni números.

Escrituras Fijas
Con este bagaje, el niño ya puede escribir cualquier cosa: es decir, representar mediante signos específicos los nombres de las cosas, de las personas, etc. Se trata de una auténtica escritura, con leyes personales, no comunicable, si no es con ayuda de la oralidad.
En estos primeros intentos de escritura, puede que aún no haya percibido la diferenciación que los adultos hacemos entre las palabras: escriben el mismo conjunto de signos para cualquier cosa.

Escrituras sin control de cantidad
Una vez que ya saben que para escribir se usan unos signos especiales, se plantea el problema de cómo pueden escribirse distintas cosas. En algunos niños “no en todos” aparece un momento evolutivo, en el que las escrituras ocupan toda la anchura de la página. O bien por el contrario, basta con poner una sola letra por palabra.

Escrituras diferenciadas
Las escrituras de los niños adquieren rápidamente nuevas diferenciaciones: los niños escriben palabras largas y cortas, variando según criterios establecidos. También pueden introducir cambios al escribir distintas palabras, mediante la variación del repertorio de letras utilizadas o introduciendo cambios y diferenciación en cuanto al orden o cantidad de las letras en cada palabra.

Las escrituras silábicas
Tarde o temprano más bien a gran velocidad, en general los niños van descubriendo que nuestra forma de escribir no se rige por estos principios ideográficos. Esto les lleva a “inventar” la escritura silábica: cada palabra representa un sonido. Dado que la unidad de sonido que se percibe es la sílaba, cada sílaba se representa por una letra o una grafía. Casi siempre, eligen, naturalmente, las vocales.
A I O A ma-ri-po-sa I E ti-gre E A A ven-ta-na A partir de ese momento, pueden escribir cualquier palabra que les propongamos o que quieran escribir. Pueden escribir, incluso, cuentos larguísimos en escritura silábica. Pronto, sin embargo, descubren que la escritura no debe funcionar así. Por una parte, cuando ven y leen escrituras adultas, las palabras no están escritas de ese modo. Por otra parte, hay conflictos que se plantean enseguida. El niño tendrá problemas cuando quiera escribir una palabra monosilábica puesto que tendrá que hacerlo con una sola letra, cuando escriba dos palabras diferentes pero con las mismas vocales en cada sílaba. Estos conflictos lo llevarán a buscar una nueva hipótesis que los resuelva.
Escrituras silábico-alfabéticas Cuando se descubre que una sílaba puede escribirse con la vocal o con la consonante, se acaba escribiéndolas ambas.

Escrituras alfabéticas
Por ese camino, se llega a escribir todas las letras que escribimos los adultos para representar una palabra. ESCUELA, ya es definitivamente ESCUELA. Sin embargo, aparecen nuevos problemas de escritura. B/V, J/G, H, mayúsculas o minúsculas, la separación de palabras, incluso los acentos.
Escritura y lectura son instrumentos, herramientas para acceder y producir lenguaje escrito. Lo específico del lenguaje escrito, sólo se adquiere en contacto con textos de uso social y reflexionando acerca de ellos. Los libros de cuentos, cartas, notas escritas, periódicos y revistas, folletos, carteles, etc. son modelos auténticos acerca de las propiedades del lenguaje escrito.

  • Centra el proceso de alfabetización en los procesos intelectuales de construcción más que en los aspectos mecánicos y memorísticos.
  • Actúa sobre la base de un conocimiento científico sobre cómo piensan los niños respecto al lenguaje y organiza el proceso de alfabetización a partir de sus hipótesis.
  • Pone al niño en contacto con todo tipo de textos de circulación social, incluso cuando aún no maneja el lenguaje convencional, preparándolo para leer y construir distintos tipos de escritos.
  • Utiliza el Método de Proyecto a través del cual los alumnos leen y escriben textos en situaciones reales de comunicación.

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