El Concepto de Educación Definiciones

El fenómeno educativo nunca ha estado circunscrito sólo al ámbito escolar; y en este contexto, tampoco puede concebirse como la mera transmisión de contenidos de asignaturas sistematizadas a un educando receptor-pasivo. Ya

en tiempos antiguos dijo Plutarco: “Las almas no son vasos que se han de llenar, sino fuegos que se han de encender.”
La educación ha sido definida por Emilio Durkheim como “La función sexual de las sociedades” , significando con ello, que es a través de este fenómeno o proceso social como las generaciones maduras procuran incorporar a las nuevas generaciones a una forma de vida, es decir, a una cultura determinada.
Sabemos que la educación corresponde a un fenómeno social anterior a la existencia de escuelas y profesores. Y sabemos, además, que con posterioridad a la creación del sistema educacional formal, continúa coexistiendo la educación espontánea, refleja o asistemática. Ésta última, ocurre como consecuencia natural de la realización o interacción directa con otras personas y con el mundo físico, o nos llega a través de crecientes multimedios de comunicación masiva o indirecta. También sabemos que la educación es un proceso que, en última instancia, afecta interiormente a cada ser y a sus comportamientos. En razón de este proceso, un ser inmaduro pero perfectible, equipado con un potencial heredado, entra en contacto activo con el mundo físico, social y cultural en el cual está inmerso, y como producto de las interacciones que se suscitan, adquiere aprendizajes que lo van haciendo cada vez más persona. A continuación se mencionan algunas definiciones del concepto de educación:

*La Educación es un Proceso Consubstancial a la Especie Humana
El único que se puede educar es el hombre. La cualidad de educable es exclusiva del ser humano; constituimos la única especie viva capaz de lograr un conocimiento consciente del universo que habitamos, de asumir la responsabilidad de nuestros actos y sus consecuencias, de internalizar o crear y vivir valores, de autodeterminarnos, etc. Nadie nace educado; es decir, teniendo informaciones, motricidad fina, o sabiendo amar, odiar, etc. Todo se aprende a través de experiencias, de vivencias.

*La Educación es un Proceso Permanente
La educación es un proceso que dura toda la vida. El nacimiento es un evento biológico que marca el inicio de un proceso de maduración y de aprendizaje que, de ser positivo nos conducirá a la condición de persona. La educación, como proceso de aprendizaje es interminable; siempre seremos sujetos inconclusos, aún cuando constituimos realidades concretas en cada presente de nuestra vida. La educación-hablando en términos morales- nos mejora, nos perfecciona en lo biológico, psíquico, social, cultural y espiritual. Cada aprendizaje nos habilita para acometer nuevos aprendizajes.

*La Educación es un Proceso de Desarrollo Integral
Ya en el siglo XVIII, Rousseau y Pestolozzi se rebelaron contra la educación verbalista, negándole la capacidad de promover por sí sola el desarrollo integral de la persona.
Rousseau decía: “No me gustan las explicaciones de largos razonamientos. Los niños atienden poco a ellas, y menos las retienen en la cabeza. Cosas. Cosas. No me cansaré de repetir que damos mucho valor a las palabras, y con nuestra educación parlanchina, parlanchines es lo que formamos.”
Pestolozzi por su parte menciona que: “El regalo más horrible que un genio adverso puede hacerle a la época, es posiblemente éste: conocimiento sin habilidades”.
Es cierto que estamos viviendo la “era de la informática”, “el siglo del dato”, en donde sin duda poseer informaciones es importante y necesario; pero lo es aún más, que la educación desarrolle en la persona habilidades para procesar y transferir esta información; capacite para apreciar valores; promueva actitudes deseables, facilite la autonomía de pensamiento, fortalezca la voluntad, permita la autodeterminación, etc. Una cosa es “aprender”, otra, es “darle valor o sentido a lo aprendido”; y otra cosa diferente es “querer hacer algo con lo aprendido”.

*La Educación es un Proceso Intencionado
La educación debe tener un fin moral, producir cambios mejorativos en la persona. Sin embargo, debemos admitir que no todos los estímulos que provienen de diferentes agentes sociales constituyen enseñanzas positivas y conducen, en consecuencia, a aprendizajes y comportamientos deseables.
En nuestra sociedad, en la que todos en mayor o menor grado somos educados por otros y a la vez educamos a otros, es tremendamente pernicioso que algunos actores sociales pretendan ignorar o soslayar el trasfondo moral que existe en cada decisión, acción u omisión relacionada con su responsabilidad educativa. Esta aseveración, sin duda, adquiere mayor significación en el ámbito de la educación sistemática.

