EL DU y la Atención a la Diversidad

Cabe mencionar que antes de crearse el DUA, se habló del concepto de DU (Diseño Universal), como lo hemos mencionado en apuntes anteriores.
Desde la perspectiva de la atención a la diversidad, Alba, Sánchez y Zubillaga (2015) distinguen tres implicancias:

A.- ASe pone de manifiesto que no hay sólo dos categorías de personas: con discapacidad y sin ella, o las que necesitan adaptaciones y las que no las precisan. Por el contrario, se entiende que la diversidad es inherente a cualquier grupo humano y, por tanto, ofrecer diferentes alternativas no solo beneficia a todos, sino que también permite a los individuos escoger aquella opción que les resulte más adecuada y cómoda.

B.- De este modo, la rampa no es de uso exclusivo de las personas con silla de ruedas y el resto debe utilizar las escaleras. Existen diferentes vías para acceder a un edificio y cada uno elegirá la que mejor se ajuste a sus preferencias y necesidades en cada momento. Se evidencia que la diversidad, en general, y las necesidades (en este caso, de acceso y uso), en particular, no tienen por qué ser permanentes. A lo largo de la vida, pueden variar o manifestarse puntualmente, por lo que si el diseño (en este caso, del edificio) se ha realizado desde un enfoque universal, se garantizan el acceso y el uso si tales necesidades se manifiestan.

C.- Así, puede darse el caso de una persona que nunca ha necesitado utilizar una rampa que da acceso a una biblioteca, pero si un día se fractura un hueso de una pierna y se ve obligada a usar temporalmente muletas o silla de ruedas, podrá seguir accediendo a esa biblioteca sin esperar a estar recuperada. Se desplaza la aplicación del término discapacidad de la persona al entorno, entendiendo que, si un individuo no tiene posibilidad de acceder por sí mismo a un edificio, no es porque esté discapacitado, sino que el propio edificio es el que lo está.
De este modo, se puede hablar de “entornos discapacitantes” cuando no están diseñados universalmente para dar cabida a todas las personas (CAST, 2011). Por ejemplo, si un edificio no tiene una rampa o cualquier otro elemento que garantice el acceso autónomo a alguien con silla de ruedas, su diseño lo está discapacitando, pues le está impidiendo acceder a él y usarlo.
Esta premisa se ha vuelto más común de lo que algunos piensan pues, tal como indica el DU, lo que es necesario para algunos puede ser beneficioso para todos. Por ejemplo, quienes caminan por la calle mientras revisan o escriben en su celular o llevan un coche para bebés pueden utilizar los indicadores de apoyo tal como quienes son ciegos o utilizan una silla de ruedas.
El Centro para el Diseño Universal, en la Universidad de North Carolina State, ha identificado siete principios del diseño accesible:

• Uso equitativo;
• Flexibilidad en el uso;
• Simple e intuitivo;
• Información perceptible;
• Tolerancia al error;
• Bajo esfuerzo físico; y
• Tamaño y espacio para la aproximación y el uso.

Como Welch (1995) explica, el concepto [de diseño universal] va más allá de la sola provisión de productos especiales para varios segmentos de la población. En cambio, enfatiza una aproximación creativa que es más inclusive, una que cuestiona al conjunto del proceso de diseño cómo [algo puede ser] funcional para el mayor número de usuarios. (p. 43)
Los principios del Diseño Universal se han expandido geográficamente por gran parte del mundo y han permeado la cultura global. Es más, estos principios han trascendido los límites de la arquitectura, introduciéndose con fuerza en otros ámbitos, entre ellos, la educación.

Estimadas y estimados visitantes te invitamos a dejarnos un comentario

A %d blogueros les gusta esto: