Artículo sobre Preparación Vocacional en el Aula (para personas con Discapacidad)

La preparación vocacional de los estudiantes con discapacidad mental en países donde la integración social y laboral de estas personas ha alcanzados niveles mas altos de desarrollo tiende a desenfatizar la enseñanza en la sala de clase a favor de utilizar las empresas de la comunidad local como centro de aprendizaje.
Las bondades de utilizar este enfoque se traducen en el aprendizaje a través de la práctica, no solo los aspectos técnicos del oficio, sino que además incide en el aprendizaje de otros aspectos fundamentales de la preparación vocacional, como: las demandas productivas, estándares de calidad, las características de la estructura de supervisión de una empresa, las demandas de seguridad personal propias del oficio y conductas relevantes al tipo de empresa en que se lleva a cabo el proceso.-

Sin embargo esto no significa abandonar la preparación vocacional en la sala de clases, que juega un rol importantísimo en el éxito de la experiencia educativa fuera de la escuela.

La simulación de ambientes de trabajo a través de talleres al interior de la escuela, aunque no son un sustituto del real, es de gran utilidad para proveer un breve entrenamiento inicial,
Diseñar y probar adaptaciones técnicas, practicar el aprendizaje de tareas particularmente difíciles y propiciar conductas socio laboral adecuadas.

Algunas limitaciones asociadas al uso de estrategias son que la preparación vocacional en el aula tiene relación con las habilidades que tienen maestros y profesores, no de acuerdo a los intereses y habilidades de los alumnos.

Otras limitaciones tienen que ver con las restricciones presupuestarias de las escuelas que habilitan talleres con maquinarias ya obsoletas que a menudo carece de sistemas de seguridad y que no representan al tipo de equipo en uso en las industrias.

NUEVE PRÁCTICAS DE PREPARACIÓN VOCACIONAL

Hay nueve estrategias ampliamente reconocidas como componentes básicos de programas de preparación vocacional ( Wilcox, McDonell, Bellamy y Rose, 1.988) Estas son:

1.- IDENTIFICAR Y ENTRENAR TRABAJOS Y FUNCIONES QUE REFLEJEN LAS NECESIDADES DEL MERCADO LOCA
Tradicionalmente los programas de preparación vocacional de los estudiantes con discapacidad se han basado en currículos de instrucción pre vocacional, este enfoque asume que todos los estudiantes deben manejar un conjunto de destrezas básicas, por ejemplo: identificación de colores, discriminación de tamaños, seguir instrucciones etc., que son pre requisitos para aprender destrezas de un trabajo productivo propiamente tal. Asume también que hay un conjunto estándar de destrezas que todos los estudiantes debieran tener.
Investigaciones recientes han demostrado que el medio más efectivo para preparar a los estudiantes es de entrenar y ejecutar esas tareas y funciones específicas dentro de las mismas empresas. Este enfoque reconoce que un estudiante puede aprender a barrer, limpiar una mesa, fotocopiar papeles, sin necesidad de conocer o diferenciar colores, ni saber contar hasta 10. Este enfoque reconoce además está basado en la realidad de que diferentes sectores del empresariado ofrecen un abanico distinto del empleo a futuro, y, que los alumnos deben ser entrenados para ejecutar funciones y destrezas que reflejen trabajos en empresas e industrias propias de sus comunidades.
Este enfoque obvia la utilidad de unos currículos estándar de destrezas y requiere que los profesores de programas de preparación vocacional se interioricen tanto de las empresas como del mercado de trabajo de sus localidades.

Un elemento importante de evaluar en el proceso de identificación de funciones y trabajos a entrenarse es si el estudiante posee la habilidad de aprender ese tipo de tarea y la factibilidad de colocar a ese estudiante en un trabajo que envuelva la ejecución de esas destrezas. Ejemplo: estudiantes preparados para atención en centros de comidas, cafeterías etc.
Para estudiantes que presentan, además, discapacidades físicas, las barreras del empleo son mayores: por un lado las demandas físicas que envuelven por ejemplo en los centros de comidas etc., y por otro lado trabajos de tipo sedentario frecuentemente requieren destrezas de orden cognitivo académicos o más sofisticados que las que muchos de estos estudiantes poseen.
Una manera fácil de enfrentar este problema es preparar un compendio de labores o funciones de trabajos existentes en empresas de la comunidad cuyas características sean correlativas con habilidades y destrezas demostradas por estudiantes específicos.

