Artículo Saber como Ser

Los valores como parte integrante de la forma de percibir a los otros y vivir en un contexto social. Las competencias representan una combinación de atributos (con respecto al conocimiento y sus aplicaciones, aptitudes, destrezas y responsabilidades) que describen el nivel o grado de suficiencia con que una persona es capaz de desempeñar un trabajo.
El Proyecto Tuning analiza dos conjuntos de competencias: genéricas y específicas. Las competencias específicas se relacionan con cada área temática y resultan claves para cada titulación universitaria, ya que están específicamente relacionadas con el conocimiento concreto de un área temática. Son pues las competencias relacionadas con las disciplinas académicas y son las que confieren identidad y consistencia a cualquier programa. Las competencias genéricas son las que se consideran que cualquier estudiante universitario debe adquirir por el hecho de pasar una universidad.

Son aquellas que cualquier titulación debe proporcionar, tales como capacidad de aprender, de análisis y síntesis, etc. El Proyecto Tuning limita el estudio a 30 competencias genéricas clasificadas en tres grupos:
Competencias instrumentales, que incluyen destrezas cognitivas, como la capacidad de comprender y elaborar ideas y pensamientos; capacidades metodológicas como tomar decisiones y resolver problemas: capacidades tecnológicas como la capacidad de manejar ordenadores; y capacidad lingüística, como comunicación oral y escrita o conocimiento de una lengua.
Competencias interpersonales: capacidades individuales relativas a la capacidad de expresar los propios sentimientos, habilidades críticas y de autocrítica.
Destrezas sociales relacionadas con las relaciones interpersonales, la capacidad de trabajar en equipo, el compromiso social y ético. Estas competencias facilitan la interacción y cooperación social.
Competencias sistémicas: son las destrezas y habilidades que conciernen a los sistemas como totalidad. Suponen una combinación de la comprensión, la sensibilidad y el conocimiento que permiten al individuo ver como las partes de un todo se relacionan y agrupan. Estas capacidades incluyen la habilidad de planificar cambios para mejorar e innovar los sistemas. Las competencias sistémicas requieren como base la adquisición previa de competencias instrumentales e interpersonales.

El desarrollo de las competencias sintoniza con el principio regulador de poner el énfasis, no tanto en la enseñanza del profesor, cuanto en el aprendizaje del alumno. Es el estudiante quien tiene que aprender, y el profesor ha de orientar y promover tales aprendizajes. Los aprendizajes no quedan limitados al contenido declarativo del currículum, sino que incorporan las destrezas, las competencias, las motivaciones y las aptitudes. La reflexión y el análisis crítico de las competencias específicas de cada área temática permitirá desarrollar titulaciones comparables y comprensibles en el Espacio Europeo de Educación
Superior y facilitar la movilidad de estudiantes, profesores y graduados. La identificación y el desarrollo de las competencias va estrechamente ligado a los perfiles académicos y profesionales. Los títulos han de posibilitar salidas profesionales y han de estar caracterizados por un conjunto de competencias para ello, pero las competencias no deben quedar acotadas a las demandas económicas y sociales del momento, sino que se ha de promover la reflexión crítica sobre lo dado, y las alternativas de mejora. La universidad tiene como dimensión esencial la crítica de la cultura y la propuesta razonada y razonable de proyectos alternativos. Los estudiantes exigen cualificaciones idóneas para el mercado laboral, pero la universidad no puede quedar reducida a satisfacer las demandas del mercado y los intereses de grupos sociales y profesionales.
Memorias múltiples y construcción del conocimiento
Es característica del cerebro su capacidad de almacenar información sobre uno mismo y sobre el medio exterior, natural o social, operar con esa información y utilizarla para resolver los diversos problemas del vivir. En los últimos años se ha producido un verdadero cambio copernicano en las investigaciones sobre la memoria, considerada hoy como propiedad de todos los sistemas neurales, desde los organismos tan simples como la Aplysia, que estudio el Premio Nobel E. Kandel, hasta los más evolucionados como los primates y el hombre. Las investigaciones actuales no sólo estudian los trastornos de memoria y las amnesias en personas afectadas, sino también el funcionamiento de la memoria en personas sanas, gracias a las tecnologías de neuroimagen que están proporcionando resultados fascinantes. En la actualidad es más adecuado hablar de memorias, pues son diversos los sistemas y subsistemas de memorias en nuestro cerebro, y a distintos tipos de memorias distintas áreas cerebrales (Fuster, 1999, 2003; Kandel, 2006).

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