Artículo sobre Normativa Nacional de Educación Inclusiva

El desafío de asegurar igualdad de oportunidades a todos los niños y jóvenes ha generado profundas reflexiones y debates con la intención de encontrar respuestas eficientes para una educación relevante, pertinente y flexible, que considere las necesidades y características de los estudiantes y de los contextos socioculturales en los que se desarrolla.
La Calidad y la Equidad han sido dos dimensiones indisociables en este debate, e implica que la educación debe transitar desde el enfoque homogeneizador que le ha sido característico, hacia un enfoque basado en la Diversidad, para evitar la reproducción de las desigualdades presentes en la sociedad. La igualdad de oportunidades no significa considerar a todas las personas de la misma manera; por el contrario, supone ofrecer una respuesta educativa diversificada de acuerdo a lo que cada individuo necesita en virtud de sus características y necesidades individuales, para que esté en igualdad de condiciones de aprovechar las oportunidades educativas. (UNESCO/OREALC, 2007)
Así, la educación obtiene sus sentidos más primordiales cuando se orienta a conseguir que todos los estudiantes, sin excepción, desarrollen las competencias para ejercer la ciudadanía en forma autónoma y responsable e insertarse en la actual sociedad del conocimiento, para lo cual la Equidad se convierte en una dimensión esencial de la calidad de la educación.
Lo anterior exige voluntad política para equiparar las oportunidades, no solo en el acceso, sino también en los niveles de participación y aprendizaje de todos los estudiantes. Las políticas educativas han dado pasos significativos en este sentido, como lo evidencia la Ley General de Educación al consagrar como “(…) deber del Estado velar por la igualdad de oportunidades y la inclusión educativa, promoviendo especialmente que se reduzcan las desigualdades derivadas de circunstancias económicas, sociales, étnicas, de género o territoriales, entre otras”. A su vez, dentro de sus principios define la Calidad y Equidad de la educación como “…propender a asegurar que todos los estudiantes, independientemente de sus condiciones y circunstancias, alcancen los objetivos generales y los estándares de aprendizaje…” y “…asegurar que todos los estudiantes tengan las mismas oportunidades de recibir una educación de calidad, con especial atención en aquellas personas o grupos que requieran apoyo especial”1. 1 República de Chile (2009) Ley General de Educación. Ministerio de Educación. Santiago.
Por su parte, la Política Nacional de Educación Especial “Nuestro Compromiso con la Diversidad” (2005) ha impulsado una de las transformaciones más importantes de esta modalidad Educativa en nuestro país, al proponer medidas que comprometen al conjunto del sistema educativo, para avanzar desde un modelo centrado en el déficit, hacia un enfoque centrado en las necesidades educativas especiales. Este nuevo enfoque de la Educación Especial se ha visto reflejado en la Ley General de Educación, que en su Artículo 23 establece que “La Educación Especial o Diferencial es la modalidad del sistema educativo que desarrolla su acción de manera transversal en los distintos niveles, tanto en los establecimientos de educación regular como especial, proveyendo un conjunto de servicios, recursos humanos, técnicos, conocimientos especializados y ayudas para atender las necesidades educativas especiales que puedan presentar algunos estudiantes de manera temporal o permanente a lo largo de su escolaridad”2 2 República de Chile (2009) Ley General de Educación. Ministerio de Educación. Santiago.
A partir de esta definición, las nuevas normativas han hecho un intento por avanzar hacia una nueva forma de organización de los recursos humanos y materiales en las escuelas, impulsando que los profesionales de apoyo, educadores diferenciales y asistentes de la educación, desarrollen su función de apoyo y asesoramiento hacia la escuela en su conjunto y en el marco de un trabajo interdisciplinario y colaborativo.
Dentro de las líneas de acción prioritarias de la Política de Educación Especial, se contempló la creación de un Sistema Nacional de Identificación y Evaluación de Necesidades Educativas Especiales, que permitiera a los establecimientos, desde el nivel de educación parvularia al de adultos, planificar una respuesta educativa ajustada, pertinente y de calidad a estos estudiantes.
Este sistema se materializó en el Decreto Nº170 (2009), reglamento de la Ley 20.201 de 2006 que incrementa el monto de la subvención de educación especial para los estudiantes con discapacidad e incorpora la categoría de “necesidades educativas especiales de carácter “transitorio”, ampliando así la cobertura de estudiantes con NEE que reconoce el sistema, permitiendo que más estudiantes puedan beneficiarse de recursos especializados durante algún período de su escolaridad.
Este cambio es sustantivo ya que implica, entre otros aspectos, dejar atrás la perspectiva del déficit y los mecanismos de categorización y etiquetamiento a los estudiantes que presentan alguna dificultad en su proceso educativo. Aporta una visión más positiva de los estudiantes, de sus capacidades, de los desafíos que deberán asumir y de lo que necesitan para superarse; asimismo involucra a todos los agentes educativos (directivos, docentes, especialistas y familia) para favorecer su participación y aprendizaje en el contexto escolar. Con esta intención, la normativa define a la capacitación de los profesionales de la educación especial como un factor clave para mejorar la gestión de las Escuelas incluyendo fondos para tales efectos dentro del fraccionamiento de la subvención especial.
El Decreto Nº170 y sus orientaciones asociadas constituyen unaherramienta fundamentalpara el logro de los fines que se ha planteado la política educativa,ya que, junto con reglamentar un conjunto de procedimientos para identificar y evaluar las NEE y proveer los recursos de apoyos para mejorar la respuesta educativa, favorece la generación de mejorescondiciones para avanzar hacia un enfoque más inclusivo del sistema educativo en su conjunto.
En esta línea, el Decreto 170 define el Programa de Integración Escolar (PIE) como:(…) “una estrategia inclusiva para el mejoramiento continuo de la calidad de la educación en el establecimiento educacional. Su propósito es favorecer la presencia en la sala de clases, la participación y el logro de los aprendizajes esperados de “todos y cada uno de los estudiantes”, especialmente de aquellos que presentan Necesidades Educativas Especiales (NEE), sean éstas de carácter permanente o transitorio.
El PIE forma parte del Proyecto Educativo Institucional, y cuando corresponde, del Plan Anual de Desarrollo Educativo Municipal (PADEM). Asimismo, debe articularse como una de las acciones del Plan de Mejoramiento Educativo general del establecimiento, en el marco de la Subvención Escolar Preferencial (SEP) que regula la ley Nº 20.248 del 2008” 3 3 MINISTERIO DE EDUCACIÓN DE CHILE (2012). Orientaciones técnicas para Programas de Integración Escolar. Santiago
Probablemente lo más destacable de esta normativa es que refuerza el cambio de Rol de la Educación Especial constituyéndose en un conjunto de servicios y recursos de apoyo educativo, orientados a la mejora de las condiciones de enseñanza y aprendizaje para todos los estudiantes, con foco en aquellos que presentan necesidades educativas especiales.

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