2. ENTRENAR HABILIDADES Y DESTREZAS GENÉRICAS DE TRABAJO QUE SEAN CRÍTICAS PARA EL ÉXITO EN EL EMPLEO FUTURO.
La experiencia ha demostrado que las personas con discapacidad pierden sus trabajos mas frecuentemente por dificultades relacionadas con aspectos foráneos a la ejecución de las tareas propias de sus funciones diarias ( ejemplo: interrelaciones sociales, puntualidad, higiene etc.)
A pesar de tener un programa de 28 destrezas para desarrollar, por parejo a los estudiantes, variarán de acuerdo a las características de la empresa y los requerimientos del trabajo mismo, así, el entrenamiento de las interrelaciones sociales sería más importante si su trabajo envuelve atención al público, que si trabaja en una bodega.
Sin embargo hay un conjunto de habilidades y destrezas genéricas que han sido identificadas como comunes a un grado específico de trabajo y, alrededor de las cuales se pueden hacer planes curriculares.( ver listado de 28 destrezas)
En el caso de estudiantes con discapacidades físicas o discapacidades múltiples, hay un número de otras consideraciones que es necesario tener en cuenta. Estas incluyen movilidad, comunicación, el uso de facilidades de baño, y el uso de elementos técnicos ( prótesis, órtesis) necesarios para el desempeño del trabajo.
El desarrollo de estrategias de entrenamiento basadas en consideraciones aumentan las posibilidades de trabajo independiente del estudiante, y, por tanto, incide en sus posibilidades de éxito.

3.- ENTRENAR ESTUDIANTES EN EMPRESAS DE LA COMUNIDAD.

Prácticamente todo entrenamiento vocacional de los estudiantes se ha dado en las salas de clases. Los problemas producto de este enfoque se hacen evidentes en la incapacidad del estudiante de generalizar lo aprendido en la sala de clases y aplicarlo a situaciones de empleo en la comunidad. La habilidad de generalización de destrezas en estudiantes con discapacidad está relacionada directamente con la similitud entre el ambiente de aprendizaje y el ambiente de práctica: mientras más se parezcan los dos ambientes, mayor es el nivel de generalización.
Entre los problemas frecuentes, está el de transporte de un lugar a otro, ( por los escasos recursos de las escuelas) y por otro lado por la dificultad de los estudiantes de movilizarse solos, por lo que la estrategia sería buscar a un compañero con mayor independencia para que lo acompañara en el trayecto o finalmente encontrar una empresa muy cerca de la escuela.

4. USAR PROCEDIMIENTOS DE INSTRUCCIÓN SISTEMÁTICA.
La tecnología de Instrucción Sistemática se usa en forma extensiva como procedimiento de instrucción de destrezas de trabajo a personas con discapacidad. Esta tecnología, desarrollada a principio de los setenta, está basada en teorías conductistas Investigaciones recientes han logrado avances substanciales en la identificación de las estrategias que ayudarían al estudiante a generalizar y mantener las destrezas aprendidas (Wacker y Berg, 1.986).
Los elementos de discriminación y de juicio requeridos en el desempeño de tareas son, en general, la causa mayor de dificultad, ya sea en el aprendizaje o en la ejecución de funciones por parte de estudiantes con discapacidades cognitivas.

5. IDENTIFICAR ESTRATEGIAS ADAPTATIVAS TENDIENTES A AUMENTAR LA INDEPENDENCIA DEL ESTUDIANTE.
Esta práctica está basada en el resultado funcional del proceso cuando el estudiante realiza una tarea específica y no en la forma en que la tarea es ejecutada, ha sido una contribución importante a programas de preparación en alumnos con discapacidades más evidentes o severas.
El diseño de las funciones y su adaptabilidad son especialmente importantes para estudiantes que puedan experimentar dificultades en la ejecución de una tarea debido a limitaciones de orden físico.
Un objetivo importante para los docentes envueltos en la preparación vocacional de los estudiantes, es el de identificar el tipo de adaptaciones que aumentarían la habilidad de un estudiante de ejecutar una tarea en forma más independiente y productiva que le sea posible.
Hay una tendencia a creer que las adaptaciones deben ser de “alta tecnología” y de costo prohibitivo; en realidad las adaptaciones más efectivas son generalmente las más simples y no envuelven el uso de equipos especializados (Sower, 1.990).

