Adaptaciones Curriculares para Personas Ciegas (parte 2)

Adaptaciones curriculares no significativas:
Son estrategias de apoyo al

aprendizaje que afectan a los objetivos, contenidos, metodología y criterios de evaluación de elementos del currículo no prescriptivos para ajustar el grado de dificultad al nivel de competencia del alumno y su estilo de aprendizaje, tienen por tanto un carácter preventivo y de compensación de la diferencia. Son asumibles por el tutor en el aula. No pueden representar un desfase curricular de más de un ciclo escolar (es decir, dos cursos académicos).

Afectan a la metodología (procedimientos didácticos, actividades y materiales), a la evaluación. Por ejemplo:
• Cambios en la temporalización, es decir, conceder más tiempo para la adquisición de ciertos conocimientos que resultan más difíciles para el alumno por su discapacidad visual.

• Internalizar ciertos aprendizajes necesarios para el niño con discapacidad visual en los contenidos curriculares. Por ejemplo, para un niño con ceguera el conocimiento de conceptos espaciales (izquierda, derecha, encima, debajo, etc.) son de vital importancia para sus desplazamientos.

• Adaptación de los contenidos priorizando unos sobre otros o modificando la secuencia de los mismos. Por ejemplo, en el caso de una ceguera sobrevenida será necesario priorizar el aprendizaje del sistema braille o la enseñanza del uso del bastón sobre otros aprendizajes que pueden esperar. A veces, es necesario eliminar o minimizar ciertos contenidos que son inaccesibles o de escaso interés para el alumno con discapacidad visual (por ejemplo, los colores).
• Adaptación de la metodología en cuanto a organización, procedimientos didácticos, actividades o materiales. Por ejemplo, siempre será necesario una verbalización y descripción adecuadas de todo lo que se escriba en la pizarra o se muestre en transparencias, siempre deben poder manipular los objetos tridimensionales o maquetas, empleo de un lenguaje rico, etc.

• Adaptación de la evaluación: será necesario modificar, adaptar o introducir técnicas o instrumentos de evaluación distintos. Por ejemplo, se podrá evaluar oralmente al alumno, sobre todo cuando el código de lectoescritura esté en proceso de aprendizaje (no sería justo realizar un examen en braille a un alumno que lo acaba de aprender). A veces, también será necesario adaptar el tipo de examen si contiene material audiovisual.
Reflexiona: Piensa cómo describirías a un niño ciego de 10 años el cuadro universalmente conocido de «Las Meninas», de Velázquez.

Adaptaciones curriculares significativas:
Son modificaciones en la programación que implican la eliminación de algún objetivo, o contenido o un cambio del criterio de evaluación. Afectan a la metodología (materiales y recursos didácticos), a la evaluación (introduciendo o eliminando criterios), a los contenidos (introduciendo o eliminando contenidos específicos) y a los objetivos (introduciendo o eliminando los que no respondan a las necesidades específicas del alumno).
La norma dice que se considera una adaptación curricular significativa cuando existen dos o más cursos escolares de diferencia entre la competencia curricular del alumno y los contenidos del curso que por edad cronológica les corresponden. La realización de este tipo de adaptaciones ha de hacerse siempre de forma colegiada, de acuerdo con una valoración psicopedagógica que así lo prescriba.

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