Edad o Etapa de la pubertad (10 – 14 años)

Esta etapa se caracteriza por cambios biológicos muy rápidos que alteran las formas y el funcionamiento infantil, y dan paso al funcionamiento biológico adulto.

El momento de entrada a esta etapa depende del ritmo particular de cada uno y la maduración dada por factores hereditarios, siendo también importante considerar los factores socioculturales. Se observa, que en general en las niñas ocurre aproximadamente 2 años antes que en los niños; también entre personas del mismo sexo, unos comienzan antes, otros después. Estas diferencias pueden aproblemar bastante a los jóvenes, tanto si se desarrollan mucho antes, como si lo hacen después que sus amistades. A veces se expresa rehusando hacer educación física porque se deben desvestir delante de otros, lo que los expone a ser molestados.

Características:
a) Desarrollo Físico:
Se produce un notable estirón y nueva distribución y engrosamiento de tejidos de acuerdo a su sexo masculino o femenino. Esto se debe a la incorporación de las hormonas sexuales, que en esta etapa cumplen un rol muy importante en el proceso de crecimiento. Esta modificación altera la imagen corporal (crecen brazos y piernas, el tronco sólo al final), de modo que los púberes tienen que aprender a manejar y controlar su propio cuerpo, en sus movimientos y desplazamientos en el espacio; suelen ser torpes, pasan a llevar objetos. Su apetito es enorme, aumenta peso y estatura en forma acelerada.
Aparece la primera menstruación en la niña, y la primera eyaculación espontánea en el niño. El impulso sexual genital emerge con intensidad. Aparecen los cambios corporales que van a marcar más las diferencias entre uno y otro sexo: caracteres sexuales secundarios.
Para ambos sexos, el nuevo funcionamiento hormonal incide en el aumento del impulso sexual, hay más excitabilidad en las zonas genitales, y obviamente, curiosidad e interés por la sexualidad propia y la de los otros. Aparece en muchos jóvenes la masturbación, como una actividad exploratoria y autoestimulatoria. Otros jóvenes intentan “conocer y aprender” de sexo mirando revista o películas pornográficas.
Es importante pesquisar estas situaciones, no para castigar, sino más bien para abordar con los jóvenes en un contexto educativo sus interrogantes, quitándole el atractivo a la información pornográfica, la cual es muy fuerte para su yo que recién integra estos impulsos.
Los jóvenes vivencian sus primeros impulsos sexuales como muy disociados, no integrados con lo amoroso, sino vivenciado como una fuerza más biológica que afectiva.
Poco a poco van a ir integrando sus experiencias amorosas con su deseo sexual, en la medida que interactúen con pares del sexo opuesto, en un contexto de conocimiento y participación.

b) Desarrollo Cognitivo:
Los púberes experimentan un progreso importante en su pensamiento y en su memoria. Se observan las primeras manifestaciones de una nueva estructura de pensamiento: “operatorio formal”, aunque la estructura predominante sigue siendo la de la etapa anterior (operatorio concreta).
Este nuevo tipo de pensamiento les va a permitir trascender su experiencia concreta, y pensar no sólo en una solución, sino en múltiples alternativas posibles a un problema; también les permitirán hacer definiciones abstractas, por ejemplo justicia, libertad, verdad, etc. Este pensamiento lo utilizarán para conocerse mejor a sí mismos y a la realidad, cuestionando normas y valores trasmitidos por la familia y la sociedad.
Respecto a la memoria, también hay una nueva forma que surge en esta etapa. La memoria escolar es más bien mecánica, en cambio en los púberes comienzan a recordar más por el significado del conjunto en que se encuentran las cosas, las palabras o las situaciones. Memorizan con gran facilidad las cosas cuando les dan o crean un sentido.
Su aprendizaje está basado en la comprensión y el uso de significados, y no en la repetición. Sin embargo, es importante tener presente que pese a todas estas nuevas adquisiciones, se observa una disminución del rendimiento escolar. Esto se debe en parte, a los cambios corporales de esta etapa, a la labilidad emocional y de intereses, y la gran motivación por procesos sociales y afectivos.

C) Desarrollo Afectivo-Social:
Los cambios físicos y cognitivos repercuten en la autoimagen y en el comportamiento del joven: el concepto de sí mismo se ve alterado y disminuido; su conducta se torna inestable y desorganizada e impulsiva. Sus emociones, sus intereses y su humor son variables, variados e intensos. Todas estas variaciones en ellos mismos producen mucha inseguridad y confusión respecto a sí mismos, pero no lo demuestran, actúan en forma testaruda y rebelde.
En el área social, el impulso a la independencia es un factor central para cambios en las relaciones familiares y con el grupo de pares. El púber quiere tener su propio espacio y tomar sus decisiones; toma una posición crítica y oposicionista frente a sus padres y profesores, con marcada obstinación, rebeldía y descalificación frente a ellos. Sin embargo, es necesario tener presente que existe una necesidad de dependencia que coexiste con el impulso anterior, que hace su comportamiento contradictorio e impredecible. Pese a lo resistentes al cuidado y preocupación de los adultos, es muy necesario estar cerca de ellos.
En relación al grupo de pares, se dejan los grandes grupos de la edad escolar, por pequeños grupos constituidos por dos o tres jóvenes del mismo sexo, con los que se busca mayor acercamiento personal.
Frente al sexo opuesto suelen presentar curiosidad, pero al mismo tiempo temor y desconfianza, rehuyendo al acercamiento personal directo. Pese a un aumento en la intensidad del impulso sexual, hay una dicotomía entre amor y sexo.
El grupo tiene una importancia evolutiva muy grande, ya que permite asimilar los cambios, descubrir y ensayar nuevas formas de comportamiento más autónomo y sentir el respaldo y seguridad que necesitan, para construir y afianzar su nueva identidad.

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