Desarrollo Prenatal y Nacimiento

Con la aparición de las primeras células óseas, cerca de la octava semana, el embrión comienza a volverse un feto y cercano a la duodécima semana se encuentra totalmente e la etapa fetal, la final de la gestación. Durante el largo período de aquí al nacimiento, la naturaleza da los toques finales a las diferentes partes del cuerpo y éste cambia en forma y crece cerca de veinte veces en longitud.

El feto no es un pasajero pasivo en el vientre de su madre: patea, se devuelta, mira, traga, empuña la mano y se chupa el pulgar; responde tanto a los sonidos como a las vibraciones, indicando con ello que puede oír y sentir.

Aún dentro del vientre, cada uno de nosotros es único. Los fetos se diferencian unos de otros dependiendo la cantidad y tipo de actividad, como también e la regularidad y velocidad de los latidos del corazón.

El medio ambiente prenatal también juega su rol; por ejemplo hasta hace un tiempo el papel del padre era prácticamente ignorado, sin embargo se ha comprobado que la presencia de éste es un importante apoyo para la madre y por tanto contribuye a un mejor desarrollo intrauterino.

Factores maternos

Todo aquello que se conoce sobre los riesgos prenatales ha sido obtenido a través de la investigación con animales, sin embargo, también existen estudios en que la madre ha informado sobre factores como, por ejemplo, lo que había comido durante el embarazo las drogas que había ingerido, la cantidad de radiación a la que había sido expuesta, las enfermedades que había contraído durante el embarazo, etc. Ambos métodos tienen limitaciones: no es siempre es eficaz aplicar los descubrimientos en animales a los seres humanos y por otra parte las madres no siempre recuerdan lo que hicieron durante su embarazo.

Las influencias particulares en el ambiente prenatal afectan al feto de diferente forma. Algunos factores ambientales que son teratogénicos (que producen defectos congénitos) podrían en algunos casos no afectar al bebe en gestación. No es posible por ahora, explicar por qué sucede esto, sin embargo, la investigación parece indicar que el momento de un suceso ambiental repentino, su intensidad y su interacción con otros son factores que pueden marcar una diferencia.

Alimentación prenatal. Los bebés se desarrollan mejor cuando sus madres eligen una dieta equilibrada, cuando se alimentan bien. Los estudios han demostrado que la dieta en una mujer tanto antes como durante el embarazo es de mucha importancia para la salud de su futuro hijo. Además, las madres mejor alimentadas tienden a amamantar a sus bebés durante más tiempo, práctica que les da ventaja a los infantes. (Read y otros 1973)

El embarazo y las drogas

Hasta hace unos años atrás se creía que la placenta protegía al bebé en desarrollo de elementos nocivos en el cuerpo de la madre. Ahora sabemos que todo aquello que la madre ingiere afecta de una u otra forma a la vida que se halla en su útero. Las drogas pueden cruzar la placenta así como lo hacen el oxígeno, el gas carbónico y el agua, y los efectos son más fuertes si se ingieren al principio del embarazo.

Agentes de mayor riesgo

Alcohol
Marihuana
Opiáceos
Nicotina
Fármacos

Nacimiento

Métodos de Parto

Los bebés nacen en una diversidad de formas. Hasta el día de hoy las preocupaciones básicas son: la seguridad del bebé y la de la madre. Otra preocupación es la creciente sensibilidad a las necesidades emocionales de los miembros de la familia o de la madre que dará a luz; lo que ha dado como resultado el esfuerzo de los profesionales para atraer al padre y algunas veces a otros miembros de la familia a la experiencia del nacimiento.

La mayoría de las sociedades han hecho evolucionar técnicas para acelerar el parto, facilitar el trabajo de la madre y disminuir su incomodidad. Por lo cual, un parto con drogas o uno para el cual se administra anestesia se usa normalmente en culturas occidentales. Independiente de ello en los últimos años hay médicos y madres que comparten la idea de retomar el momento del parto adoptando técnicas naturales, para lo cual las madres se insertan en programas de preparación para disminuir riesgos y lograr que el parto natural sea una experiencia gratificante para la madre y su bebé.

Parto por cesárea.

Es un procedimiento médico en el cual el bebé se extrae quirúrgicamente del útero. Más de uno de cada cinco bebés nacen de esta forma en Estados Unidos aunque las cifras han aumentado significativamente.

Una razón frecuente para recurrir al nacimiento por cesárea es que la madre haya tenido partos previos por cesárea; solamente el 8% de las mujeres que han tenido parto por cesárea tienen posteriormente partos vaginales.

En base a los estudios con animales y humanos, los investigadores han encontrado que la lucha del parto puede tener un propósito útil: presta ayuda a la transición a la vida fuera del útero. El impacto de nacer en apariencia estimula la producción de cantidades gigantescas de adrenalina y de noradrenalina; estas hormonas (las mismas que preparan a un animal o a un ser humano para la lucha o huída en caso de peligro) pueden ayudar al feto a sobrevivir la peligrosa jornada: el difícil paso del grato ambiente uterino a la vida exterior. Las glándulas fetales producen la hormona catecolamina a través de la mayor parte de la gestación, durante el parto su concentración aumenta. Esta alza en la hormona parece preparar al recién nacido para la vida fuera del vientre. Despeja los pulmones para la respiración, moviliza los nutrientes para la alimentación de las células y envía sangre al corazón y el cerebro. El incrementar la agudeza mental del recién nacido, puede inclusive, facilitar el vínculo inmediato entre la madre y el niño.

Los descubrimientos escritos apoyan la creciente preocupación sobre el excesivo uso de la cesárea, ya que muchos nacen mediante cesárea electiva, antes del comienzo del trabajo de parto, por lo cual pierden la producción de las hormonas mencionadas que surgen en un parto normal y que parecen ser producidas por las contracciones del útero. Los niños que nacen por cesárea de emergencia después que el trabajo de parto ha empezado, presentan niveles de catecolamina similares a la de los infantes que nacen por vía vaginal.

Instinto maternal

En relación al tema, no parece osado (considerando la literatura y estudios) aseverar que el denominado “instinto maternal” no existe. La mayoría de los sentimientos maternales de una mujer surgen debido a las respuestas positivas que recibe de parte de su bebé. También influye la disposición de la madre desde el momento de la gestación.

Bibliografía sugerida:
Mussen, Paul; Corner, John; Kagan, Jerome. Desarrollo de la Personalidad en el Niño. 3 edición, México. Editorial Trillas, 2001.
Berk, L Desarrollo del niño y del adolescente, Ed. Pearson, España, 2004.

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