Disfemias

Las Disfemias, son otro tipo de trastorno del lenguaje que se dan hoy en día.

Las disfemias son trastornos funcionales que afectan la fluidez o fluencia verbal. Se distinguen la Espasmofemia o Tartamudez y el Tartajeo.

ESPASMOFEMIA O TARTAMUDEZ.

Según Segré se trata de un trastorno del habla y de la conducta que afecta o altera la fluidez verbal. Agrega Gutzmann que este trastorno consiste en una neurosis espástica con incoordinación motriz de los órganos fonoarticulatorios. Complementan la caracterización de la tartamudez Pichón y Borel señalando que este trastorno fonoarticulatorio y de la fluidez verbal no es de origen periférico, sino la consecuencia de una imperfecta ideación, de un inexacto aprendizaje del habla y de una incoordinación básica de la “función linguo especulativa”, es decir formulativa-expresiva, según nuestra terminología.

La persona que padece de una tartamudez presenta frecuentemente los siguientes síntomas:

a) Síntomas somáticos o corporales:

– Contracciones anormales de los músculos de los órganos articulatorios al hablar. Estas contracciones musculares pueden ser de dos tipos: clónicas (producen la repetición de una misma sílaba varias veces) o tónicas (producen un bloqueo articulatorio que interrumpe la emisión de habla momentáneamente. Ambos tipos de contracciones pueden afectar a la musculatura respiratoria, faríngea, laríngea, lingual, etc. Las contracciones tónicas afectan frecuentemente la articulación de fonemas oclusivos. Ej: p,t,k, entre otros.
– Alteración de otros grupos musculares no relacionados con la fonoarticulación provocando movimientos asociados antes o durante la emisión del habla en las manos, piernas, cuello, cara, tics. Ocasionalmente el espasmofémico descubre que contrayendo la musculatura de otras partes de su cuerpo que no corresponden a la musculatura fonoarticulatoria se facilita una emisión del habla con mayor fluidez. A este tipo de estrategia facilitadora de la expresión oral se le denomina embolofrasia.
– Emisión vocal temblorosa, forzada o sin entonación cuando sobreviene la contractura.
– Espiración arrítmica, con el consecuente mal uso del aire espirado, lo que frecuentemente obliga al espasmofémico a utilizar el aire residual.
– Otros síntomas somáticos que se observan son: palidez, transpiración de las manos, taquicardia, dilatación pupilar, dormir agitado.

b) Síntomas psíquicos:
– Exagerada tensión emocional (mal control del stress)
– Inestabilidad emocional
– Timidez
– Tendencia a la depresión
– Logofobia (temor a hablar ante otras personas)

No se ha establecido una causa específica de la tartamudez. La concepción actual dice relación con un conjunto de factores predisponentes, preexistentes en el individuo, tales como: inmadurez psicomotora que afecta principalmente a la musculatura fonoarticulatoria y áreas relacionadas y un componente psicógeno de tipo neurótico que contribuiría a desencadenar y a retroalimentar el trastorno durante su desarrollo. Existirían por otra parte factores ambientales desencadenantes, especialmente en ambientes familiares, escolares, laborales y sociales, cargados de stress que activarían los factores predisponentes y determinarían la aparición de la espasmofemia.

Froeschels, como resultado de una serie de estudios realizados sobre el tema, plantea que en la evolución de la tartamudez se pueden observar seis etapas:

1.- CLONO SIMPLE: Caracterizada por repetición silábica a velocidad normal de habla. Frecuente en niños de entre 3 y 4 años. Considerada como un trastorno fisiológico que en algunos casos correspondería a una etapa del desarrollo infantil y que desaparece, después de algunos meses cuando mejora la coordinación fonoarticulatoria y no existen en el niño factores predisponentes, ni ambientales desencadenantes (Ej. Padres muy exigentes de que el niño hable bién)

2.- CLONO RETARDADO: En esta etapa se observa repetición silábica con alargamiento de las vocales, como un intento ineficaz del niño para evitar la tartamudez. Se incrementa por la auto-observación del niño sobre su problema y la exigencia de los padres.

3.- CLONO TONO: Al clono retardado se asocian contracturas musculares en diferentes partes del aparato fonoarticulatorio. El habla empeora frente a personas desconocidas o estímulos emocionales. Aparece y se incrementa la logofobia.

4.-TONO CLONO: Se reducen las contracturas clónicas y se incrementan las tónicas, las que aumentan en frecuencia e intensidad. Aparecen movimientos asociados y embolofrasias. La auto-observación se hace más intensa.

5.- TONO PURO: Ya no se observa repetición silábica. La velocidad y la fluidez verbal aparecen severamente alteradas por las contracturas tónicas. Los movimientos asociados y las componentes fóbicas y depresivas llegan a su punto máximo. La expresión oral se altera en toda situación.

6.- ENMASCARAMIENTO: Se reduce la logofobia y se busca una mejor adaptación social. La sintomatología se hace menos evidente. Aparecen intentos involuntarios de enmascarar el defecto. Se habla peor con familiares o personas de confianza que con personas extrañas.

PREVALENCIA:
Se estima que un 2% de la población infantil en edad escolar presenta este trastorno, siendo mas frecuente en el sexo masculino que en el femenino.

PRONÓSTICO:
Se ha establecido que aproximadamente un 20 a 30% de estos casos superan el trastorno espasmofémico espontáneamente. Un 30 a 40 % lo supera con ayuda especializada y entre un 20 a 30% no logra superar este trastorno del habla.

ATENCIÓN DEL PROBLEMA:
Se distinguen dos tipos de intervenciones:
a) Cuando el niño se encuentra en las dos primeras etapas de evolución de la espasmofemia se sugiere no llamar la atención del niño sobre su trastorno y crear en torno a él un ambiente armónico descargado de presiones sobre su alteración. El Educador Diferencial debe dar orientaciones en este sentido tanto hacia el ámbito familiar como escolar. Se han creado, además, algunos programas, basados en el juego, utilizando voz hablada y cantada, que sin llamar la atención del niño sobre su problemas favorecen, mediante este tipo de estimulaciones, la fluidez verbal. La aplicación de estos programas duran alrededor de dos meses. Se observa que en general un gran número de estos niños superan su problema durante el período señalado. Los casos en que el trastorno persiste deben ser orientados a diagnóstico especializado.

TARTAJEO INFANTIL:

Se trata de un trastorno del habla, que al igual que la espasmofemia, afecta la fluidez verbal y que se caracteriza por un habla con tendencia a la taquilalia, con dislalias ocasionales y frecuentes interrupciones producto de la impulsividad al hablar. Frecuentemente se observa en niños que han presentado un retardo del lenguaje.
Se diferencia de la espasmofemia en que en el tartajeo no se presentan las contracturas tónicas o clónicas que caracterizan a la tartamudez, ni se observa el componente psicógeno presente en ella.

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