Atención y Concentración en la Matemática

Un aspecto importante en la operatividad matemátic a, es la exigencia de poseer

estrategias que faciliten la acumulación momentánea de recursos atencionales dedicados exclusivamente a la tarea matemática que se ejecuta . Hasta las tareas matemáticas más simples (como por ejemplo: intentar seguir leyendo y realizar mentalmente la operación 27+15) exigen suspender temporalmente otras tareas que se están realizando para de esa manera ahorrar “recursos atencionales” que puedan dedicarse a la resolución de la tarea en cuestión. Es obvio, que una manera importante de “ahorrar” este tipo de recursos es mediante la automatización de todos los procesos posibles en cada caso (Riviere, 1990: 162)..
De este modo, los recursos atencionales que se “ahorran” al centrar la atención en la tarea matemática, van a posibilitar los procesos de recuperación y almacenamiento de información en la Memoria de Trabajo y en la Memoria a Largo Plazo.
La realización de tareas matemáticas exige una distribución adecuada de los recursos de procesamiento mental y memoria, así como el empleo de estrategias ordenadas y jerarquizadas, que implican un encaje progresivo de unos procedimientos en otros (Riviere, 1990:170), por ejemplo la acción de sumar, implica necesariamente la de contar.
En este contexto, en la práctica, es bastante prob able que una parte de los alumnos o alumnas que presentan dificultades en las matemátic as posean estrategias inadecuadas en el “ahorro” de esfuerzos cognitivos y su posterior redistribución para la realización de los diferentes subprocesos que componen cada tarea matemática.
Así, es posible ver que este concepto de atención se refiere a la capacidad de focalizar la percepción en uno o varios estímulos determinados, aspecto que también es vital para el aprendizaje e inclusive parece ser no sólo esencial para el aprendizaje, sino para la vida, ya que permite al ser humano estar alerta y dar inicio al proceso de la cognición. Es evidente que la atención voluntaria parece estar en la base de cualquier aprendizaje formal y, por cierto, en el de la matemática.
Unido a la atención, otro concepto que obtiene notabilidad, es el de
Concentración, concepto que hace referencia a la capacidad de mantener la atención en un estímulo. En este sentido, Careaga 1993 señala: “parece claro que una conducta desatenta e impulsiva en el abordaje de un procedimiento matemático cualquiera, definirá las posibilidades de éxito o de fracaso”.
En base a lo anterior, cabe señalar que los principales criterios diagnósticos que se podrían encontrar como indicadores de alteraciones de la Atención/Concentración, serían los siguientes:

a) Impulsividad en el abordaje de la operatoria.

b) Pérdida de la secuencia en procedimientos aritméticos.

c) Bajo rendimiento en la comprensión de enunciados matemáticos verbales (Resolución de Problemas).

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