Elementos para el Análisis Familiar (información segunda parte)

Un sistema familiar obtiene retroalimentación acerca de la calidad de

su funcionamiento, evaluando de alguna manera estos procesos. La retroalimentación es esencial para mantener ese equilibrio dinámico necesario para el funcionamiento de la familia (Satir, 1987).
Como cualquier sistema de interacción, las familias tienen normas o reglas que las rigen. Prácticamente todo en la familia está regulado ya sea explícitamente o en forma implícita. Independiente de cuan explícitamente estén formuladas, los integrantes de la familia conocen cuales son las reglas que rigen en su familia. Estas dicen relación con casi todos los ámbitos de la vida familiar. Desde los más sencillos, domésticos y cotidianos a aquellos orientados a valores y a aspectos trascendentes de la vida.
La teoría de Bowen, 1991, que ve a la familia como unidad emocional, es otro interesante aspecto familiar analizar.

El autor plantea dos importantes supuestos:
Que la familia opera como un sistema emocional

• Que los principios con los que opera están enraizados en la naturaleza

Este autor considera que la familia es un sistema natural especial, en la medida que es un sistema emocional y aunque el proceso evolutivo la ha marcado y moldeado, la complejidad del sistema emocional y sus características fundamentales, probablemente no han cambiado desde que surgió́ la vida humana.
Para Bowen, 1991, la familia es entendida entonces, como una combinación de sistemas emocionales y relacionales. Él término emocional, hace referencia a la fuerza que motiva el sistema y lo relacional al modo en que se expresa.
De esta manera lo emocional daría cuenta de por qué́́sucede y el relacional, de como sucede. Tomar conciencia de este sistema emocional es relevante para entender el desarrollo y el curso de síntomas y problemas en la familia, ya sean mentales, físicos o conductuales.
Bowen, 1991, conceptualiza dos fuerzas principales que estarían contenidas en el sistema emocional de la familia:

Una fuerza hacia la diferenciación o individualización

Una fuerza hacia la unión o la fusión

Las fuerzas hacia la diferenciación se manifiestan en la habilidad de las personas para mantener su funcionamiento intelectual y emocional operando en forma independiente, y en la habilidad y voluntad de asumir responsabilidad por la propia vida. a un nivel óptimo, las fuerzas de diferenciación hacen una contribución significativa a las organizaciones familiares exitosas.
Las fuerzas de unión o de fusión se manifiestan, en tanto, a nivel de los miembros de la familia en la necesidad de conectarse unos con otros. son aquellas fuerzas que vinculan a las personas. Cuando funcionan a un nivel óptimo, contribuyen a que las personas lo pasen bien unas con otras, se sientan atraídas y tengan una sensación de pertenencia.
Los conceptos de fusión y diferenciación se aplican no solo al sistema familiar actual, sino asimismo están ligados al pasado a través del proceso de transmisión multigeneracional. así́ el nivel de diferenciación de un individuo, de acuerdo a Bowen, 1991, está determinado por el nivel alcanzado por sus padres, por su posición en el sistema fraterno, y por la edad en que la persona deja la familia parental.
De acuerdo a esta teoría, la diferenciación intrapersonal, interpersonal e intrafamiliar están vinculadas. Si una persona está no completamente diferenciada de su familia de origen, tenderá a ser medianamente diferenciada en su familia nuclear, como también, en todas sus relaciones interpersonales. Esa persona también podría ser escasamente diferenciada en el sentido que sus emociones dominando así su intelecto.
De esta manera el autor relaciona la individualización o diferenciación y su opuesto, la necesidad de unión excesiva o fusión, con el funcionamiento intelectual y el funcionamiento emocional. Así́, una persona altamente fusionada o escasamente diferenciada estará́ incapacitada para distinguir entre el proceso emocional y el intelectual y sus conductas estarán guiadas por sus sentimientos. A la inversa, en una persona altamente diferenciada, su comportamiento estará́ definido básicamente por la actividad intelectual.
La propuesta de ciclo vital es una de las aportaciones del enfoque sistémico más relevantes, ya que considera a la familia como un sistema viviente que evoluciona.
La familia no permanece siempre igual, cambia sistemáticamente a lo largo de su existencia pasando por diferentes etapas o estadios (Aylwin y Solar, 2002).
A cada estadio se asocia una serie de características y de tareas, teniendo que realizar un cambio adaptativo con respecto al estadio anterior, que presentaba otra serie de exigencias.
Los cambios, para las autoras, son precipitados por el propio proceso de sus miembros que presenta diferentes necesidades biológicas y psicológicas, por los procesos grupales. la familia como grupo y por el proceso social en general que presenta determinadas normas sociales a las que también la familia tiene que adaptarse.
Así entonces, el ciclo vital familiar implica un proceso individual, grupal y social que conlleva pasos que exigen continuas adaptaciones.
Los sistemas familiares funcionales, para las autoras, logran mantenerse actualizados en sus diferentes fases comprendiendo que los cambios y las diferencias son factores constantes, normales y hasta saludables para desarrollarse.
A su vez, los sistemas familiares disfuncionales, rígidos y poco adaptativos, aspiran a una homogeneidad que no existe y dificultan enormemente las tareas que le corresponden en cada fase; sufren el cambio como una amenaza y responden con rigidez, exceso de tensión y falta de resolución a la realidad que viven.
Steinglass, 1989, desarrolló un ciclo de vida familiar que tiene la ventaja de ser posible aplicarlo tanto a familias que se constituyen por primera vez como a familias que se vuelven a casar. Considera que toda familia debe pasar etapas, llegando algunas a pasar por las tres etapas.
La clasificación de ellas está realizada en función de tres variables:

