El Retraso entendido como un problema del Niño (apunte)

Cuando la familia, la escuela, los expertos y, en definitiva, la sociedad asumen que tanto el origen como el desarrollo de la dificultades del aprendizaje en gran medida no son su responsabilidad, porque consideran que la inmadurez del alumno no es algo que ellos puedan modificar, se reducen las posibilidades de que la disponibilidad de medios humanos y materiales se entreguen en la medida que el niño lo necesita.
El pensar que la madurez depende netamente de factores biológicos, por lo que el entorno no tendría influencia sobre ella, genera la idea de que las dificultades de aprendizaje son un problema del alumno.

Esta forma de entender la madurez tendrá importantes consecuencia tanto en la evaluación, como en el tratamiento y participación en la superación de las dificultades por parte de la familia, la escuela y la sociedad en general, ya que el entender que el problema no es modificable desde el entorno provocará que las personas que rodean al niño se eximan de responsabilidad argumentando que se debe esperar a que los factores biológicos se presenten en forma óptima para que supere su dificultad. Se deberá entender por tanto que la mejor forma de asumir y tratar los problemas de aprendizaje por retrasos madurativos se presenta cuando el entorno se hace partícipe del proceso y las personas que rodean al niño cooperan con su proceso de formación.
Las dificultades de aprendizaje por factores de maduración que históricamente han sido más estudiadas son la hiperactividad, que consiste en alteraciones conductuales que se caracterizan porque las personas presentan altas tasas de actividad motriz y un déficit de atención sostenida; y los trastornos en la integración, la especialización y lateralización hemisférica que dan lugar a problemas perceptivo visuales implicados en las dificultades en el aprendizaje de la lectura y la escritura. En la actualidad, la primera de las líneas se ha diversificado ocupándose del estudio de los retraso s madurativos en el desarrollo de la atención sostenida, de la memoria de trabajo y de otros aspectos implicados en el procesamiento de la información; en tanto que la segunda se ha ampliado, abarcando también a las dificultades en el aprendizaje de las matemáticas.
Las ideas centrales de las diferentes explicaciones sobre el origen de las dificultades del aprendizaje centrado en retrasos en la maduración neurológica se pueden resumir así:
El aprendizaje es una conducta compleja, mediatizada por el cerebro y el sistema nervioso central.
– Los retrasos madurativos de origen neurológico, se refieren a alteraciones que afectan a la estructura cerebral o a su funcionamiento con consecuencias sobre el desarrollo.
– Las dificultades de aprendizaje son originadas por deficiencias en procesos psicológicos básicos que, aunque no tienen serias consecuencias cognitivas, afectan a los aprendizajes escolares.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: