Artículo sobre la Anatomía y Fisiología de los Sistemas en el ser Humano

El presente artículo, nos habla sobre las principales características del desarrollo de los sistemas en los seres humanos.

1.-SISTEMA NERVIOSO.
Al nacer el sistema nervioso es uno de los más inmaduros, con una actividad predominantemente refleja, pero que crece y se desarrolla a gran velocidad en los primeros años de vida, para declinar durante la edad preescolar y estabilizarse posteriormente.
En la actualidad se considera que su crecimiento y desarrollo persiste hasta la pubertad, pero a una velocidad muy lenta. En su crecimiento, como en el de los otros sistemas, se distinguen dos etapas: hiperplasia, e hipertrofia.

En el período prenatal predomina la etapa de hiperplasia, caracterizada por una multiplicación celular activa. Desde el nacimiento hasta más o menos el año de edad, continúa la multiplicación celular, aunque en forma menos intensa que en la etapa anterior, iniciándose el aumento de tamaño de las células (hipertrofia). Posteriormente, continúa solamente la etapa de hipertrofia.
El aumento de la masa encefálica determina la rapidez de crecimiento del cráneo
Durante los primeros años de vida. El mayor crecimiento de este órgano ocurre en el primer año, período en el cual triplica su peso, lo que se evidencia en un aumento del perímetro craneano de alrededor de 12 cm de ahí la importancia de la medición periódica durante este período. En el recién nacido el peso del cerebro representa aproximadamente un 10% del peso corporal en el adulto es sólo un 2%.
La mielinización, formación de una vaina de mielina alrededor de las fibras nerviosas, se inicia hacia el cuarto mes fetal y se completa según algunos autores antes de finalizar los dos años de vida. Estudios recientes informan que la mielinización se prolonga hasta los seis años. Las últimas fibras en mielinizarse son las de la correlación entre los centros superiores, corteza cerebral y el Tálamo.
Existen evidencias de que los nervios pueden conducir los impulsos antes de que adquieran la vaina de mielina, pero en forma débil, difusa y a menor velocidad. En la actualidad se sugiere que la mielinización puede ser favorecida con estímulos adecuados que aumenten la actividad de los diferentes sistemas.
Los mecanismos de maduración del sistema nervioso no se conocen exactamente, pero se puede tener una apreciación objetiva de ello a través de la evolución de los reflejos y del desarrollo que va alcanzando el niño en las áreas del lenguaje, social, coordinación y motora, aunque esto no sólo refleja la maduración del tejido nervioso, sino también la influencia del medio ambiente. Es importante destacar que la nutrición es un factor determinante en la maduración del sistema nervioso, especialmente durante los dos primeros años de vida.
Al nacer no hay pruebas de actividad cortical, ésta comienza a evidenciarse en los primeros meses. El desarrollo de la corteza cerebral alcanza su máximo alrededor de los dos años y medio de vida extrauterina.
La actividad del recién nacido es eminentemente refleja, siendo la movilidad espontánea escasa. A medida que el sistema nervioso madura, los actos que el niño realiza son cada vez más complejos. Por lo general hasta antes de la edad escolar, los movimientos de los niños son torpes y están acompañados de otros movimientos asociados lo que determina una falta de precisión en el gesto, que es normal hasta los ocho o nueve años de edad.
En el escolar, los movimientos ya poseen las características del adulto, metría, fuerza y delicadeza, producto de la maduración del sistema piramidal que se logra alrededor de los seis a siete años, del extrapiramidal entre los nueve a diez años y del sistema cerebeloso, que completa su maduración al comienzo de la adolescencia. El tono muscular, evidencia de integridad funcional entre el sistema motor y el neurológico, está en el recién nacido aumentado, observándose en él una flexión generalizada. Esta hipertonía muscular es máxima en el primer trimestre de la vida, más adelante, el tono muscular va disminuyendo, alcanzando un grado máximo de hipotonía muscular entre los doce y veinticuatro meses de edad.

Reflejos.

La actividad refleja comienza en la vida intrauterina. El recién nacido tiene una serie de reflejos, llamados reflejos arcaicos o de inmadurez, que van desapareciendo cuando el niño logra la madurez que le permite realizar la acción en forma voluntaria.
Simultáneamente, van apareciendo otros reflejos que indican maduración del sistema nervioso y que son precursores de la actividad motora voluntaria.
El reflejo es un acto inconsciente dirigido por el sistema nervioso, sin la intervención de la voluntad. Para que se produzca una respuesta refleja es necesaria una estimulación periférica que sea conducida por la vía sensitiva hasta el centro elaborador, donde se transforma en una respuesta motora, que es llevada por vía eferente o motora al emisor.
Los reflejos se clasifican en cuatro tipos:

1.-Arcaicos o de inmadurez.
2.-De madurez.
3.- Osteotendinosos.
4.-Cutáneos.

Órganos de los Sentidos.
El desarrollo de la función de los órganos de los sentidos permite conocer otro aspecto de la evolución del sistema nervioso central.

Tacto y Sensibilidad.

La primera respuesta al tacto se desencadena en la región facial, especialmente en los labios, luego en extremidades y finalmente en el tronco, en una progresión céfalo-caudal.
Al nacer el tacto y la sensación de dolor, no están bien diferenciadas; para que haya respuesta al dolor, el estímulo tiene que ser intenso. Esta hipoestesia dura aproximadamente una semana. Durante el primer mes, la respuesta al estímulo doloroso intenso es inmediata, difusa, con movimientos generalizados del cuerpo y posiblemente retiro reflejo del miembro estimulado.
Entre los siete y nueve meses hay una localización generalizada de la zona estimulada y el niño presenta movimientos de retiro voluntario.
Después del año hay una respuesta más localizada, que se manifiesta por que el niño lleva su mano a la zona sin llegar a precisar el lugar del dolor, esto lo logra antes de los dieciséis meses. A esta edad, por lo general, los niños tocan el lugar exacto del estímulo doloroso y si es posible, incluso dirigen su mirada a ese punto. Estas son las primeras evidencias de participación cortical en comportamientos de este tipo.

Audición.

Está presente en el recién nacido apenas el conducto auditivo queda libre de líquido amniótico u otra sustancia que lo ocupó en la etapa prenatal, lo que por lo general, ocurre en el curso de las primeras horas de vida.
Al momento del nacimiento, el oído medio e interno tiene prácticamente el tamaño del adulto, aunque la membrana timpánica es más pequeña y está ubicada en una posición más oblicua.
Evaluar en forma precoz y constante la capacidad auditiva durante la infancia es de suma importancia ya que una disminución en ella afectará el lenguaje, conducta social y aprendizaje del niño.

Visión.

El desarrollo del sentido de la visión se inicia con el nacimiento y continúa a gran velocidad hasta los tres años, luego este proceso sigue a menor velocidad, alcanzando la madurez del adulto alrededor de los siete años.
En el recién nacido, los ojos son pequeños y están ubicados en un plano más profundo en comparación con el niño mayor, los músculos que gobiernan los movimientos del globo ocular son inmaduros, la función visual es imperfecta pero es capaz de percibir luz y sombra lo que se demuestra con el parpadeo y la respuesta de contracción pupilar frente a un estímulo luminoso. No percibe bien las imágenes, pero es capaz de enfocar el rostro humano a veinte centímetros, hecho de suma importancia ya que esa es la distancia en que está la cara de su madre cuando lo amamanta.
Entre los tres y cinco meses ya el lactante es capaz de percibir los colores básicos.
También a esta edad puede realizar ajustes oculares en relación a objetos ubicados a diversas distancias. A fines del primer semestre puede identificar detalles de los objetos observados.
La visión es muy importante para el aprendizaje del niño, para conocer el grado de madurez visual se realizan pruebas de agudeza visual, las que deberían aplicarse a todos los niños al ingresar al colegio. Estas pruebas permiten conocer la distancia en la cual se puede distinguir con claridad formas y detalles de un objeto. La agudeza visual normal se alcanza cerca de los siete años.

Olfato.

El olfato es uno de los sentidos del cual menos se conoce. Existen pruebas que indican que está presente en el recién nacido pues, frente a olores conocidos o muy intensos reacciona mostrando cambios en el ritmo y frecuencia respiratoria.
La agudeza olfatoria es diferente de una persona a otra y está influida por factores como la permeabilidad de las fosas nasales, procesos inflamatorios y desviaciones del tabique nasal.

Gusto.
Este sentido está presente en el recién nacido pero poco diferenciado. Existen evidencias que ya a fines de la segunda semana el niño reacciona frente a determinados sabores, aumentando la succión con los estímulos dulces y haciendo gestos de desagrado con los ácidos y amargos.
Entre los dos y tres meses la madurez alcanzada por el sentido del gusto le permite discriminar cambios en el sabor de los alimentos.

2.- SISTEMA RESPIRATORIO.

