Artículo sobre Los Obstáculos que se dan en un cambio de Paradigma en el Aula

¿Cuáles son los obstáculos que pueden surgir cuando los profesores intentan aprender nuevas ideas e introducir nuevas manera de trabajar? Nuestra experiencia nos ha enseñado que los cambios pueden toparse con varios tipos de obstáculos:

a. La falta de comprensión
Para adoptar una nueva forma de trabajo es necesario comprender básicamente en que consiste, cual es el propósito y por qué es y cómo es. Sin esa comprensión, es probable que el interés sea limitado y el esfuerzo inexistente.

A algunos profesores les resulta difícil expresar sus dudas o admitir su falta de comprensión y, en consecuencia el proyecto se pone en marcha sin que todos se hayan interiorizado de sus consecuencias.
Puede ser que quienes coordinen en una escuela los nuevos proyectos debido a su propio entusiasmo empeoren este problema, imponiendo un ritmo que no es adecuado al de la mayoría de los docentes. Su anhelo y dedicación puede volverlos insensibles a la capacidad de asimilación de sus colegas.

b. La falta de competencias necesarias
Desde luego, puede suceder que uno comprenda lo que tiene que cambiar pero considere que no posee las competencias necesarias para hacerlo, esta suposición puede ser cierta, es muy posible que uno carezca de las aptitudes necesarias.
Es posible además, que el ritmo de ejecución impuesto por los coordinadores, no de espacio para adquirir las aptitudes necesarias y esto lleve a crear un clima de tensión y dificultades. Esta dificultad se ha visto con mayor frecuencia en aquellas escuelas donde no es habitual que los profesores trabajen concertadamente en la introducción de nuevas estrategias pedagógicas. Si bien nuestro objetivo es fomentar que los profesores aprendan partiendo de la propia experiencia, también sabemos cuanto se aprende observando como enseñan los demás y realizando un trabajo colaborativo con otros colegas y, de esta forma, suplir falta de algunos conocimientos.

c. Las actitudes prevalecientes
También es necesario reconocer que a veces los principales obstáculos para la superación, son los creados en nuestra propia mente. Algunas veces distribuimos a los participantes en un curso un dibujo de un muro en que las piedras representan los obstáculos que les impiden alcanzar las metas profesionales y les pedimos que rellenen las casillas. Muchas personas presentan largas listas de razones ajenas a ellas mismas y que en particular, se refieren a las actitudes y conductas de sus colegas. Cuando los instamos a pensar en los obstáculos que ellas mismas crean con sus propias actitudes y conductas, muy a menudo reconocen que de ellos depende la supresión de algunas de las piedras del muro.
Un error común que suele cometerse es personalizar las dificultades, atribuyéndole a una persona o a un grupo las resistencias que impiden un cambio. Designar a alguien como “el problema”, hace aún más difícil conseguir su apoyo y participación, ya que caemos en manifestar involuntariamente hacia ella, actitudes negativas, en el lenguaje o en el modo de expresión, reforzando su oposición a lo propuesto.
Aquellos colegas que oponen resistencia a los proyectos están desempeñando una función profesional válida cuestionando y criticando su pertinencia. Es indudable que en educación han prevalecido algunas ideas de moda y, por lo tanto, es lógico que los profesores le opongan alguna resistencia. Desde este punto de vista se puede considerar que el colega que expresa sus reservas está ayudando a los demás a comprender y evaluar el proyecto propuesto.

d. La insuficiencia de recursos
Desde un punto de vista más práctico, las tentativas de innovación pueden frustrarse fácilmente si no se dispone de los recursos necesarios. Este problema puede plantearse de distintas formas.
Puede suceder, por ejemplo, que se limite la introducción de un nuevo proyecto pedagógico por no disponer en número suficiente de los materiales necesarios y se necesite enviar a los alumnos por toda la escuela a conseguir un ejemplar de uso común. Esto acabará por desmotivar a docentes y alumnos.
Los recursos humanos también pueden escasear. Los cambios requieren dedicar tiempo al análisis e intercambio de opiniones, si los docentes están muy recargados en su horario, este aspecto llega a ser un elemento disuasivo.

e. Una organización inadecuada
El problema de la organización está directamente relacionado con el uso de los recursos. En ocasiones cuando un proyecto experimenta dificultades, estas se deben a que la organización general del establecimiento o las modalidades de organización de algunas clases impiden la adopción de nuevas formas de trabajo.
La lista de estos posibles cinco obstáculos al cambio puede resultar deprimente, y nos preguntamos si el cambio es posible. Sin embargo si es posible, ya que cada uno de estos obstáculos son posibles de salvarse, partiendo por reconocer su existencia.
ACTIVIDAD
Luego de la lectura compartan algún proceso de cambio que hayan vivido en su escuela y respondan las
siguientes preguntas:
lista de 3 elementos
1. ¿Quién propuso el cambio?
2. ¿Cuál era el propósito?
3. ¿Qué sucedió realmente?
fin de lista

OBSTÁCULOS AL CAMBIO
¿Cuáles son los obstáculos que pueden surgir cuando los profesores intentan aprender nuevas ideas e introducir nuevas manera de trabajar? Nuestra experiencia nos ha enseñado que los cambios pueden toparse con varios tipos de obstáculos:

a. La falta de comprensión
Para adoptar una nueva forma de trabajo es necesario comprender básicamente en que consiste, cual es el propósito y por qué es y cómo es. Sin esa comprensión, es probable que el interés sea limitado y el esfuerzo inexistente.
A algunos profesores les resulta difícil expresar sus dudas o admitir su falta de comprensión y, en consecuencia el proyecto se pone en marcha sin que todos se hayan interiorizado de sus consecuencias.
Puede ser que quienes coordinen en una escuela los nuevos proyectos debido a su propio entusiasmo empeoren este problema, imponiendo un ritmo que no es adecuado al de la mayoría de los docentes. Su anhelo y dedicación puede volverlos insensibles a la capacidad de asimilación de sus colegas.

b. La falta de competencias necesarias
Desde luego, puede suceder que uno comprenda lo que tiene que cambiar pero considere que no posee las competencias necesarias para hacerlo, esta suposición puede ser cierta, es muy posible que uno carezca de las aptitudes necesarias.
Es posible además, que el ritmo de ejecución impuesto por los coordinadores, no de espacio para adquirir las aptitudes necesarias y esto lleve a crear un clima de tensión y dificultades. Esta dificultad se ha visto con mayor frecuencia en aquellas escuelas donde no es habitual que los profesores trabajen concertadamente en la introducción de nuevas estrategias pedagógicas. Si bien nuestro objetivo es fomentar que los profesores aprendan partiendo de la propia experiencia, también sabemos cuanto se aprende observando como enseñan los demás y realizando un trabajo colaborativo con otros colegas y, de esta forma, suplir falta de algunos conocimientos.

c. Las actitudes prevalecientes
También es necesario reconocer que a veces los principales obstáculos para la superación, son los creados en nuestra propia mente. Algunas veces distribuimos a los participantes en un curso un dibujo de un muro en que las piedras representan los obstáculos que les impiden alcanzar las metas profesionales y les pedimos que rellenen las casillas. Muchas personas presentan largas listas de razones ajenas a ellas mismas y que en particular, se refieren a las actitudes y conductas de sus colegas. Cuando los instamos a pensar en los obstáculos que ellas mismas crean con sus propias actitudes y conductas, muy a menudo reconocen que de ellos depende la supresión de algunas de las piedras del muro.
Un error común que suele cometerse es personalizar las dificultades, atribuyéndole a una persona o a un grupo las resistencias que impiden un cambio. Designar a alguien como “el problema”, hace aún más difícil conseguir su apoyo y participación, ya que caemos en manifestar involuntariamente hacia ella, actitudes negativas, en el lenguaje o en el modo de expresión, reforzando su oposición a lo propuesto.
Aquellos colegas que oponen resistencia a los proyectos están desempeñando una función profesional válida cuestionando y criticando su pertinencia. Es indudable que en educación han prevalecido algunas ideas de moda y, por lo tanto, es lógico que los profesores le opongan alguna resistencia. Desde este punto de vista se puede considerar que el colega que expresa sus reservas está ayudando a los demás a comprender y evaluar el proyecto propuesto.

d. La insuficiencia de recursos
Desde un punto de vista más práctico, las tentativas de innovación pueden frustrarse fácilmente si no se dispone de los recursos necesarios. Este problema puede plantearse de distintas formas.
Puede suceder, por ejemplo, que se limite la introducción de un nuevo proyecto pedagógico por no disponer en número suficiente de los materiales necesarios y se necesite enviar a los alumnos por toda la escuela a conseguir un ejemplar de uso común. Esto acabará por desmotivar a docentes y alumnos.
Los recursos humanos también pueden escasear. Los cambios requieren dedicar tiempo al análisis e intercambio de opiniones, si los docentes están muy recargados en su horario, este aspecto llega a ser un elemento disuasivo.

e. Una organización inadecuada
El problema de la organización está directamente relacionado con el uso de los recursos. En ocasiones cuando un proyecto experimenta dificultades, estas se deben a que la organización general del establecimiento o las modalidades de organización de algunas clases impiden la adopción de nuevas formas de trabajo.
La lista de estos posibles cinco obstáculos al cambio puede resultar deprimente, y nos preguntamos si el cambio es posible. Sin embargo si es posible, ya que cada uno de estos obstáculos son posibles de salvarse, partiendo por reconocer su existencia.

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