Educación y/o Estimulación Temprana en niños Ciegos (apunte)

Se puede entender la Educación y/o estimulación temprana a los niños ciegos como una propuesta de actividades y experiencias que se deben proporcionar al infante p ara que logre desarrollar sus potencialidades y habilidades en su grado máximo. Estas experiencias y actividades involucran tanto al niño como a su familia, a su escuela y su entorno.

El surgimiento de la educación temprana tiene lugar por la confluencia de diferentes actitudes sociales y conocimientos científicos, tales como los sistemas políticos y corrientes sociales, que proclaman el respeto a la diversidad desde la igualdad de oportunidades, y de las teorías científicas médicas (neurofisiología y neurología evolutiva, principalmente); además de los aportes proporcionados por la Psicología (Gesell, Piaget, Vigotsky), la Pedagogía y la Sociología.
Debido a que el niño tiene o puede tener importantes carencias en el aspecto de las experiencia, ya sea que éstas se originen a partir de su propio déficit o como producto de que se desenvuelve en un entorno poco favorecedor, la atención temprana tiene como gran objetivo generar un mejor y mayor desarrollo integral de la persona, es por esto que la labor de la educación temprana requiere de la colaboración de todas las personas que se encuentran en el entorno cercano al niño, especialmente, de los padres y profesionales.
La estimulación temprana será más óptima en la medida que comience lo antes posible. Se debe iniciar con un diagnóstico adecuado, el cual dará origen a al desarrollo de la planificación de las pautas de intervención las cuales deberán estar adaptadas y responder a las características de cada deficiencia. En este sentido, la Escala para la Evaluación del Comportamiento Neonatal de Brazelton resulta un excelente instrumento para observar la manera en que se desenvuelve el recién nacido, haciendo posible además una observación más exhaustiva en aquellos casos que se detecte algún tipo de disfunción.
Cualquier educación temprana deberá considerar en todo momento las leyes madurativas del ser humano, el grado y origen de la deficiencia. En el caso de la deficiencia visual, el trabajo se deberá iniciar con el conocimiento y dominio del propio cuerpo (esquema corporal), para pasar al conocimiento y dominio de las variables que lo condicionan (el espacio y el tiempo). Después, será de notable enri quecimiento el desarrollo sensitivo general y, particularmente, el auditivo, táctil y o lfativo, además del conocimiento y dominio motor-psicomotor, para entrar en lo puramente cognitivo, especialmente, en el proceso de pensamiento, en el conocimiento y dominio sociorrelacional, además de adquirir las competencias que faciliten la comunicación (comprensión-expresión). Se reconoce al juego como una de las mejores herramientas para adquirir y desarrollar tanto las habilidades como las competencias anteriormente expuestas.

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