Concepción Cognitiva y Principios del Aprendizaje (apunte)

Comparto con ustedes un apunte que aborda el aprendizaje desde un punto de vista cognitivo y principios que posee el aprendizaje.

En las últimas décadas se han producido importantes avances en la investigación y conceptualización del proceso de aprender y, derivado de ello, el enfoque de la psicología cognitiva se ha privilegiado paulatinamente, como guía orientadora de las prácticas escolares y de las decisiones que toman los docentes al planificar, conducir y evaluar el proceso de aprender.
El enfoque tradicional del proceso de aprender se ha basado en la concepción conductista, interesada en el estudio de los cambios en los comportamientos manifiestos u observables de las personas, como opuesto a los cambios

en sus estados mentales. En el contexto del conductismo, el aprendizaje es visto como un cambio relativamente permanente en el comportamiento de los individuos, cambio que se debe no al proceso de crecimiento, sino al refuerzo selectivo (experiencia y práctica) de respuestas dadas por el individuo, a eventos o estímulos que ocurren o se producen en el medio que él se desempeña.
Desde el punto de vista del aprendizaje, el conductismo da especial relevancia a las condiciones ambientales en que está inmerso quien aprende, a los estímulos que se le ofrecen o a sus comportamientos manifiestos u observables.

La percepción cognitiva (dentro de la cual se ubica el constructivismo) presta especial atención a la manera cómo el aprendiz procesa los estímulos que recibe, es decir, cómo percibe, cómo interpreta, cómo registra o guarda información y cómo la recupera. Esta diferencia sutil tiene profundas implicancias en distintos aspectos de la teoría del conocimiento y en las prácticas escolares.

Por ejemplo:
La manera cómo se concibe y se adquiere el conocimiento, los tipos de conocimientos que identifica, las habilidades y actividades que enfatiza, los roles que propone para alumnos y profesores, la manera de establecer las metas, son todos factores que se articulan de un modo diferente en el enfoque cognitivo, en relación al enfoque conductista.

La concepción cognitiva se apoya en la idea que no existe un criterio absoluto de verdad. Aprender no significa necesariamente ir acumulando conocimientos o establecer una colección creciente de “pequeñas verdades” discretas, en una progresión lineal. Sostiene que todo conocimiento se basa, en último término, en supuestos transitorios, los que por principio están abiertos a refutación.

Mientras que en la concepción del proceso de aprender que postula el conductismo, es clave la recepción de conocimientos por parte de los alumnos, en la teoría cognitiva resulta clave la construcción del conocimiento por parte de quien aprende. Por lo tanto, la actividad constructiva del estudiante es el elemento mediador entre la influencia que ejerce el educador y los resultados en aprendizajes que logran los alumnos. Los esfuerzos que realice el profesor no tendrán una influencia tan decisiva en los resultados que alcancen los estudiantes, a menos que logre que ellos realicen actividades de aprendizajes que realmente sean constructivas,

PRINCIPIOS DEL APRENDIZAJE: ENFOQUE COGNITIVO.

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE Nº 1: El aprendiz construye sus conocimientos:

El aprendiz no es un receptor pasivo de información y contenidos sino que, por el contrario, él tiene que construir sus conocimientos, sobre la base de lo ya aprendido, de lo que conoce y de las nuevas experiencias que va viviendo.
Aprender un contenido, dentro del contexto de la teoría cognitiva, significa atribuirle significados, construir representaciones o modelos mentales del mismo, modelos que muchas veces pueden ser parciales o equivocados. Por lo tanto, la actividad mental del estudiante se refiere fundamentalmente, al hecho de construir significados, representaciones o modelos mentales, a partir de las experiencias escolares, de los contenidos a aprender y de las propias experiencias de vida.
La construcción del conocimiento en la escuela supone un verdadero proceso de elaboración, en el sentido que el estudiante selecciona los estímulos que el llegan por diferentes canales, los organiza, establece relaciones entre ellos, verifica coherencias y les asigna significados. Logrado lo anterior, el aprendiz enfrenta el desafío de aplicar los conocimientos ya elaborados a situaciones nuevas que se le presentan, o bien aplicarlos en experiencias de aprendizajes que se le propongan.

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE Nº 2: Relevancia de los conocimientos previos.

El conocimiento previo y pertinente, que ya posee quien aprende, es un elemento fundamental y ocupa un lugar privilegiado en el proceso de aprender.
En cuanto a los conocimientos previos, se sabe que a veces el alumno o alumna comienzan el proceso de aprender, acerca de la materia que están estudiando, con concepciones equivocadas. Para que un estudiante modifique sus concepciones equivocadas requiere vivir varias y diversas experiencias que le muestren, por una parte, que esa concepción o procedimiento le conduce a error y, por, que existen otros procedimientos o concepciones que llevan a soluciones correctas.
Los errores no siempre son producto del descuido con que puede actuar un alumno o una alumna ni son el resultado de un razonamiento defectuoso; más bien, ellos representan lo que el estudiante razonablemente considera una forma apropiada de abordar el problema en que está trabajando, dadas las estructuras cognitivas que el ha desarrollado. El análisis de estos errores, por parte del docente, puede proveerle de pistas o ideas de gran utilidad para decidir los tipos de actividades de aprendizaje y de evaluación que tendrán mayor posibilidad de ser exitosos.

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE Nº 3: Esquemas mentales.

Los conocimientos previos son autoorganizados en esquemas mentales o estructuras cognitivas internas.

Los esquemas mentales son “como redes de información que especifican las relaciones entre diversos hechos y acciones” o bien “representación que, en un momento determinado de su historia, posee una persona, sobre una parcela de la realidad o del conocimiento”.
Según este principio, el o la aprendiz posee una variedad de esquemas mentales que a su vez incluyen diversos tipos de conocimientos (hechos, conceptos, procedimientos, normas explicaciones, actitudes, etc.)

Estos esquemas o estructuras cognitivas, construidos por quien aprende, a partir de sus propias experiencias, pueden ser válidos, incompletos o equivocados, lo que ocurre tanto con los aprendizajes de conceptos como con las actitudes y con los aprendizajes de procedimientos.
Los esquemas de conocimiento permiten almacenar la información recibida y facilitan su retención, pero también pueden modificar dicha información para acomodarla a su propia estructura.

Los conocimientos anteriores actúan como lentes a través de los cuales se ve y se interpreta la nueva información. El recuerdo también está claramente influido por los esquemas de conocimiento que ha elaborado la persona.
Estos esquemas no están conformados de material experiencial, sino simbólico, es decir, no son copia de la realidad, sino una construcción en la que han intervenido otros conceptos o esquemas mentales que ya poseía el o la aprendiz, almacenados en su mente.
Los esquemas se caracterizan por:
• Su amplitud, cantidad de conocimientos que contienen.
• Nivel de organización, relaciones entre los conocimientos que se integran en el esquema.
• Grado de coherencia entre dichos conocimientos.

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE Nº 4: Concepto de Aprendizaje.

Un aprendizaje tiene lugar cuando la persona:
A.- Incorpora un conocimiento a una estructura cognitiva ya existente, ampliándola.
B.- Reestructura uno o más esquemas cognitivos o modifica las relaciones entre los elementos que lo integran.

C.- relaciona dos o más estructuras cognitivas que consideraba independiente.

D.- Crea una nueva estructura de conocimiento.

E.- Afina, perfecciona o evoluciona una de sus estructuras cognitivas.

El aprendizaje no es necesariamente una progresión lineal de conocimientos parciales, ni menos de habilidades independientes.
Más que partir identificando carencias, se recomienda comenzar la enseñanza apoyándose en los repertorios de los estudiantes, en lo que ya han aprendido, en lo que ya conocen, en las estructuras cognitivas que han creado y actuar en contextos escolares que les sean significativos.

Los alumnos y alumnas aprenden con mayor efectividad si ya conocen algo acerca del área de contenidos que abordarán y si los conceptos de esa área significan algo para él. Cuando los profesores vinculan la información nueva a los conocimientos que los estudiantes ya han estructurado, activan su interés y curiosidad e infunden sentido y propósito al proceso de enseñar.
Existen tres aprendizajes relevantes para los estudiantes que son:
• Saber cuando utilizar el nuevo conocimiento.
• Cómo adaptarlo a situaciones nuevas.
• Cómo manejarlos en función de los propios aprendizajes futuros.

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE Nº 5: Desequilibrio cognitivo.

El proceso de aprender supone una movilización cognitiva, desencadenada por una motivación, por un interés o una necesidad. Este proceso se inicia con un quiebre del equilibrio cognitivo inicial, provocando un desequilibrio, que obliga al aprendiz a llevar a cabo determinadas actuaciones con el fin de conseguir un nuevo estado de equilibrio.

Tanto en la toma de conciencia del desequilibrio como en las acciones que se desencadenan tras ella, intervienen aspectos cognitivos y emocionales. Si todo sale bien, tras el proceso, el individuo habrá aprendido. El aprendizaje y el éxito con que se resuelven las tareas o problemas desempeñan un papel definitivo en la construcción del auto concepto y de la autoestima del aprendiz.
La motivación, el esfuerzo y la autoestima afectan al proceso de aprender a al desempeño del aprendiz. Hay una influencia recíproca entre la imagen que el alumno se forma de sí mismo, su disposición a nuevos aprendizajes, su interés y motivación por esa área del conocimiento; y el proceso de aprender y sus resultados.
El interés se promueve, en el aprendiz, si él sabe lo que se pretende y si, además, siente que con ello se satisface alguna de sus necesidades básicas (de pertenencia, de ser acogido, de afecto, de realización, de estar informado, de profundizar conocimientos, etc.

Los alumnos y alumnas tenderán a la autonomía –no a la dependencia – y a implicarse en aprendizajes en la medida que puedan tomar decisiones razonadas sobre la planificación de su trabajo, en la medida que se responsabilicen de el, que conozcan los criterios a través de los cuales se va a evaluar sus realizaciones y las puedan ir regulando.

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE Nº 6: El aprendizaje como proceso y producto.

El aprendizaje, entendido como construcción del conocimiento y no como copia de la realidad, supone comprender su dimensión como producto y su dimensión como proceso, es decir, el camino seguido por quien aprende al elaborar personalmente sus conocimientos.

Cuando el alumno aprende, no sólo cambia la cantidad de información que el tiene de un tema, sino que modifica también sus competencias, es decir, lo que es capaz de hacer, de pensar y de comprender, cambia además la calidad del conocimiento que posee y las posibilidades personales de seguir aprendiendo. Desde esta perspectiva, resulta obvia la importancia de enseñar al alumno y alumna a aprender a aprender y la de ayudarle a comprender que, cuando aprende, debe tener en cuanta no sólo el contenido objeto del aprendizaje, sino también cómo el se organiza y actúa para aprender.
La enseñanza de procesos está siendo cada vez más destacada y necesaria. Ejemplos:
• Buscar, manejar y usar información.
• Manejar los propios procesos de pensar, observar, interpretar, inferir, argumentar…
• Tomar decisiones y resolver problemas.
• Relacionarse con los demás, comunicarse.
• Explicar e implicarse en temas de interés.
• Dominar el movimiento y cuidar la salud.
• Autorregulación y regulación social.
• Usar instrumentos y medios tecnológicos. etc.

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE Nº 7: Aprendizaje significativo.

Con el concepto de aprendizaje significativo se hace referencia a la posibilidad de establecer vínculos sustantivos y no arbitrarios entre lo que hay que aprender y lo que ya se conoce, es decir, lo que ya se encuentra en la estructura cognitiva de la persona que aprende..
Aprender significativamente quiere decir, por una parte, establecer relaciones sustantivas, no arbitrarias, entre el nuevo material de aprendizaje y los conocimientos previos y por otra parte, integrar nuevos conocimientos a las propias estructuras cognitivas. Si esto ocurre entonces el alumno y alumna pueden atribuir significados y construir representaciones o modelos mentales de los mismos. Esto quiere decir que la información es incorporada a una amplia red de significados que, a su vez, se ve modificada por la inclusión de nuevos materiales.
El proceso de aprender significativamente culmina con la atribución de significado al material objeto de aprendizaje. Por lo tanto, el aprendizaje, en especial el significativo, es una actividad mental intensa y personal, que es reflexiva, constructiva y autorregulada. El alumno está activo de muchas maneras, seleccionando información, organizándola coherentemente, integrando conocimientos que posee, observando con atención, preguntando, etc.

Algunas condiciones para que ocurran aprendizajes significativos son:

a) El material a ser aprendido sea potencialmente significativo, es decir, coherente, claro y organizado – no arbitrario ni confuso- y que posea una estructura interna que el alumno perciba lógica y coherente.

b) La presentación que se realice del material a ser aprendido ponga de relieve su coherencias, estructura y significatividad lógica y facilite su vinculación con esquemas de conocimientos previos, ya existentes en las personas que aprenden.

c) El alumno disponga del bagaje indispensable de conocimientos previos, de modo que pueda atribuir significados.

d) Exista o se genere una actitud favorable a la realización de actividades cognitivas complejas, a la selección de esquemas de conocimientos previos que sean pertinentes, a aplicar esos esquemas a nuevas situaciones, a revisar y modificar esos esquemas, a proceder a su reestructuración, a establecer nuevas relaciones, a evaluar su adecuación, etc., para todo lo cual el alumno tiene que estar suficientemente motivado.

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE Nº 8: La interacción social facilita el aprender.

El aprendizaje se facilita con la interacción social y la comunicación con otras personas, en ambientes educativos flexibles, diversos y adaptables.

Un factor muy importante en el proceso de aprender es el contexto social en que se produce. Este contexto social tiene el poder de perfilar las disposiciones al trabajo y las habilidades cognitivas de orden superior.
El trabajo en colaboración facilita de muchas maneras los aprendizajes: modela estrategias de pensamiento efectivas, establece peldaños de actuaciones complicadas, provee retroinformación mutua y constructiva, valora los elementos del pensamiento crítico, entre otros.
Cooperación es trabajar juntos para alcanzar una meta, los miembros del equipo de trabajo buscan resultados que sean beneficiosos para ellos mismos y para todos los miembros del grupo. Aprendizaje cooperativo es el uso que se hace de pequeños equipos de alumnos y/o alumnas, de modo que trabajen juntos para maximizar los aprendizajes de cada uno y de los otros.

En el esfuerzo cooperativo hay una positiva interdependencia entre el logro de las metas u objetivos de cada uno de los miembros del equipo y que produce que los integrantes:
• Luchen por los beneficios mutuos, de modo que cada miembro gane con los esfuerzos de los otros. ¡Mi éxito es tuyo y el tuyo es mío!.
• Reconozcan que todos los miembros del equipo comparten un destino común. ¡Todos nos hundimos o nadamos juntos!
• Sepan que la actuación de uno está causada por uno mismo y por los compañeros de equipo. ¡No podemos hacerlo sin ti!.
• Se sienten orgullosos y celebran juntos cuando el equipo es reconocido por sus logros.

Los esfuerzos cooperativos generan:
• Rendimientos más altos y mayor productividad.
• Relaciones de mayor preocupación, mayor apoyo y compromiso.
• Mayor salud sicológica, capacidad social y autoestima.

Las componentes esenciales de la colaboración son:

a)Una interdependencia positiva, es decir, cuando los miembros del equipo perciben que ellos están vinculados entre sí de tal forma que no se puede tener éxito a menos que cada uno de ellos lo tenga.

b)Una interacción que promociona el éxito de cada uno de los restantes miembros, cara a cara, compartiendo recursos y ayudas, apoyándose mutuamente, alentándose y aplaudiendo cada uno de los otros esfuerzos para lograr la meta.

c) responsabilidad individual y grupal; grupal en el sentido que el equipo es el responsable de logra sus metas y cada miembro responsable de contribuir a compartir el trabajo del equipo; responsabilidad individual, en el sentido que se evalúa la actuación de cada integrante y los resultados son retroinformados al mismo integrante y al equipo, con el fin de determinar quién necesita mayor asistencia , apoyo y aliento en proceso de aprender.

d) habilidades interpersonales y de pequeños grupos, las que deben ser enseñadas gradualmente.

El trabajo en equipo y el aprendizaje cooperativo presentan ventajas para el desarrollo de evaluaciones en el aula, ya que:

a) ofrecen fuentes adicionales de información, establecen nuevas audiencias para comunicar los resultados y ofrecen la oportunidad para que los alumnos y las alumnas aprendan de la evaluaciones.

b) permiten usar estrategias adicionales de evaluación, de análisis e interpretación de los resultados y de comunicación de los hallazgos.

c) Ofrecen la posibilidad de trabajar en función de diversos resultados: pensamiento crítico, comunicar conocimientos, autoestima y auto eficacia, compromiso con la producción de un trabajo de calidad, etc. y desarrollar un proceso de mejoramiento continuo, que llega a ser parte del quehacer en el aula.

d) Se crean situaciones en la que los alumnos comprenden mejor el proceso de evaluar, la conveniencia de autoevaluarse, la relevancia de la coevaluación y la importancia de la retroinformación.

e) Oportunidad de evaluar el trabajo individual y grupal para hacer congruentes los procesos de evaluación con los métodos de la enseñanza.
f) Menos posibilidades que los sesgos del profesor afecten el proceso de evaluación

PRINCIPIO DE APRENDIZAJE Nº 9: Metas y estándares.

Las personas aprenden mejor cuando conocen las metas que se pretenden alcanzar, cuando observan modelos que les sirven de guías y cuando conocen cómo se comparará su desempeño con los niveles de actuación establecidos.

Un aprendizaje importante de lograr en la escuela es que el aprender es algo agradable y gratificante. El paso por la escuela debería ser recordado como una época grata, fructífera, creativa, de muchas amistades y realizaciones, poblada de recuerdos satisfactorios, en la que se lograron aprendizajes importantes, aprendizajes que han sido una ayuda fundamental en el cuidado de la propia salud, en el proceso de inserción social, en el proceso de continuar aprendiendo y en el desempeño de los quehaceres propios de los años escolares y posteriores a la escuela.
No hay duda que los esfuerzos por aprender se pueden orientar mejor y ser más efectivos cuando se ha precisado lo que se espera lograr al final de ciertos periodos de trabajo y se comparte; también se facilita cuando se ha tenido la oportunidad de observar comportamientos o realizaciones que satisfacen las exigencias establecidas. Con esos referentes, quien aprende puede avanzar por su cuenta, puede revisar estrategias de trabajo y puede detectar cuándo ha alcanzado los niveles deseables.

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