El sistema respiratorio inicia su actividad funcional en el nacimiento con la primera respiración, suceso muy trascendental en todo el ser humano. Las estructuras básicas de las vías aéreas están presentes desde el nacimiento, pero al igual que en otros sistemas, el crecimiento post-natal del aparato respiratorio continúa, probablemente, más allá de la adolescencia. Es por esto que las características anatómicas y fisiológicas del niño son diferentes a las del adulto, diferencias que se van haciendo menores en la medida que el niño crece. El sistema respiratorio se caracteriza por:

1.-Presentar una mayor frecuencia respiratoria lo que se debe a una gran actividad metabólica por lo que requiere mayor aporte de oxígeno, esta frecuencia decrece en la medida que los requerimientos también lo hacen y cuando el aparato respiratorio alcanza una mayor capacidad funcional.

2.-Capacidad torácica relativamente pequeña; el corazón, mediastino y timo son grandes y ocupan gran parte de la cavidad torácica, a esto se suma el gran contenido de la cavidad abdominal que lleva al diafragma a una posición más alta.

3.- Conformación del tórax y movimientos respiratorios, las costillas al nacer se ubican en posición horizontal por lo que está limitada la expansión de la caja torácica. Al iniciar la marcha más o menos a fines del primer año cambia su posición a oblicua la que queda establecida definitivamente entre los 5 a 7 años. En los primeros años de vida los músculos intercostales son poco desarrollados y se fatigan con facilidad lo que da una respiración predominantemente de tipo abdominal. Cerca de los 2 años hay mayor participación de los músculos intercostales lo que determina una respiración toracoabdominal y a los 5 años ya se hace de predominio torácico.

4.- Vía aérea y pulmón; al nacer el niño respira sólo por la nariz cosa que se mantiene hasta los tres meses, pero su nariz no es capaz de entibiar ni filtrar el aire como en el adulto ya que es pequeña, la mucosa está menos vascularizada, los cilios son poco desarrollados. La laringe, la traquea y bronquios son de longitud y diámetro más pequeño un tercio del adulto lo que incide en la gravedad de los procesos inflamatorios locales. Existe una comunicación entre el oído medio y la faringe lo que favorece la diseminación de los procesos infecciosos desde la vía aérea al oído. Los productos de secreción mucosa están aumentados ya que existe un mayor número y tamaño de las glándulas, que junto a una actividad ciliar disminuida y tos poco eficiente ocasionan mayor número de problemas obstructivos. En los niños menores las secreciones se acumulan a nivel de la traquea y bronquios o en el mejor de los casos son deglutidas.
El número de alvéolos aumenta rápidamente en los tres primeros años de vida, de 20 millones pasan a 200, y sus dimensiones aumentan alrededor de cuatro veces, el aumento de los alvéolos conlleva a una mayor vascularización.
3.- SISTEMA CIRCULATORIO O CARDIOVASCULAR.

El cambio más trascendental del sistema circulatorio ocurre en el momento del nacimiento en el cual se realiza el paso de la circulación feto-placentaria a la circulación propia y de esta manera el intercambio gaseoso que se efectuaba en la placenta pasa a los pulmones. Los cambios que se producen son:

– Oclusión de las arterias umbilicales.
– Oclusión del conducto arterioso que comunica la arteria pulmonar con la arteria torácica…
– Derivación de la sangre fetal a la arteria pulmonar…
Cierre del agujero oval que comunica las aurículas del corazón en la vida fetal…

Estos cambios no ocurren en forma simultánea, algunos se producen a las pocas horas del nacimiento y otros pueden tardar días y meses.
El corazón tiene una velocidad de crecimiento acelerado que continúa hasta la adolescencia. En el recién nacido éste órgano pesa aproximadamente 24 gramos, durante el primer año de vida duplica su peso, lo cuadruplica entre los 5 y los 6 años y lo sextuplica entre los 6 y los 9 años, llegando a la edad adulta con un peso de 280 a 300 gramos. En gran parte este aumento de tamaño se debe al crecimiento del ventrículo izquierdo.

1.- Frecuencia cardiaca y presión sanguínea; cuando más pequeño es el tamaño del corazón más rápido es la frecuencia del latido, lo que determina la mayor frecuencia cardiaca en los niños. Ejemplo en el recién nacido esta es en promedio de 120 lat. X’, en el lactante menor se conserva esta frecuencia, entre los 2 y 5 años esta cae a 105 lat.x’ y entre los 6 a 10 años llega a 95 lat. x’.
La presión de la sangre es muy diferente de un niño a otro, está influida por varios factores como son la herencia y el ambiente y está en estrecha relación con la estatura y el peso corporal. En general los valores de la presión arterial se mantienen bastante estables desde el mes de vida y hasta los 7 años, en donde comienza aumentar anualmente hasta la adolescencia, pero este aumento no es constante de año a año por lo que la presión sanguínea normal tiene amplias variaciones. Los valores promedios de presión arterial son 6 meses al año 90/60 de los 2 a los 5 años 100/65, de los 5 a los 10 años 110/65 de los 10 a los 15 años 120/70.

