El Método Tomatis (apunte)

Metafóricamente hablando lo que hace el Método Tomatis es tender una cuerda al niño autista para que reconecte con el deseo de contacto y comunicación con el entorno, sanando simbólicamente los pasajes que quedaron interrumpidos en algún momento de su existencia y fortalecerlo para que pueda subir de nuevo a la luz.
La aplicación del método Tomatis en niños que presentan esta sintomatología intenta en una primera etapa,

a través de una programación especial de música de Mozart y Cantos Gregorianos, disminuir el nivel de angustia entregando las emociones y el afecto que tanto necesitan y que, paradójicamente, les aterra recibir por vía del contacto físico. Así, transmitiéndole la alegría de vivir presente en toda la música de Mozart se irá despertando ese “deseo” profundo de comunicación, que se va expresar de tan distintas maneras. Al mismo tiempo la terapia estimula la maduración del aparato vestibular y realiza una estimulación de las vías sensorio neurales, factores que son indispensables para el futuro desarrollo e integración del lenguaje. En etapas posteriores que dependerán de la evolución del paciente, la programación se orientará a estimular lenguaje, incorporando progresivamente nuevos elementos propios del Método Tomatis.
Los cambios más significativos que se observan en niños autistas tratados con el Método Tomatis son los siguientes:

El niño se vuelve emocionalmente más expresivo (se ríe, llora frecuentemente)
Puede expresar un comportamiento más afectuoso, en un principio, hacia la madre (la besa, la abraza, aunque quizá no acepte de ella lo mismo en un comienzo). Posteriormente, expresa este comportamiento hacia otras personas de su entorno cercano.
Mejora el contacto visual, aunque sigue intermitente.
Mejora el contacto con el ambiente.
Aumenta la vocalización en las primeras etapas (generalmente se presenta en forma de gritos agudos que se vuelven paulatinamente más modulados y se transforman en una especie de balbuceo). Posteriormente, a lo largo de la terapia, se observa una clara maduración en el lenguaje.
En niños que tienen lenguaje, aumenta la vocalización y el vocabulario.
Mejora la sociabilidad
Mejoran los periodos de atención y concentración.
Disminuyen movimientos corporales repetitivos (estereotipias) y las conductas autodestructivas.
Mejoran funciones motoras finas y gruesas. Hay una regulación de su psicomotricidad.
Mejoran los ritmos biológicos tales como el sueño, el hambre, la respiración, el corazón, etc.

El método Tomatis aporta un enfoque diferente al tratamiento de estos niños, ya que a través de la estimulación auditiva, busca despertar y reconectar con el deseo de comunicación que quedó interrumpido en algún momento de su desarrollo .. El Dr. Alfred Tomatis plantea que el problema del autismo tiene relación con un desorden en la regulación del sistema sensorial. El sistema nervioso central de los niños que sufren de autismo no les permite percibir, procesar ni organizar la información sensorial apropiadamente, tanto la proveniente de su cuerpo como la del medio ambiente. Función que es fundamental para un desarrollo normal y adaptativo.
Por tanto el foco del Método Tomatis es trabajar vía estimulación auditiva sobre el sistema que regula el circuito sensorial con el objetivo de proporcionar las bases necesarias para un desarrollo normal. La estimulación sonora provee una oportunidad para influir en muchas áreas que incluyen las funciones de crecimiento motor, motor fino, procesamiento visual, atención, habla y lenguaje.

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