6. RECONCEPTUALIZAR LOS ROLES DEL PERSONAL DE INSTRUCCIÓN Y LAS ESTRUCTURAS ORGANIZACIONALES.
La mayor limitación de las escuelas al implementar programas de trabajo basados en empresas de la comunidad es la falta de recursos de personal de instrucción y supervisión.
Este problema deriva principalmente en la concepción tradicional de los roles de los docentes en las escuelas, el modelo tradicional los mantiene en sus salas de clases y al personal de apoyo en sus oficinas de terapias. Para implementar un modelo de integración comunitaria, este personal debe estar llano a reconceptualizar sus papeles, asimismo, regulaciones administrativas deben apoyar estos nuevos roles.
La capacidad consultiva, al igual que el apoyo directo del profesorado a los empresarios, es fundamental para el éxito de los estudiantes con discapacidades que desempeñen trabajos en sus empresas. Para maximizar esta asistencia, el personal docente debe recibir instrucción relacionada a la orientación y enseñanza de habilidades funcionales en general, y a las estrategias de preparación, en particular.

7. ENVOLVER A LOS PADRES EN LA PREPARACIÓN VOCACIONAL DE SUS HIJOS.
Los padres de estudiantes con discapacidad pueden influir enormemente la preparación vocacional de sus hijos, asimismo como el éxito en sus oportunidades de empleos futuros.
Esta integración de los padres al proceso de preparación puede comenzar en un nivel básico como participantes en la elaboración de un plan de educación individualizada que contemple la preparación vocacional como parte integral del proceso.
Muchos padres obstaculizan la idea de desenfatizar la enseñanza de ramos de carácter académico, que permitiría el tiempo necesario de actividades de carácter funcional o vocacional.
El profesorado debe educar a los padres acerca de la importancia del trabajo en la vida futura de sus hijos y la necesidad de preparación vocacional continua. Los colegios deben tomar la responsabilidad de educar a los padres sobre los diferentes tipos de empleos a los que podrían acceder sus hijos.

8. ESTABLECER SITUACIONES DE EMPLEO REMUNERADO ANTES DE LA GRADUACIÓN DEL ESTUDIANTE.
El objetivo fundamental es la colocación del estudiante en un empleo remunerado, asimismo como el instrumento de medición de éxito del programa de preparación vocacional.
Para este logro, el colegio debe recabar toda la información del programa de formación vocacional y utilizar dicha información para determinar el tipo de trabajo que debiera obtenerse para éste, el tipo de empresa en que habría la mayor posibilidad de éxito y los tipos y cantidad de apoyo que requiera.
El objetivo del colegio debiera ser obtener un trabajo tan normalizado e integrador como sea posible.
Dadas las limitaciones que existen en la colocación en empleo para personas con discapacidades más severas o múltiples, hay un consenso de la necesidad de identificar estrategias que le permitan a estudiantes trabajar en situaciones más integradas, enfoques a este problema ya han sido propuestos (Nisbet y Hagner, 1.988), estos incluyen el uso de compañeros de trabajo como agentes de apoyo y situaciones de “trabajo compartido”, donde un trabajador sin discapacidad y estudiante comparten las funciones de un trabajo, pero reciben sueldos independientes.

9. COLABORAR Y COORDINARSE CON PROGRAMAS DE SERVICIO PARA ADULTOS.

En la actualidad en Chile se están desarrollando servicios de empleo para adultos con discapacidad a un paso acelerado. Sin embargo, los roles de los colegios y los de estos servicios se perciben totalmente distintos y separados.
Estudiantes con discapacidad atienden programas escolares hasta los 26 años, para luego quedar sin una dirección propia ni agencia de servicios que le presente apoyo con un programa para adultos.
Cuando un estudiante está en los últimos años de colegio y una situación de trabajo permanente de la comunidad está siendo considerada para él, especialmente si este estudiante tiene discapacidades múltiples, es necesaria una planificación y coordinación rigurosa con las agencias de servicio para adultos, ya que estos estudiantes requieren situaciones de empleo innovativas y cantidades de apoyo mayores.

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