El Sistema Visual (apunte)

“La mayoría de nuestras impresiones del mundo y de nuestra memoria se basan en la vista. Aun así, los mecanismos que
subyacen a la vista no son obvios, ni para el que percibe ni para el
que estudia la percepción. ¿Cómo vemos la forma? ¿Cómo
percibimos el movimiento de los objetos en el espacio? ¿Cómo
percibimos el color?”. ( Kandel, Jessell y Schwartz, l996).

Para Habib (1994) el sistema sensorial de la visión es el más útil y funcional del ser humano.
La retina es el primer intermediario entre el mundo visual y el cerebro, es considerada el órgano receptor de la visión. La retina representa una auténtica expansión del sistema nervioso y no es visto, por tanto, como una estructura periférica. Una de las características fundamentales de la recepción visual es que: “El estímulo, antes de llegar al receptor de la retina, ha de atravesar
todo el espesor de los elementos constituyentes del ojo. La
naturaleza del rayo luminoso que llega de esta forma a la retina no
se modifica, pero las propiedades de refracción de los tejidos que
forman el globo ocular hacen que este se comporte como una lente
que desvía los rayos luminosos”.
La retina contiene dos tipos de receptores visuales denominados conos y bastones, ambos se caracterizan por ser foto receptores, porque captan la energía luminosa ocupando así la segunda, tercera, cuarta y quinta capa de la retina. Cada uno de estos receptores poseen una función en particular.
Los conos tiene como trabajo el detectar las formas y los colores, siendo responsable de la visión diurna. Los bastones por su parte inician su trabajo cuando la intensidad luminosa es muy débil, o sea, durante la noche o en la penumbra, pero solo detecta groseramente las formas.
Por su prolongación interna la retina se conecta con la primera neurona de las vías ópticas, estas comprenden las formaciones nerviosas que transportan y tratan la información visual entre la retina y la corteza visual primaria.
La proyección del campo visual sobre la retina es toda una imagen de mundo exterior proporcionada a ambos ojos sin movimiento de la cabeza, comprende todo el espacio ambiental en el cual es posible detectar un objeto al mismo tiempo que se fija un punto central.
En la retina existe un sistema de triple recepción coloreada, según el cual existen tres tipos de conos sensibles.
“El principio fundamental de la percepción de los colores por las
células de la retina se basa, de forma semejante a la de la
percepción del brillo, en la posición centro – periferia e los campos
receptores”. (Pp. 121).
Existen además células de oposición simple que se activan por la presencia de un color en la parte central de su campo receptor y son a la vez inhibidas por la presencia de otro color en la parte periférica del campo.
Estas células de oposición simple se encuentran en la retina y en el cuerpo geniculado,
los cuales son capaces de brindar una información mixta sobre la forma y el color.
Las células de oposición doble son específicas de la corteza visual y solo son sensibles
al contraste luminoso el cual permite la discriminación de las diferentes tonalidades de
un mismo color.
Kandel, Gesseli y Schwartz (1996) concluyen que la percepción visual es un proceso
creativo en el cual la atención focaliza la percepción visual facilitando la coordinación
entre las distintas vías visuales.

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