Desarrollo Socio emocional en Bebés (apunte)

Como ya es sabido, el desarrollo temprano ejerce una poderosa influencia sobre el

desarrollo posterior, es decir, los bebés necesitan de una estimulación temprana para un crecimiento saludable, con desafíos y estímulos de experiencias nuevas; además de la oportunidad de explorar sin peligro, todo lo que les rodea. Pero también necesitan sentir que se les ama, que se les festejan sus logros verdaderos y que la devoción de sus padres es sólida.
Los bebés necesitan comunicación, juego y contacto, también requieren de un ambiente tranquilo estable y previsible.
Si bien los investigadores han demostrado que el maltrato, el abandono y en general, una falta severa de estimulación, dejan rastros en el cerebro y consecuencias nefastas para el niño a futuro, esto no es siempre comprendido y dimensionado para ofrecer a todo niño un desarrollo pleno e integral, que es la base de una mejor calidad de vida.

Estimulación temprana en el desarrollo emocional:
Las emociones de los niños, son un tema que ha captado la atención de investigadores de, prácticamente, cada creencia teórica importante. Aunque el lado emocional de la estimulación temprana estaba eclipsado por la cognición y el desarrollo motor durante varias décadas, hoy en día rodea al tema un nuevo entusiasmo. Gran cantidad de investigaciones indican que las emociones juegan un papel central en todos los aspectos de la experiencia humana.
 Los bebés sonríen y ríen cuando consiguen habilidades nuevas, expresando su placer en el dominio cognitivo y motor.
Además de la autoconciencia, las emociones, autoconscientes requieren un ingrediente adicional: la enseñanza del adulto de cuándo sentirse orgulloso, avergonzado o culpable
La expresión emocional de los niños está íntimamente relacionada con la habilidad para reconocer e interpretar los sentimientos de los otros.
A medida que el lenguaje se desarrolla, los niños utilizan más las palabras para consolar a otros, un cambio que indica un nivel más reflexivo de empatía.
A mitad del primer año, las expresiones emocionales están bien organizadas y son específicas y por tanto, capaces de decirnos mucho sobre el estado interno del bebé.
Los niños inhibidos y tímidos observan más a los compañeros y participan en conductas que disminuyen la interacción, como empujar a otros y hablarles a otros con menos frecuencia.
La conducta de las personas no es, simplemente, el resultado de la acción de los otros sobre ellas, sino que también está determinada por los estados internos que no se pueden observar directamente.
Alrededor de los 2 años, el reconocimiento del yo está bien establecido. Los niños miran y sonríen más a una foto de sí mismos que de otros niños.

Al comienzo de la niñez, ya empiezan a construir un autoconcepto, que es la suma total de atributos, habilidades, actitudes, y valores que un individuo forma de sí mismo para definirse.
La madurez de la toma de perspectiva aumenta, constantemente, con el tiempo. Esto revela que el movimiento es gradual hacia la etapa siguiente superior, sin individuos saltándose etapas, y, prácticamente nadie retrocediendo a la etapa previa.

Si bien el desarrollo emocional será materia de estudio en otros módulos, cabe señalar la importancia del apego en el desarrollo emocional del ser humano.
Apego, es el fuerte lazo afectivo que sentimos por personas especiales en nuestra vida, que nos lleva a sentir placer y alegría cuando interactuamos con ellas y nos alivia su cercanía en momentos de estrés. En la segunda mitad del primer año, los bebés están apegados a personas conocidas que han respondido a su necesidad de cuidado físico y estimulación.
De acuerdo a la teoría etiológica de Bowlby, la relación del niño con un adulto empieza como una serie de señales innatas que llaman al adulto hacia el bebé. A lo largo del tiempo, se desarrolla un vínculo afectivo verdadero, apoyado por nuevas capacidades cognitivas y emocionales y por una historia de cuidado sensible.

Factores que Afectan a la Seguridad del Apego:
Se podría esperar que una variedad de factores afectara la seguridad del apego.

Primero, simplemente teniendo una oportunidad para establecer una relación cercana con uno o varios cuidadores, sería crucial.

Segundo, como asegurar al bebé que el cuidador responderá a sus señales y necesidades; la paternidad sensible debería conducir a una mayor seguridad de apego.

Tercero, como los bebés contribuyen activamente a la relación de apego, las características de un niño, deberían marcar una diferencia en la evolución del apego.

Y por último, como los niños y los padres están enclavados en contextos más grandes, las circunstancias familiares deberían influir en la calidad del apego, por ejemplo la privación materna, calidad del cuidado, características propias, circunstancias familiares.

La calidad de los modelos de trabajo maternal está relacionada, claramente, al apego en la infancia y al principio de la niñez. Las madres autónomas / seguras, normalmente tienen bebés seguros, las madres rechazadoras tienen bebés evasivos, las madres preocupadas tienen bebés que se oponen, y las madres indecisas tienen bebés desorganizados. Estas correspondencias se mantienen en un 60% de diados madre–bebé. La relación entre el modelo de trabajo maternal y la seguridad del niño, parece estar mediatizada por la conducta de cuidado. Las madres autónomas / seguras son más cálidas y apoyan más a sus hijos y es más probable que fomenten el aprendizaje. Los niños, a su vez son más afectivos e interactúan con ellas con más comodidad.
Las respuestas de los padres a la entrevista del apego adulto, están menos relacionadas con el apego que las de las madres, quizá porque los padres, normalmente, pasan menos tiempo con los bebés. No obstante, la calidad de la relación matrimonial y paternal del padre, predice su actitud hacia el bebé. Esto sugiere que los modelos de trabajo también proporcionan una base importante para los lazos emocionales bebé–padre.
Estos descubrimientos indican, de acuerdo con las teorías psicoanalítica y etológica, que las experiencias de la niñez de los padres se transfieren a la generación siguiente por medio de los modelos de trabajo interno de las relaciones de apego. Esto no quiere decir que los adultos con infancias infelices están destinados a ser padres insensibles. La manera en que los padres ven su infancia (la habilidad para integrar información nueva en sus modelos de trabajo, para llegar a un acuerdo con los acontecimientos negativos, y ver a sus padres de forma comprensiva y perdonarles), influye mucho más en la manera en que crían a los hijos que la historia real del cuidado que recibieron.
De acuerdo a las teorías psicoanalítica y etológica, los sentimientos internos de afecto y seguridad que resultan de una relación de apego sana, apoyan todos los aspectos del desarrollo psicológico. La investigación indica que la calidad del apego a la madre en la infancia, está relacionada con el desarrollo cognitivo y social al principio y mitad de la niñez.
En un estudio longitudinal, los bebés con apego seguro presentaron un juego simbólico más elaborado y un mayor entusiasmo, flexibilidad, y persistencia en la solución de problemas a los 2 años. A los 4, los profesores de preescolar de estos niños los describieron con alta autoestima, socialmente competentes, cooperativos, autónomos, populares y empáticos. Por el contrario, sus iguales con apego evasivo eran considerados como aislados y desconectados, mientras que los de apego de oposición, eran considerados destructivos y difíciles. Estudiados otra vez a los 11 años cuando estaban en un campamento de verano, los niños que eran seguros de pequeños, tenían relaciones más favorables con sus iguales, era más probable que formaran amistades cercanas, y los consejeros los juzgaban como más hábiles socialmente.
Otros estudios informan de relaciones similares entre el apego seguro del bebé y el juego durante la niñez, la solución de problemas, y la competencia social. Algunos han tomado la consistencia de estos hallazgos, como que el apego seguro en la infancia causa una mayor competencia cognitiva y social durante años posteriores. Pero se necesita más evidencia antes de que podamos estar seguros de esta conclusión. Es posible que las diferencias en el desarrollo, se deban a una continuidad del cuidado en vez de calidad del apego temprano “per se”. De acuerdo con esta perspectiva, los padres que cuidan a los bebés de forma sensible y responsable, es más probable que proporcionen un apoyo y una guía eficaz a medida que los niños avanzan en los desafíos escolares y en las relaciones con sus iguales.
Según Piaget, así como el cuerpo tiene estructuras físicas que le capacitan para adaptarse al entorno, del mismo modo la mente construye estructuras psicológicas, que le permiten adaptarse al mundo exterior. Pensaba que los niños evolucionaban a través de cuatro etapas de desarrollo: sensorimotor, preoperacional, de operaciones concretas y de operaciones formales; durante las cuales, las conductas exploratorias de los niños van siendo transformadas en la inteligencia lógica, abstracta de la adolescencia hasta la edad adulta.
La teoría de Piaget tuvo un gran impacto en la educación, sobre todo en los niveles de preescolar y escuela primaria. Han sido tres principios educacionales los que han servido como base para una diversidad de planes de estudio basados en la teoría de Piaget y desarrollados en los últimos 30 años.
Vygotsky creía que los niños son buscadores activos de conocimiento, pero no los veía como únicos agentes. En su teoría el niño y el entorno social colaboran para moldear la cognición en formas culturalmente adaptativas.
A partir de las teorías anteriores existen modelos generales han influido en la investigación del proceso de la cognición: el modelo de almacenamiento de Atkinson y Shiffrin, el modelo de niveles de procesamiento y los modelos evolutivos de procesamiento de la información
Desde el principio, los bebés están preparados para adquirir el lenguaje. Durante el primer año de vida, las habilidades innatas, los hitos cognitivos y sociales y el apoyo ambiental preparan el terreno para el comienzo de la comunicación verbal.
La adquisición de cada uno de los aspectos del lenguaje facilita el dominio de los otros: la fonología, se refiere a los sonidos del lenguaje. La semántica implica vocabulario, o la manera en que los conceptos subyacentes se expresan en palabras y en combinaciones de palabras. La gramática consiste en dos partes principales (sintaxis, reglas por las que se colocan las palabras en las frases; y morfología, el uso de las marcas gramaticales que indican número, tiempo, persona, género, voz activa o pasiva y otros significados). Y finalmente el pragmatismo que se refiere a la parte comunicativa del lenguaje.

Apego, es el fuerte lazo afectivo que sentimos por personas especiales en nuestra vida, que nos lleva a sentir placer y alegría cuando interactuamos con ellas y nos alivia su cercanía en momentos de estrés.
En la medida que un recién nacido pueda tener un buen apego, será un ser humano confiado y seguro.

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