El Talento Académico en los Estudiantes

Se refiere a la alta capacidad que presenta el o la estudiante en una o varias aptitudes para procesar información o un alto rendimiento en el uso de información específica. Esta definición permite la existencia de diversos tipos de talento (inteligencias), dependiendo de las capacidades de la persona dentro de una determinada área. Mención especial tienen los talentos de tipo verbal y matemático, por ser muy importantes en la práctica escolar.

Cuantas más capacidades trabajan a un nivel elevado (por encima de la media), mejor rendimiento tiene la persona talentosa cuando se enfrenta a tareas que requieren solucionar problemas complejos, mediante estrategias que combinan distintos tipos de recursos intelectuales. En todo caso, los valores siempre están por encima de los resultados esperados en la mayoría de la población.
Por tanto, el talento es la destreza o habilidad extraordinaria y especifica en campos concretos, como el arte, la música, los deportes, las ciencias, etc. En relación con la definición del talento, es posible observar que existen diversos conceptos y aproximaciones para denominar y describir a aquellos estudiantes más capaces. El concepto de talento alude a aquellos estudiantes que tienen capacidades excepcionales en un ámbito específico, mientras que la superdotación afecta a varios ámbitos o áreas.
El talento es la capacidad de un rendimiento superior en cualquiera de la conducta humana socialmente valiosa, pero limitadas esas áreas, al mismo tiempo, a campos académicos, tales como lengua, ciencias sociales, ciencias naturales y matemáticas; a campos artísticos, como la música, artes gráficas y plásticas, artes representativas y mecánicas, y al ámbito de las relaciones humanas.”
La Superdotación se utiliza para definir los niños excepcionales que manifiestan estas características:

A) una alta capacidad intelectual y rendimiento.
B) alto nivel de creatividad.
C) persistencia para permanecer en una tarea hasta que han producido una evidencia tangible de su superdotación que se refleja en un producto.”

La existencia de un buen clima socio-afectivo en los contextos educativos es un factor crucial para favorecer el desarrollo emocional del estudiante, su proceso de aprendizaje y su participación. En este sentido, es preciso crear un ambiente de respeto, comprensión y valoración de las diferencias, en el que se brinde apoyo a todos los estudiantes y se tengan altas expectativas respecto de lo que son capaces de aprender si se les proporcionan las ayudas necesarias.
En el caso de los estudiantes superdotados es especialmente importante que se sientan aceptados y que puedan compartir sus ideas, dudas y preocupaciones sin que sus compañeros se burlen o sus profesores se inhiban. Por ello, es preciso crear canales de comunicación entre ellos y desarrollar actividades intencionadas que favorezcan el conocimiento mutuo, la aceptación y la cohesión del grupo.
Uno de los mayores desafíos es el de diseñar actividades y formular preguntas que permitan que estos estudiantes utilicen sus habilidades, sean creativos y asuman riesgos en su aprendizaje. Las actividades y tareas han de estar orientadas a desarrollar el aprendizaje autónomo, la curiosidad natural, el pensamiento creativo, el juicio crítico, la autocrítica, autoevaluación, la autoestima y las relaciones personales.

Estimadas y estimados visitantes te invitamos a dejarnos un comentario

A %d blogueros les gusta esto: