Enfoque Cognitivo en la Matemática (apunte)

El estudio e investigación de los aprendizajes matemáticos desde la perspectiva psiconeurológica ha recibido, en los últimos años, abundantes críticas, siendo las más importantes las siguientes:

En primer lugar, se critica el hecho de que careciendo de una definición operativa, rigurosa y universalmente aceptada de “dificultades específicas de aprendizaje”, se parta de una definición descriptiva, realizada en términos negativos (son alumnos que a pesar de mostrar una inteligencia normal, no tener problemas emocionales, ni deficiencias sensoriales, tienen

un rendimiento escolar pobre, definido por las bajas puntuaciones en pruebas de rendimiento y, naturalmente, por las calificaciones escolares) y se llegue a una definición positiva: las conciben como una “entidad”, como algo que el niño “tiene” y que probablemente esté causado por alguna alteración neurológica (Riviere, 1990: 159).
La segunda crítica tiene que ver con la relación que se establece entre dificultades matemáticas y los “ signos neurológicos menores ” insistiendo la mayoría de los investigadores en la ausencia de demostración de dicha relación (Yule y Rutter, 1985). Y es que dicha relación se establece, mayoritariamente, a partir de estudios de carácter correlacional, con lo inadecuadas que pueden resultar las conclusiones derivadas exclusivamente de estudios de esa índole.
En tercer lugar, se critica el que los estudios se basen en concepciones superficiales de las actividades matemáticas en lugar de basarse en una teoría fundamentada en la competencia matemática, empleándose tareas inadecua das para la medida de ésta (Allardice y Ginsburg, 1983); resulta algo más que anecdótico, el que la mayoría de los estudios neuropsicológicos no profundicen en los procesos cognitivos implicados en cada uno de los aprendizajes matemáticos.
Y en cuarto lugar, se ha criticado la escasez y debilidad metodológica de los estudios neuropsicológicos sobre la discalculia (Yule y Rutter, 1985: 459). De este modo, de una forma más formal estos autores señalan:

“Tenemos la esperanza de que en la elaboración de estudios sobre este importante y descuidado problema, los investigadores puedan beneficiarse de las lecciones aprendidas a través del estudio de los trastornos de la lectura.

En particular, es de esperar que se preste atención a las dificultades operacionales empleadas, que se complementen los estudios clínicos a pequeña escala con investigaciones de población, que se empleen controles adecuados para hacer inferencias causales, y que se preste la debida atención a los procesos cognitivos antes de crear neuromitologías prematuras”.
También, como lo señala Riviere (1990:160-161), conviene guardar una prudente reserva antes de trasladar el modelo de lesión o disfunción a los niños que encuentran difícil adquirir representaciones matemáticas o habilidades de cálculo en la escolaridad normal (a diferencia de los adultos con lesiones, que pierden las capacidades previamente adquiridas). Sin negar que pueda existir un grupo reducido de ellos con algún trastorno neurológico subyacente, no hay pruebas para aceptar la idea de que éste se produce en todos los niños con dificultades específicas para el aprendizaje de las matemáticas.
Desde este enfoque se considera, en términos generales, que tanto para el aprendizaje de las matemáticas como para remediar las dificultades, se debe instaurar una enseñanza que esté en correspondencia con los procesos cognitivos que subyacen a la ejecución de dichos aprendizajes. En este sentido, hay que tener en cuenta que la competencia matemática sigue un proceso de construcción lento y gradual que va de lo concreto a lo abstracto y de lo específico a lo general, de tal manera que la habilidad matemática es susceptible de descomponerse en una serie de habilidades entre las que se puede distinguir la numeración, el cálculo, la resolución de problemas, la estimación, el concepto de medida y algunas nociones de geometría (Defior, 1996), habilidades que a su vez pueden, y deben, descomponerse en cada uno de los procesos y estrategias que se emplean en su ejecución.
Asimismo, suele llamar la atención la importancia que poseen para la adquisición de los aprendizajes matemáticos, algunos procesos cognitivos como son por ejemplo, la atención, la memoria y los conocimientos previos.

1 comentario en “Enfoque Cognitivo en la Matemática (apunte)

  1. Interesante articulo. Resalta lo complejo de su aprendizaje. Dado el proceso de abstracción que requiere su comprensión, con mayor razón debe iniciarse a todo niño, vinculando su aprendizaje a situaciones real y efectivamente significativas para ellos.

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