2.- Volumen sanguíneo; después del parto hay una disminución del volumen plasmático que se traduce en una mayor concentración de los glóbulos rojos, dando un mayor valor al hematocrito. El volumen de sangre en los primeros días varía de 80 a 110 mi por Kgr de peso, en un niño mayor va de 75 a 90 y en el adulto de 70 a 85 mi por Kgr de peso.

4.- SISTEMA DIGESTIVO.

El sistema digestivo presenta diferencias anatómicas y fisiológicas en relación al adulto. Al nacer el desarrollo de este sistema aún no se ha completado, proceso que se alcanza con rapidez en los dos primeros años de vida. Estas características determinan el tipo, volumen y consistencia de los alimentos que el niño debe ingerir. En la cavidad oral las diferencias más importantes son la ausencia de dientes y una producción insuficiente de saliva. Las glándulas salivales aumentan notoriamente de tamaño durante los primeros años especialmente en los seis primeros meses. En el esófago lo más importante es la incapacidad funcional relativa del esfínter esofágico o cardias, razón por la cual es frecuente el reflujo gastroesofágico, la madurez de este esfínter se alcanza generalmente a fines del primer trimestre de vida.

La ubicación del estómago del niño es más alta y transversal, entre los 10a 12 años alcanza la posición del adulto. La musculatura de sostén del aparato digestivo está poco desarrollada, condición que favorece la distensión abdominal, que se agrava por la tendencia del lactante a deglutir aire durante la alimentación, esto sumado a la inmadurez del esfínter facilita en el lactante el reflujo y los vómitos. Proporcional mente el tamaño del estómago es menor, con una capacidad limitada que determina la necesidad de fraccionar la alimentación, la secreción de jugos gástricos es insuficiente para mantener la acidez adecuada que permita la acción de las enzimas. En el segundo año de vida alcanza su madurez funcional.
En relación al páncreas sus enzimas están disminuidas al nacer pero alcanzan mejor concentración a los 3 meses. El hígado también es inmaduro durante los primeros seis meses de vida, con una secreción escasa de bilis lo que dificulta la digestión de los ácidos grasos saturados.

El contenido del líquido del estómago pasa con rapidez al intestino, vaciándose en 2 a 4 horas los primeros meses. El tránsito intestinal completo demora de 14 a 18 horas. De las deposiciones se puede decir que estas varían según el tipo de alimentación, en los casos en que se alimentan con leche materna estas son variadas el color puede ser amarillo oro y en ocasiones verdosas, la consistencia es a veces pastosa y en otras disgregada, con gran proporción de agua el olor es levemente ácido. Las del lactante alimentado con leche artificial son de color amarillo más claro, pueden presentar grumos y son de consistencia algo más dura. A medida que la alimentación se hace variada y disminuye la ingestión de leche las deposiciones son más formadas y oscuras, a los dos años son semejantes a las del adulto. _

5.- SISTEMA RENAL.

La formación del sistema renal se completa alrededor de las 36 semanas de gestación, El crecimiento posterior es a expensas de un aumento de tamaño de los nefrones y del tejido intersticial que los rodea. Al nacer los riñones pesan aproximadamente 25 gramos, triplican su peso al año y lo quintuplican a los 5 años. El recién nacido y lactante pequeño tienen una insuficiencia relativa por la inmadurez del sistema, que si bien le permite mantener su homeostasis, se hace evidente en condiciones de sobre exigencia.
La velocidad de filtración glomeailar se duplica durante las 2 primeras semanas de vida, aumentando rápidamente en el primer año para alcanzar valores proporcionales al adulto a los 2 años de edad. Estas diferencias de filtración se debe a que no todos los glomérulos del niño están en igual grado de maduración. La función de los túbulos es eficiente al nacer o se alcanza precozmente. La capacidad de concentración de la orina se logra alrededor del año y medio.
En la vejiga del recién nacido suele encontrarse orina al nacer, la que puede no eliminarse durante las primeras 12 a 24 horas. La orina normal recién emitida es de color amarillo claro, transparente y de olor que no llama a atención, el volumen total se relaciona con la edad, el metabolismo y la ingesta de líquido. A toda edad se espera un volumen de 30 a 80 mi. Por Kgr de peso al día. El Ph urinario es más bien ácido en el recién nacido y luego tiende a ser neutro. Micción es más frecuente por disminución de la capacidad vecinal.

Estimadas y estimados visitantes te invitamos a dejarnos un comentario

A %d blogueros les gusta esto: