Comunicación Oral

Las alteraciones de la comunicación oral tienen un variado origen, presentan distintas características, diferente magnitud y grado de severidad y afectan el desarrollo del individuo en distintos aspectos.
La categorización de los trastornos que afectan este proceso permite definirlos en los distintos planos antes mencionados y determinar, según éstos, su incidencia en el niño para los efectos de una evaluación integral y de los enfoques que se deben considerar en la intervención educativa.

Tipos de alteraciones de la comunicación oral:

Se distinguen tres tipos de trastornos: a) Trastornos de la voz b) Trastornos del habla y c) Trastornos del lenguaje.

a) Trastornos de la voz:

Son alteraciones del proceso de fonación que afectan la sonoridad de la expresión oral. Según el grado de severidad se diferencian en: disfonías (dificultad para emitir voz) y afonías (incapacidad para producir voz).

Se distinguen afonías o disfonías de causa orgánica, funcional y mixta.

Las de causa orgánica se refieren a trastornos de la voz debido a lesiones o malformaciones de los órganos encargados de su producción. Algunas de las afonías o disfonías de causa orgánica se originan por lesiones o malformaciones que afectan a los órganos fonadores (sistema de fuelle fonatorio, de vibración o de resonancia) y otras debido a lesiones o malformaciones que afectan a otros sistemas que se relacionan con el proceso de fonación: Sistema nervioso central, sistema periférico centrífugo, sistema periférico centrípeto (disfonías audiógenas) y sistema endocrino, entre otras.

Las de causa funcional dicen relación con el mal funcionamiento de los mecanismos encargados de la fonación, pero sin que se pueda establecer lesiones o malformaciones de los órganos fonadores que participan.

Las de causa mixta se producen por la combinación de los dos tipos de causas anteriores. Generalmente aparece primero el factor funcional y en un segundo momento el factor orgánico.

b) Trastornos del habla:

Son alteraciones que afectan el proceso de fonoarticulación, es decir, de la producción del habla, e inciden principalmente en el plano fonológico de la comunicación.

Se consideran tres tipos de trastornos: Dislalias, disartrias y disfemias.

Las dislalias se definen como trastornos simples del habla, por cuanto afectan específicamente el mecanismo de la articulación de los fonemas.
Se diferencian dislalias de causa orgánica, funcional, audiógena y evolutiva.

Las dislalias orgánicas son causadas por lesiones o malformaciones de los órganos de la articulación, también denominados efectores periféricos del habla.

Las dislalias funcionales son determinadas por incoordinación de los movimientos de los órganos articulatorios, sin lesión o malformación de ellos.

Las dislalias audiógenas son trastornos articulatorios causados por deficiencias auditivas. Se explican principalmente por la dificultad que tienen las personas con impedimento auditivo para discriminar los sonidos del habla de otros hablantes. Así, al audibilizarlos de manera insuficiente o distorsionada los articulan con alteraciones en su propia expresión oral.

Las dislalias evolutivas no constituyen realmente una patología sino, mas bien, corresponden a una etapa normal del desarrollo del habla infantil.

A diferencia de las dislalias, las disartrias son trastornos complejos del habla de origen neurológico que pueden afectar además de la articulación, la fonación, la respiración fonatoria e incluso la deglución de los alimentos en los casos mas severos.

Las disfemias corresponden a trastornos funcionales del habla que afectan la fluidez o fluencia verbal, es decir, pueden alterar la precisión articulatoria, continuidad de emisión de los grupos fónicos, acentuación, ritmo, velocidad y entonación.

Entre las disfemias se distinguen la espasmofemia o tartamudez y el tartajeo infantil.

La espasmofemia es un trastorno en que se observan disfunciones psicomotrices de tipo espasmódico que afectan el habla y factores psicógenos que afectan la conducta.

El tartajeo infantil, en cambio, es un trastorno de menor severidad, en el cual se encuentra afectada la continuidad de la emisión, la precisión articulatoria y el ritmo del habla, pero sin la presencia de componentes espasmódicos, ni psicógenos.
El tartajeo infantil se encuentra frecuentemente asociado a retardos del lenguaje.

c) Trastornos del Lenguaje:

Estos trastornos se caracterizan fundamentalmente por la alteración del proceso de simbolización, es decir, de la habilidad de elaborar pensamiento a partir de símbolos verbales. En el caso de los trastornos del habla y de la voz dicha alteración no existe o es secundaria o mínima.

Por otra parte, en los trastornos de la voz y el habla está afectada solamente la habilidad expresiva de la comunicación oral. En los trastornos del lenguaje pueden estar alteradas, además de la expresión, las cuatro habilidades básicas de ella.

Dentro de los trastornos del lenguaje se consideran tanto los retardos del lenguaje como los trastornos que lo afectan por causa auditiva, neurológica y psíquica.

Los retardos del lenguaje se caracterizan como el desfase entre la edad cronológica del niño y la competencia lingüística esperada para esa edad.

En los trastornos del lenguaje de causa auditiva se distingue entre aquellos originados por alteraciones de la audición periférica (hipoacusias o sorderas) o de la audición central (disfunciones del procesamiento auditivo central).
En los casos de hipoacusia o sordera los niños no escuchan o escuchan insuficientemente el habla y el lenguaje de otros. En cambio, en los casos de disfunciones del procesamiento auditivo central los niños escuchan bien el habla y el lenguaje de otros, pero presentan dificultades en el procesamiento y la comprensión de la información linguística que reciben.

Los trastornos del lenguaje de causa neurológica se refieren a patologías originadas en lesiones, malformaciones o disfunciones que afectan el Sistema Nervioso Central, especialmente a nivel cerebral. Según la magnitud y severidad del compromiso neurológico pueden afectarse distintos planos linguísticos y habilidades de la comunicación oral.

Finalmente las alteraciones del lenguaje de causa psíquica dicen relación con patologías en que no está afectado específicamente el instrumento de comunicación, sino que las funciones psíquicas superiores del individuo. A manera de ejemplo se pueden señalar como factores causales: limitaciones del potencial intelectual, perturbaciones emocionales y trastornos de la personalidad. En estos casos, las alteraciones del lenguaje se relacionan preferentemente con el plano de las significaciones lógicas de la comunicación (semántico) y son consecuencia de las perturbaciones del psiquismo global del sujeto.

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