*La Educación es un Proceso de Comunicación e Interacción con otras Personas, con el Mundo Físico-natural y con el Mundo de la Cultura y sus Valores
Las más ricas experiencias de aprendizaje surgen de la comunicación, directa o indirecta, con otros hombres y sus creaciones. A su vez, la comunicación ha sido definida como: “medio de persuasión o de influencia en los demás”.
Desde los primeros medios y símbolos que ha utilizado el hombre para comunicarse con otros (mímica, hablar-escuchar, leer-escribir) hasta llegar a modernas y sofisticadas tecnologías (televisión, radares, computadores, satélites, etc.), la humanidad ha acrecentado y diversificado su poder de comunicación; sin embargo, un extraño contrasentido, pareciera acentuar la incomunicación entre poderosos y desvalidos, creyentes y ateos, eruditos y analfabetos, desarrollados y subdesarrollados, etc. Tal vez, ello se explica porque el desarrollo científico-tecnológico y el desarrollo económico no marchan paralelamente con un coherente desarrollo moral, o tal vez porque la negación u olvido de Dios da paso a la aparición de “dioses terrenales” (dinero, ambición, poder, egoísmo, etc.).

*La Educación es un Proceso de Humanización
Le corresponde tener por centro y meta a la persona humana. Etimológicamente, el vocablo educación (del latín exducere) significa sacar de adentro, transformar algo en otra cosa. Por derivación, la educación consiste en sacar al hombre de la animalidad y transformarlo en persona.
En el transcurso del interminable proceso educativo, la persona adquirirá una infinidad de aprendizajes intermedios (leer y escribir, resolver ecuaciones aritméticas, manipular objetos, etc.). Por cierto, todos estos aprendizajes serán significativos en la medida que no interfieran con la satisfacción de la suprema necesidad del ser humano, la cual es su autorrealización. Pareciera ser que la humanidad está comprendiendo que es imperativo retornar al humanismo, y que la principal riqueza de un país está en su gente. Con creciente inquietud se percibe que el excesivo interés por el crecimiento y desarrollo, con desmedro de la preocupación por el desarrollo humano, ha llevado a la humanidad a una especie de barbarie civilizada, en la que problemas de tan alta gravedad como el alcoholismo, la drogadicción, la violencia, el consumismo, la contaminación, la desintegración familiar, la pérdida de valores fundamentales del hombre, etc., están en rápida expansión, realidad que afecta por igual a países altamente industrializados y a los del tercer mundo.

*La Educación es un Proceso de Liberación de Hombre s Concretos
El hombre, al igual que todo ser vivo, nace atado a una serie de dependencias de su medio natural. Además, su condición especial de persona le representa otras presiones de fuerzas sociales y culturales. Así entonces, el hombre no nace, ni crece libre: debe aprender a conquistar su libertad, para alcanzar su autorrealización.
Jaques Maritain menciona que: “Es necesario, hoy más que nunca, que la educación sea educación del hombre y para la libertad; formación de hombres libres para una comunidad libre”.
No obstante, en una sociedad que demanda ciertos comportamientos estimados indispensables para la sana convivencia, es necesario que la educación guíe al hombre en un proceso de socialización de su personalidad. Aceptar determinados comportamientos porque los comprendemos socialmente y los valoramos efectivamente, no es hacerse dependiente, no es perder la libertad. En cambio, somos dependientes cuando, por ejemplo, nos dominan nuestros instintos e impulsos, cuando somos manipulados sin darnos cuenta de ello, cuando nos ciega el fantasma o la pasión, cuando nos dominan nuestros apetitos, etc.; o cuando nos esclaviza la ciencia y la tecnología.
Edgar Fauré señala al respecto que: “Es esencial que la ciencia y la tecnología se conviertan en elementos de toda actividad educativa, a fin de ayudar al individuo a dominar no sólo las fuerzas naturales, sino también las fuerzas sociales, adquiriendo el dominio de sí mismo, de sus decisiones y de sus acciones, de manera que promueva las ciencias sin convertirse en su esclavo”.
La educación debe preparar para la autodeterminación, que es el destino natural de cada hombre; debe centrarse en la persona concreta y no estar dirigida al hombre promedio, que es una realidad estadística abstracta. Cada ser humano es un “yo y sus circunstancias”, una realidad única e irrepetible. La educación centrada en la persona concreta no se limita a la enseñanza de aquello que se estima valioso, relevante o pertinente para todos; debe posibilitar que el educando acceda a aquellos aprendizajes que a él le son significativos en su particular universo temporal y especial.

Cada uno de estos conceptos, complementarios entre sí, contribuyen a enriquecer el concepto general de educación, formando una gama de intenciones desde distintas perspectivas hacia el desarrollo del ser humano. Todas coinciden en establecer que el proceso de aprendizaje y desarrollo que vive el hombre se produce en sociedad, o sea la educación es un hecho social y como tal está dirigido a todos los que forman parte de ella, y al mismo tiempo la sociedad es responsable de que todos sus integrantes tengan acceso a la educación. Podríamos extrapolar entonces, que por definición la educación sería inclusiva y que sólo las formas e instituciones creadas por el hombre para intencionar y sistematizar la educación, la han hecho excluyente y selectiva.

El conocimiento genera compromiso, pues nos hace conscientes del conocer, por lo tanto estando conscientes de la responsabilidad que recae sobre nuestras instituciones educativas, se nos hace un deber contribuir a mejorar las condiciones, para que todos tengan acceso a una educación que tienda fundamentalmente a mejorar los niveles de desarrollo humano, fomentando las interacciones positivas entre todos los actores del proceso educativo y social.

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