Causas de la Sordera (discapacidad)

Los principales trastornos de la audición son los de tipo conductivos y sensorioneurales. Las pérdidas auditivas conductivas son aquellas que se originan en anormalidades o complicaciones del oído externo o del oído medio. Entre los casos más típicos se encuentran la acumulación de cera en el canal auditivo, la cual puede ocasionar una pérdida conductiva de la audición, al igual que las enfermedades que dejan fluidos o residuos. Otra causa es la que padecen algunos niños que nacen con el canal auditivo incompleto o mal formado. También pueden aparecer pérdidas auditivas cuando la membrana del tímpano o los osículos no se mueven adecuadamente. Como su nombre lo indica, los trastornos conductivos se relacionan con problemas de la conducción o transmisión de las vibraciones sonoras al oído interno. Debido a que el resto del sistema auditivo suele permanecer intacto y sin complejidades este tipo de trastornos se puede corregir por medio de tratamientos médicos o quirúrgicos, además se ha observado que las personas que los

sufren pueden beneficiarse utilizando aparatos auditivos.
Las pérdidas auditivas sensorioneurales son los daños de las fibras nerviosas y demás mecanismos del oído interno. La cóclea convierte las características físicas del sonido en información nerviosa que el cerebro puede procesar e interpretar, y sus trastornos pueden hacer que el sonido llegue al cerebro de manera distorsionada o que no llegue en absoluto. La amplificación puede ayudar o no a las personas con trastornos sensorioneurales de la audición. Lamentablemente la mayoría de estos trastornos no se pueden corregir por medio de la cirugía o la medicación. La combinación de trastornos conductivos y sensorioneurales se denomina pérdida auditiva mixta.
Existen cuatro causas principales de sordera o de pérdida grave de la audición en los niños que requieren de atención especial:

– La rubéola materna: se ha demostrado que la rubéola provoca sordera, trastornos visuales, enfermedades cardíacas y una amplia variedad de anomalías en el feto cuando se presenta en las embarazadas, especialmente cuando padecen la enfermedad durante el primer trimestre de la gestación.

– La herencia: con excepción de las epidemias de rubéola, la principal causa del la sordera son los factores genéticos. Existen pruebas concluyentes de que hay familias que sufren trastornos hereditarios de la audición y también puede heredarse una tendencia a padecer ciertos tipos de pérdidas auditivas adquiridas. Aunque el 90% de los niños que nacen con sordera son hijos de padres oyentes, alrededor del 30% de la población de niños en edad escolar que padece sordera nacen de padres con trastornos auditivos.

– El nacimiento prematuro y las complicaciones del embarazo: estos factores parecen incrementar el riesgo de sordera y de otras discapacidades. Es difícil evaluar con exactitud los efectos del nacimiento prematuro en los trastornos de la audición, pero se ha establecido que el parto prematuro y el bajo peso al nacer son más comunes entre niños con sordera que en la población general.

– La meningitis: la principal causa de trastornos adquiridos de la audición es la meningitis, una infección producida por bacterial o virus que, entre otras cosas, puede destruir el aparato acústico del oído interno y también provocar problemas del equilibrio. Brown (1986) informa que los niños cuya sordera se origina en la meningitis padecen pérdidas auditivas profundas, pero que no suelen tener otras discapacidades.

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