La Función de los Apoyos en los Estudiantes (apunte)

Si se tiene en cuenta la naturaleza social del aprendizaje, se tendrá que estar de acuerdo con que la evaluación psicopedagógica no puede quedar limitada a la descripción y análisis de las características individuales del sujeto;
ni tampoco, aunque supone un paso adelante decisivo, a establecer relaciones funcionales entre el nivel de desarrollo de dicho sujeto y determinadas variables de sus contextos de desarrollo. La evaluación psicopedagógica ha de estar necesariamente orientada a identificar las necesidades de los estudiantes respecto a los apoyos personales y materiales necesarios para estimular su proceso de desarrollo.
Existen algunas razones que justifican esta afirmación. En primer lugar, debe tenerse presente que el progreso del alumno no depende tanto de sus características personales como de la naturaleza de las oportunidades y de las ayudas que se le ofrecen. En consecuencia, el tipo de apoyos que eventualmente se brinda a un alumno adquiere un relieve especial. No está de más recordar que, como afirma el psicólogo César Coll, en el proceso de enseñanza y aprendizaje, tan importante es el rol activo del alumno en la construcción del conocimiento como el apoyo que le presta el profesor. La influencia educativa eficaz prestada por el profesor se entiende en términos de un ajuste constante y sostenido de la ayuda en el proceso de construcción que lleva a cabo el alumno.
El profesor, al disponer los escenarios en los que se concretarán las situaciones y oportunidades para el aprendizaje de losestudiantes, guiando su actividad, ejerce una influencia decisiva. En este sentido habrá de tener en cuenta necesariamente las características de los alumnos con objeto de ajustar la respuesta educativa. Esta labor de ajuste progresivo se realiza fundamentalmente mediante el aporte de los apoyos adecuados que pueden concretarse de forma diversa y que, en ocasiones, pueden incluso precisar de la incorporación de elementos personales y materiales no habituales en el aula.
En segundo lugar, es necesario referirse a la relación de retraso mental que propone la American Association on Mental Retardation, por la importancia decisiva que concede a los apoyos en el proceso de desarrollo de las personas con retraso mental; aunque ciertamente su objetivo se centra en estas personas, su aporte también se puede aplicar a las personas con otra discapacidad o bien con problemas de aprendizaje. La creencia de que la prestación razonable de los apoyos necesarios puede mejorar las capacidades de las personas con alguna minusvalía da cuenta de que su papel es necesario en la educación de estos alumnos.
De todo lo expuesto se desprende que, en el marco escolar, el tipo y grado de apoyo que debe prestarse al alumnado viene determinado por el ajuste de la oferta educativa, que se concreta fundamentalmente a través del currículo, en la naturaleza de sus necesidades educativas identificadas a través de la evaluaciónpsicopedagógica.
A modo desintesis, en relación con el entorno escolar, la evaluación psicopedagógica de los estudiantes habrá de aportar inf ormación relevante que permita dar respuesta a los siguientes aspectos:

· Necesidades educativas del estudiante en términos de competencias con relación a los aprendizajes contemplados en el currículo escolar:
– Condiciones del estudiante que facilitan o dificultan el proceso de enseñanza y aprendizaje.
– Condiciones del contexto escolar, sobre todo del aula, que facilitan o dificultan el proceso de enseñanza y aprendizaje.
· Tipo de actuaciones educativas que se han de desarrollar en la escuela:
– Decisión en cuanto a la escolarización (si se desarrollará en una escuela regular o en un centro de educación especial).
– Decisión en cuanto a la propuesta curricular (que en función de las competencias podría concretarse en una adaptación del currículo).
– Decisión respecto a las ayudas y apoyos personales o materiales necesarios.
· Tipo de actuaciones educativas que se han de desarrollar en el ámbito familiar.

La respuesta educativa a las necesidades de los estudiantes puede concretarse de forma distinta; en ocasiones puede ser suficiente con algunas decisiones organizativas y metodológicas en el centro en relación con algún ár ea específica; otras veces, sin embargo, puede conllevar una propuesta curricular que se aparte de aquella que se plantea para sus compañeros y que puede exigir la participación de otro profesor o especialista incluso en espacios y tiempos distintos.
Una de las formas más frecuentes de los apoyos a lo s alumnos con necesidades educativas especiales se ha venido concretando en los últimos años a través de la adaptación del currículo. Se ofrecen a continuaciónunas orientaciones generales tanto para su elaboración como para su evaluación.

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