Ambientes favorables para el aprendizaje (apunte)

Disponer de ambientes favorables para el desarrollo de aprendizajes es tarea de todos, desde la generación de un clima afectivo estableciendo relaciones armónicas entre los estudiantes y profesores; así como la disposición de

elementos que faciliten la participación activa a través de recursos o modificaciones ambientales.
Respeto por la diversidad

Generar un clima de respeto de la diversidad, facilitando la convivencia entre pares y adultos resulta relevante, toda vez que la totalidad de estudiantes requieren sentirse acogidos y prestos a aprender.
Nuestra sociedad tiende substancialmente a discriminar en una serie de sentidos, a separar, categorizar, diferenciar, separando según criterios preestablecidos y que muchas veces, a una mirada general, pasan desapercibidos. Es frecuente entonces encontrar establecimientos que se focalizan en la atención de grupos específicos de estudiantes, sin embargo, si consideramos que al interior de cada aula y aun cuando se ha velado por incorporar un grupo homogéneo, las diferencias individuales cobran protagonismo mostrando en el despliegue de cada acto pedagógico la riqueza de la diversidad. Por esta razón la convivencia entre pares y adultos cobra vital importancia, debiendo atenderse y considerarse, puesto que, si bien toda la diversidad presente en el aula requiere de atención, muchas veces los estudiantes que presentan necesidades educativas especiales derivadas de una situación de discapacidad, requieren de apoyos extraordinarios para que puedan progresar en sus aprendizajes.
Todo este despliegue de recursos así como el diálogo oportuno respecto a la situación de discapacidad que presentan determinados estudiantes, propicia un mejor clima en el aula, pues muchas veces aquellos niños/as y jóvenes que cabalidad las implicancias funcionales de determinados diagnósticos, por ejemplo, es frecuente pensar que la discapacidad física afecta única y exclusivamente aspectos motores gruesos, dejando de lado la posibilidad de que el estudiante podría enfrentar otros desafíos tanto afectivos como de aprendizaje, así mismo muchas veces la escasa información respecto a las implicancias educativas de determinadas condiciones de discapacidad lleva a una sobre exigencia escolar, lo que se traduce en una escasa o excesiva intervención pues se piensa que es justamente eso lo que requieren. Estas confusiones no hacen si no interferir de una manera poco favorable en los aprendizajes, puesto que resulta más complejo determinar las reales necesidades educativas especiales.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: