Desarrollo sensoriomotor según piaget (apunte)

Piaget creía que la comprensión del mundo en la mayor parte de la infancia, está determinada por los actos que puedan ejecutar en él y por sus percepciones, de ahí que llamara a esta etapa Período Sensoriomotor. Para él, dicho período se divide en seis subetapas:
-Ejercitamiento de los reflejos (del nacimiento al primer mes). Los infantes aprenden pocas cosas nuevas durante el primer mes, y en cambio pasan mucho tiempo de vigilia ejercitando las capacidades con

las que nacieron (succionar, mirar, asir y llorar). Dichas capacidades no sólo cumplen una función de supervivencia, sino que también cumplen una importante función cognoscitiva, ya que el infante acaba finalmente por controlarla. Sin embargo, llegado al final del primer mes los infantes son bastante competentes para controlar los objetos, pero no para coordinar varias acciones con el fin de alcanzar una sola meta. Por lo regular, esta coordinación no es evidente hasta los tres o cinco meses.
-Reacciones circulares primarias (uno a cuatro meses). Al principio de la infancia, los niños se entregan a conductas muy repetitivas (reacciones circulares primarias), que se definen como respuestas reflejas que sirven como estímulos para su propia repetición. Así por ejemplo, si el niño por accidente se mete el dedo en la boca, éste disparará el reflejo de succión lo que causa una respuesta placentera. Dicho evento se dará de manera circular y será primario, porque comprende el propio cuerpo del infante.
-Reacciones circulares secundarias (cuatro a ocho meses). Durante la tercera subetapa del periodo sensoriomotor, los objetos del medio toman protagonismo.
En dicha etapa, los infantes de 6 meses exhiben varias reacciones circulares secundarias, que son el resultado de hacer algo de manera accidental o divertida que luego se repite una y otra vez. Este tipo de comportamiento, que Piaget describió como una conducta destinada a hacer durar las visiones y los sonidos interesantes, es especialmente importante porque marca el inicio de la intención.
-Coordinaciones deliberadas (ocho a doce meses). En esta subetapa, el infante puede ver un objeto, extenderse, asirlo y llevárselo a la boca con la intención de succionarlo, es decir, la intención en dicha subetapa se hace más evidente; así como también el reconocimiento de objetos y personas familiares. Asimismo, durante esta época el infante empieza a usar signos para anticipar los hechos, es decir, señales que dan pie para que el niño anticipe lo que pasará más adelante, sin embargo dichas señales son para el niño más bien primitivas.
-Reacciones circulares terciarias (doce meses a dieciocho meses). En dicha subetapa, los niños comienzan a modificar deliberadamente sus conductas para ver cuáles son los efectos, es decir, para explorar.
-Representación mental (dieciocho meses a dos años). En esta subetapa, el niño está en camino de hacer la transición de la inteligencia basada en la acción (motriz) a una cada vez más cognoscitiva; el infante comienza aprender representaciones mentales de los objetos y acontecimientos y así poder prever las consecuencias de dichos eventos. Así, su conducta ya no está restringida al ensayo y error. En términos de Piaget, el niño ahora puede internalizar (representar mentalmente) los actos y sus consecuencias, sin tener que efectuarlos en la realidad.

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