Artículo: Alimentación Recomendaciones Básicas para personas con discapacidad

A continuación les dejo este artículo que se refiere a los tipos de alimentos que deben adquirir los niños y niñas en general, pero dando mayor énfasis a los que poseen alguna discapacidad.

Los tres grupos de alimentos
La dieta del niño debe incluir alimento de los tres grupos de alimentos:

Los alimentos de energía ayudan a los niños a jugar y trabajar. Estos son alimentos básicos tales como maíz, arroz y plátanos y aceites como el aceite vegetal y la grasa animal y el azúcar.
Alimentos para el crecimiento o proteínas ayudan a los niños a crecer y reparar el cuerpo después de la enfermedad. Ejemplos son los cacahuetes, los frijoles de soja, los guandúes, la leche, huevos, pescado y carne.
Los alimentos que protegen contienen vitaminas y minerales que ayudan al cuerpo a funcionar con facilidad y a protegerlo contra las enfermedades. La mayoría de la fruta y las verduras son alimentos que protegen.

Las horas de comida deben ser divertidas
Las horas de comida deben ser relajadas y agradables además de una oportunidad para que la familia entera pase tiempo junta. No obligar a los niños a que coman de prisa.
Usar las horas de comida para mejorar el desarrollo de los niños. Por ejemplo:

Los niños pueden aprender nuevas palabras y conceptos, alimentos y colores. Hablar sobre cómo sabe la comida, los nombres de los utensilios, alimentos y colores.
Permitir a los niños tocar y tomar el alimento por sí mismos. Esto ayuda a desarrollar su coordinación.
Ayudar a los niños a sentirse bien acerca de ellos mismos alabándolos y sonriéndoles.

Animar la independencia
Animar a que los niños sostengan su propia cuchara a los doce meses de edad. Esto puede ser engorroso y necesitarán ayuda, pero hace sus horas de comida más interesantes.
Picar los alimentos en pedazos pequeños para que sea más fácil de comer.
Darles su propio plato o cuenco a los niños.

Aceite vegetal
El aceite vegetal, así como es una fuente útil de energía, ayuda a hacer la comida suave y sabrosa. Los niños de 6–12 meses deben comer dos cucharaditas al día mezcladas con su comida. Los niños de 1–2 años deben comer tres cucharaditas al día.

Higiene de los alimentos
La buena higiene al preparar los alimentos siempre es esencial pero sobre todo cuando se está preparando la comida para los niños de corta edad. Lavarse siempre las manos con agua y jabón antes de manejar alimentos. Los utensilios de cocina deben estar limpios. Secarlos en un escurridor de platos.

Nunca toser, estornudar o fumar encima de los alimentos que se están preparando para comer. Si uno está enfermo, particularmente con vómitos o diarrea, no preparar comida ya que es probable que se traspase el contagio. Cubrir los cortes y heridas de las manos y usar ropa limpia.
Las moscas transportan enfermedades por lo que la comida siempre debe cubrirse. Algunas comidas como la leche, huevos, carne cocinada, arroz cocinado y otros cereales se estropearán más rápidamente que otros tipos de alimento. Una vez cocinada, la comida no debe dejarse a temperaturas normales por más de dos horas.
La carne y pescado crudos y las verduras sin cocinar con tierra en ellas nunca debe estar en contacto con alimentos cocinados. Después de manejar estos alimentos, lavarse bien las manos antes de manejar alimentos cocinados.

Comidas

Estas recetas son ejemplos de alrededor del mundo de comidas que tienen un buen equilibrio de todos los tres tipos de alimentos. Cada comida cumple con por lo menos un tercio de los requisitos diarios de energía, proteínas, hierro y vitaminas del niño pequeño. Adaptar estas ideas usando los alimentos locales propios.
Dhal, zanahoria y el amaranto (Asia)
Cocinar dhal (lentejas) hasta que estén blandas. Agregar unas especias para dar sabor. Agregar media zanahoria pequeña cuando las lentejas estén casi cocinadas. Agregar algunas hojas de amaranto y cocer al vapor o cocinar separadamente. Para la comida del niño, moler 1 cucharada rasa de lentejas cocinadas con la zanahoria, 1 cucharadita de ghee (o aceite) y 1 cucharada de hojas cocinadas. Servir con la mitad de una tortilla y 1 /4 taza de leche.
Papillas de mijo y frijol (Africa)
Juntar hojas de frijol castilla (Vigna unguiculata) – u hojas de camote (batata), zapallo, yuca, repollo – y cocer al vapor o hervir. Hacer una papilla espesa de mijo y frijol molido (3 partes de mijo por una de frijoles). Mezclar 5 cucharadas de papilla con 1 cucharada de hojas cocinadas y agregar una cucharadita de aceite, margarina o pasta de chufa. Alternativamente, servir las hojas cocinadas separadamente y freír con cebollas y tomates para dar sabor.
Arroz, frijoles e hígado (América Latina)
Cocinar arroz. Hervir frijoles con cebolla picada y unas especias hasta que se ablanden. Agregar algunas papas y continuar cocinando. Cocer al vapor el hígado de un pollo con el arroz o cocinarlo con los frijoles. Para el niño, moler 3 cucharadas de arroz, una cucharada de frijoles y papas, 1 /2 cucharada de hígado y 1 cucharadita de margarina.
Arroz, lentejas y yoghurt (Medio Oriente)
Cocinar arroz. Hervir lentejas hasta que se ablanden. Freír un poco de cebolla hasta que se dore y agregar especias para el sabor. Agregar a las lentejas. Para la comida del niño, mezclar 3 cucharadas colmadas de arroz cocinado con 1 1 /2 cucharada de lentejas y la mezcla de cebolla con una cucharadita de aceite. Servir con 3 cucharadas de yogur. Servir con la mitad de una naranja para mejorar la absorción de hierro.
Galletas
Las galletas pueden ser bocados nutritivos. He aquí una receta muy fácil que resultará en un horno o encima de un fogón o estufa.
1 /2 taza de azúcar 1 /2 taza de grasa Una pizca de sal
2 tazas de harina de trigo (o una mezcla de 1 taza de trigo y 1 taza de otras harinas tal como soja o mijo)
2 cucharadas pequeñas de una especia dulce como nuez moscada, jengibre o especias mixtas si estuvieran disponibles
1 /2 taza de nueces finamente picadas (machacar para hacer una pasta si es para bebés pequeños)
Mezclar todos estos ingredientes para hacer una masa muy dura con leche, un huevo o agua.
Estirarla muy delgada y cortar en cuadritos de aproximadamente 5cm de tamaño, o tomar pedazos de masa de tamaño de una cuchara pequeña y estirarla hasta darle una forma circular (como una tortilla), otra vez de aproximadamente 5cm de tamaño. Si se usa un horno, cocinar en una bandeja durante 15 minutos a 180°. Si se cocinan encima de una estufa o fogón, usar una sartén o plancha de metal grueso. Cocinar muy lento encima de un calor suave, otra vez alrededor de 15 minutos, dándoles vuelta una vez.
Estas galletas pueden guardarse en un recipiente hermético por unos días.
Bocados buenos
Los bocados son alimentos que se comen entre las comidas. Los bocados nutritivos pueden ser útiles para ayudar a satisfacer la falta de energía y es una manera fácil de dar comida extra a un niño de corta edad. Los bocados deben ser fáciles de preparar.
Los buenos bocados proporcionan tanto energía como nutrientes. Ejemplos son:
plátano maduro machacado, papaya, aguacate (palta), mango y otras frutas
yogur, leche, budines hechos con leche
pan o tortilla con mantequilla, margarina, pasta de chufa, (mantequilla de cacahuete) o miel
galletas, galletas de agua
papas cocidas.
Los bocados deficientes son altos en azúcar (que daña los dientes) y bajos en nutrientes. Los ejemplos son:
bebidas gaseosas (refrescos)
chupetines y chupetes helados
dulces.

Situar al niño siempre en la misma habitación y que sea tranquila y sin distracciones.
Preparar la comida antes de servirla, es decir, cortarla, molerla o revolverla.
Colocar solo un plato con el alimento, ideal que se adhiera al soporte.

Motivar al niño verbalmente para que reciba el alimento “ aquí está tu comida….”
Póngale delante un solo plato y ubique la cuchara en su mano ( procure colocarle una pechera completa y que sea lo más cómoda).
Si no empieza a comer colóquele algo de comida sobre sus labios y anímele de nuevo.
Puede guiar su mano o bien desde codo.
Iniciar la comida con sabores o comidas que le gustan, pero no mezclar sabores.
Hay ciertos alimentos que se le puede permitir comer con los dedos, sobretodo si no logra utilizar el cubierto ( caso de PC)
Debe crear un ambiente pasivo, tranquilo, ya que la hora de la comida son varias al día.

ETAPA QUE EMPIECEN A COMER SOLOS Y SIN AYUDA

La autonomía personal y la integración social debe procurarse en las personas con síndrome de Down desde su nacimiento, y la alimentación constituye un importante campo en el que debemos trabajar con ese fin.

Desde que nace un bebé con síndrome de Down es preciso intentar por todos los medios que colabore en su alimentación.

A continuación estableceremos ciertas pautas que serán de gran ayuda para que los niños con síndrome de Down intervengan de forma activa en su propia alimentación.

Bebes recién nacidos:

1º.- En los primeros meses es conveniente en vez de meterle en la boca el pecho o la tetina del biberón, debemos rozarle un poco la mejilla al lado de la boca para estimularle y que sea él el que busque el pecho o la tetina para conseguir el alimento.

2º.- Cuando se introduce la alimentación complementaria, como el puré y las frutas con la cucharilla, el niño debe permanecer incorporado en nuestro regazo y que sea él el que mueva la cabeza para buscar la cuchara y abra la boca, es decir, no debemos meterle la cuchara a la boca ni abrírsela a la fuerza con la misma, sino que él debe colaborar.

BEBES QUE YA HAN ALCANZADO LA SEDESTACION:

1º. – En cuanto un niño con síndrome de Down alcanza la sedestación, debemos colocarlo sólo en una silla apropiada que le permita llegar a la mesa perfectamente durante todas las comidas.

Hasta hace poco tiempo se han venido utilizando las sillas altas, que sólo sirven durante los dos o tres primeros años, sin embargo ahora existen en el mercado unas sillas de madera que se gradúan en altura y que sirven desde que el niño empieza a mantenerse sentado hasta que es adulto.

También son muy prácticas unas sillas portátiles que se sujetan a la mesa para cuando salimos a comer fuera de casa o vamos de viaje, que se puede transportar fácilmente y de muy pequeño tamaño y permiten al niño estar a la misma altura del resto de la familia y demás comensales.

2º. – Una vez sentados en la mesa, se les ofrecerán los alimentos sólidos en un plato (miguitas de pan, jamón de york en trocitos, etc.), para que ellos puedan cogerlo con los dedos y se lo lleven a la boca.

Tal vez al principio haya que ayudarles desde el codo a realizar este movimiento.

3º.- El líquido que tomen acompañando la comida, o bien entre horas, se les ofrecerá en vasos especiales que disponen de una tapa y boquilla y dos asas (pueden ser “tente solos”), para que el líquido no se derrame aunque lo cojan con poco cuidado.

Al principio será preciso ayudarles un poco, pero inmediatamente podrán cogerlo ellos solos con dos manos.

Cuando el niño vaya adquiriendo más equilibrio y aprenda a tragar el liquido sin succionar, podrá presentársele el vaso sin tapa, aunque seguiremos usando el vaso de dos asas.
Al final podrá utilizar vasos iguales que el resto de la familia, esto es, sin asas y de vidrio.

Todas estas pautas y recomendaciones llevan su tiempo y mucha paciencia, pero los resultados son apreciables a corto plazo y además les permite participar en las comidas familiares, como uno más, con todos los beneficios que eso conlleva.

La comida y la cena es un momento esencial para la comunicación en familia, no hay televisión y todos estamos sentados alrededor de la misma mesa.

Esta reunión es diaria y permite a cada miembro de la familia expresarse y transmitir a los demás sus vivencias del día. El niño con síndrome de Down escucha y quiere participar como un miembro más e intentará y conseguirá contar algo de lo que le haya sucedido, al igual que sus padres y hermanos. Además, aprenderá a esperar su turno para hablar.

Un niño acostumbrado a comer sólo y a permanecer sentado en la mesa, podrá participar sin dificultad alguna, en comidas fuera de casa, cumpleaños de sus compañeros del colegio y distintas celebraciones familiares, lo que en definitiva desemboca en que la vida social de la familia se desarrolle con toda normalidad.

Reacciones al material de cubiertos

Observar las reacciones del niño frente a la alimentación, de acuerdo a esto verificar si corresponde a una reacción frente al tipo de alimento o al material del cubierto.

Si un niño rechaza la cuchara metálica se debe ver la opción de cambiar a una cuchara de teflón, silicona o plástico.
Si no es así se continúa la alimentación con la cuchara tradicional, que es la idea.

La primera y mejor alimentación de un bebé es sin duda la lactancia materna.

Pero a partir de los 6 meses de edad la leche materna ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales del bebé, por lo que es el momento de agregar a su dieta nuevos alimentos, que lo ayuden a su óptimo crecimiento y desarrollo.

Según las normas de la Academia Americana de Pediatría, suscritas por la Sociedad Chilena de esta especialidad, hasta los 6 meses el niño debiera ser alimentado exclusivamente con lactancia materna o fórmulas lácteas similares a ella y, a partir de entonces, comenzar a introducir comidas en base a verduras que no produzcan alergias o cólicos, como zanahorias, papas, espinacas y porotos verdes, además de carne o pollo desgrasados.

Los especialistas recomiendan introducir un alimento cada vez, agregando uno nuevo por semana. A esta edad, el niño está fisiológicamente preparado para recibir poco a poco otros alimentos, porque puede sentarse y posee el reflejo de deglución. La leche, aún introducidos los primeros alimentos sólidos, sigue siendo el alimento más importante y nunca debe eliminarse, ya que aporta las proteínas, minerales y vitaminas que un niño necesita en su etapa de crecimiento.

Paso a paso en la alimentación

Según los expertos, muchas veces el introducir el almuerzo a la dieta de un niño pequeño puede no ser tarea fácil. En esta etapa es normal y esperable un rechazo inicial a nuevos sabores, texturas, olores o temperaturas, por lo que debe reiterarse el ofrecimiento en dos o tres oportunidades en días distintos. Si el rechazo persiste debe suspenderse temporalmente e intentar nuevamente más adelante.

El doctor Carlos Castillo, pediatra y especialista en nutrición infantil del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, INTA, sostiene que por ejemplo, “las primeras veces que un pequeño ingiere ciertas verduras tiende a rechazarlas, pero la segunda, la quinta o la décima vez aprenderá a tolerarla, siempre que la mamá no lo convierta en un conflicto”.

La primera alimentación sólida debe ser del tipo papilla, licuado-espeso, no seco, de sabor neutro y sin azúcar ni sal. No debe tener grumos ni trozos de fibras, ya que pueden estimular el reflejo de evacuación. La cuchara con que le dará la comida debe ser pequeña, de contornos lisos y suaves, idealmente con punta de goma.

Algunos pediatras recomiendan comenzar con postres, ya que se asemejan en la dulzura a la leche materna. Otros profesionales, en cambio, aconsejan hacerlo con una papilla de verduras y carne, porque después podría sentirla desagradable en comparación con la de frutas. Ante ambas posibilidades es conveniente consultar con el pediatra, quien indicará cuál es la más conveniente para cada niño y cuándo es el momento más propicio para comenzar con el nuevo tipo de alimentación.

La primera alimentación sólida

Si su hijo es alimentado con lactancia materna, alrededor de los 6 meses de vida, ésta ya no basta para cubrir las necesidades energéticas, por lo que es el momento de agregar a su dieta nuevos alimentos, que lo ayuden a su óptimo crecimiento y desarrollo.

A esta edad, además, el niño está preparado fisiológicamente para recibir poco a poco otros alimentos, porque puede sentarse y posee el reflejo de la deglución.

Como papás debemos tomar en cuenta que la introducción de las papillas son un gran cambio para el bebé, por lo que posible que al principio tengamos algunas dificultades para conseguir que ingiera todo su almuerzo. Ante ello, es recomendable introducir las nuevas comidas en forma progresiva de acuerdo a la tolerancia que observemos a los alimentos.

Para que las primeras comidas sean nutritivas y balanceadas deben incluir carnes rojas (vacuno), carnes blancas (ave), cereales, verduras y frutas. No deben llevar sal y deben prepararse con aceite 100% vegetal, preferentemente de maravilla, soya o maíz, pero nunca con aceite de oliva, pues no tiene los ácidos grasos que el niño necesita.

Cómo comenzar
Algunos pediatras recomiendan que familiaricemos a nuestro hijo con la comida a través de los postres, ya que se asemejan en dulzura a la leche materna. Otros profesionales, en cambio, aconsejan comenzar con una papilla de verduras y carne, porque el bebé notaría la papilla de verduras sumamente desagradable en comparación con la de frutas.

Ante ambas posibilidades, es conveniente consultar con el pediatra, quien indicará qué tipo de papilla es la más conveniente para su hijo, y también le dirá cuándo es el momento más propicio para comenzar con el nuevo tipo de alimentación.

Normalmente se comienza reemplazando la mamadera del mediodía por una papilla de verduras, carne y cereal de arroz, ya que éste no contiene gluten. El gluten es una sustancia que se encuentra en la harina de algunos cereales y que puede provocar intolerancia en muchos bebés. Es muy conveniente que no coman nada que contenga esta sustancia hasta pasados los nueve meses de edad. Y cuidado… el gluten también se encuentra en el pan y las galletas.

Cómo comenzar
Algunos pediatras recomiendan que familiaricemos a nuestro hijo con la comida a través de los postres, ya que se asemejan en dulzura a la leche materna. Otros profesionales, en cambio, aconsejan comenzar con una papilla de verduras y carne, porque el bebé notaría la papilla de verduras sumamente desagradable en comparación con la de frutas.

Ante ambas posibilidades, es conveniente consultar con el pediatra, quien indicará qué tipo de papilla es la más conveniente para su hijo, y también le dirá cuándo es el momento más propicio para comenzar con el nuevo tipo de alimentación.

Normalmente se comienza reemplazando la mamadera del mediodía por una papilla de verduras, carne y cereal de arroz, ya que éste no contiene gluten. El gluten es una sustancia que se encuentra en la harina de algunos cereales y que puede provocar intolerancia en muchos bebés. Es muy conveniente que no coman nada que contenga esta sustancia hasta pasados los nueve meses de edad. Y cuidado… el gluten también se encuentra en el pan y las galletas.

Menú básico
• Una cucharada de carne. No es necesario más, porque los riñones de los bebés aún no son capaces procesar los aminoácidos que producen las proteínas.
• Una papa chica y un pedazo de zapallo del tamaño de una caja de fósforo. Ellos aportan las calorías necesarias.
• 2 hojas de acelga, espinaca o un pedazo pequeño de zapallo italiano entregan al niño las fibras que necesita.
• ½ Betarraga y ½ zanahoria. Ambas le aportan vitaminas.

Preparación:
Ponga todos los ingredientes en una olla pequeña, con agua que los tape. Cuando estén cocidos, licúelos en la juguera, para darle la consistencia de un puré. Al momento de servir agregue una cucharada pequeña de aceite vegetal.
No es necesario ni conveniente echarle sal a la comida, ya que los niños pequeños no tienen maduro el riñón hasta más o menos el año de edad.
Esta preparación debe ser de un volumen aproximado de 200 ml., que equivale a una taza de té.

El postre
Desde el momento en que se inicia la alimentación no láctea, es recomendable incorporarle un postre de fruta molida y, en ocasiones, yogur sin trozos de fruta.

Las frutas más recomendadas por los pediatras son: manzana y pera, sin cáscara y molidas, preferentemente crudas; plátano molido, sin el centro, porque las pepas pueden producir alergia al pequeño.

Al igual que la comida, es probable que los primeros días acepte sólo un par de cucharadas, pero al cabo de un tiempo se lo comerá todo.

La introducción de otras frutas como el durazno y el damasco, por ejemplo, se hace gradualmente para variar los sabores.

Las calorías que aporta el azúcar son innecesarias a esta edad, por lo que los pediatras recomiendan aplazar su incorporación a la dieta del bebé.

Incorporación de la segunda comida

Dos meses después de que se comenzó a dar una papilla a la hora de almuerzo, es el momento de incorporar la segunda comida, que reemplaza la toma de leche de las siete de la tarde.

Esta comida debe tener las mismas características que el almuerzo, es decir, consistencia de papilla y una cantidad equivalente a una taza de té.

A los ocho meses de edad se sugiere incorporar pescado (sin espinas), huevo y legumbres, por lo menos una vez a la semana en la alimentación del bebé. Éstas se deben pasar por un cedazo para que sean más fáciles de digerir por el pequeño.

Alimentación después del año de edad
Al año de vida la mayor parte de los niños tienen dientes, por lo que es necesario incorporar alimentación con más consistencia.

Para comenzar, reemplace las papillas por comida picada muy fina. A medida que los dientes vayan creciendo, preocúpese de incorporar pequeños trozos de alimentos para que su hijo mastique.

A medida que el pequeño va creciendo y masticando mejor, puede darle la misma comida que consume el resto de la familia, cuidando de picar los alimentos en forma separada para él y que la dieta sea saludable y con poca sal.

Asegúrese que su hijo reciba la alimentación necesaria para cubrir todos los requerimientos nutricionales. La forma de evaluar si la ingesta es adecuada, es que el niño tenga un adecuado incremento de peso y talla.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: