Claves para Insertar a Estudiantes Hipoacúsicos en Escuelas Regulares

Debemos tomar en cuanta que en un establecimiento regular se debe crear un proyecto de integración, dicho proyecto debe tener presente diversos tipos de discapacidades que pueden presentar los alumnos que quieran ingresar al establecimiento. Se debe crear un equipo multiprofesional especializado para un alumno con discapacidad auditiva, tales como medico especialista, fonoaudiòlogo, profesoras especialistas en trastornos de la audición y lenguaje y psicólogo.
Es necesario tomar las medidas pertinentes en cuanto al profesorado, es decir, prepararlos para que sean capaces de interactuar e intervenir con alumnos con dicha discapacidad, entregándoles herramientas de ayuda para su quehacer pedagógico, y así obtener la comodidad del alumno integrado, de su familia, de sus compañeros de clase y de la misma profesora. Es común observar una reticencia de parte del los profesores, debido a que piensan que su trabajo se hará mas pesado y tendrán preocupaciones que no le corresponden, por eso es que es importante guiarlos y apoyarlos continuamente para que se den cuanta de que la integración de un menor con una discapacidad es posible.

Entre las acciones que se pueden implementar para lograr la intervención del alumno en cuanto al profesor dentro de la sala de clases seria:
– Interiorizarse de la situación de su alumno, por cual oído se sabe que escucha mejor, situarlo en una mejor posición en su clase.
– Hablarle siempre de frente, si habló hacia la pizarra en un momento, volver a repetirlo.
– Utilizar dibujos, fotos, diagramas para exponer su clase.
– Si hará una clase con casete o CD de audio, darle por escrito el texto de la cinta, para que él pueda saber de que se trata y no quede marginado
– Recuerde esencialmente que es un muchacho como todos, y que su única diferencia es que no escucha o no escucha bien, con virtudes y defectos como todos.
Siempre poder proporcionarle lecturas, escribirle, conversar, discutir, si se ausenta, envíe postales, cartas.
Es una retroalimentación que le permitirá avanzar y estar permanentemente integrado y quizás lo más vital mantener e incrementar lo que ya tenía o conocía.
Por lo tanto nos damos cuenta de que la integración es posible si actuamos en conjunto y de una manera activa, sin prejuicios, con creatividad y considerando todos los agentes que rodean al niño con discapacidad auditiva, sin dejar de lado a su familia, creando un entorno facilitador de aprendizajes de acuerdo a su estilo.

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