• Las rutinas
• Los rituales
• La forma de enfrentar los conflictos.

Las etapas propuestas por el autor, son:

Etapa inicial, es un momento de grandes negociaciones. En ella se constituye la identidad de la familia.

Etapa media, es el momento de crecimiento de todos los miembros de la familia. Los temas familiares ya han sido establecidos en la etapa anterior y la familia ya ha obtenido su identidad, y puede ahora dedicar todas sus energías a desarrollarla.

Etapa final, es una instancia en la cual se cuestiona lo realizado y lo no realizado, por lo que puede ser una etapa de cambios. Hay un interés central que está referido al legado que quieren dejar.

En cada etapa la familia tiene tareas específicas, permitiendo la construcción de la identidad de la familia.
Estrechamente vinculada al enfoque sistémico, ha influido en el movimiento de familia la teoría ecológica. Ecología viene de la palabra griega oímos que significa vivir en la casa, en el hogar. Incorpora la idea del hábitat natural y de la dependencia e interdependencia de los seres con su hábitat para su desarrollo (Hartman y Laird, 1990).
Siendo así, los sistemas desarrollarían una vinculación jerárquica con sistemas mayores o menores del campo ambiental. En el caso de la familia se podría describir así: contexto, familia, individuo.
Por tanto, todo sistema es también parte de un subsistema y/o de un suprasistema.
Desde este enfoque, los sistemas deben obtener beneficios mutuos para sobrevivir, en relación con su ambiente. En este sentido los sistemas son ecológicos.
Para los autores, los sistemas se benefician entre sí a través de los intercambios con su medio. Sin embargo, esta relación no es igualitaria y es así́ como, aunque los supra sistemas necesiten y se desarrollen a partir de sus subsistemas y son por tanto, dependientes de estos, gradualmente ganan control sobre los subsistemas.
Por tanto, la perspectiva ecológica enfatiza la relación entre las personas y sus ambientes físicos y sociales. Desde esta perspectiva la ecología se ocupa de ese sensible balance que existe entre los seres vivos y sus ambientes y de las maneras en que ese balance puede ser mantenido y mejorado (Hartman y Laird, 1990).
Entre los principales puntos de vista de la perspectiva ecológica se aprecian los siguientes:

• La conducta individual se explica mejor desde la comprensión del contexto ambiental total en el que los individuos se desenvuelven.

• Los ambientes humanos son extremadamente complejos e incluyen dimensiones físicas, así́ como estructuras sociales económicas y políticas muy elaboradas.

• Los individuos deben mantener una mutualidad adaptativa con sus medios tanto personales como ambientales para poder sobrevivir.

Aylwin y Solar, 2002, afirman que para Brohfenbrenner, precursor de esta área de trabajo, los sistemas sociales se organizan de tal manera que los individuos, las familias, las comunidades y las sociedades forman capas o estratos de creciente inclusión y complejidad.
Cada nivel del sistema opera en constante intercambio con los demás y el cambio en cualquiera de esos miembros o partes afecta a todos los demás. Cada nivel de los diferentes sistemas tiene un impacto significativo para el desarrollo humano, ya que operan en intercambio y reciprocidad constante entre ellos.
La familia ocupa, por lo tanto, un lugar central de mediación entre los diferentes contextos, papel socializador que ha cumplido de diversas maneras en todas las culturas, e internamente hacia sus miembros, siendo la transmisora de la cultura y simultáneamente preparando a sus miembros para participar en la sociedad.

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